Iglesia de Tadó, Tadó, Chocó

Declaratoria: Resolución 002 del 12-03-1982

 

Saliendo de Quibdó, hacia el sur, por una carretera rodeada por el característico bosque tropical húmedo, se cruza el río Atrato por el puente de Yuto, y, posteriormente, el río San Juan, para llegar a la población de Tadó, municipio donde sin duda la construcción más importante es su iglesia.

 

San Francisco de Tadó se fundó como sede para albergar colonos españoles y esclavos negros, encargados de la explotación de las minas de oro y plata de la región. Una vez asentados en ella, los españoles construyeron el templo para los oficios religiosos. Esta fue la primera edificación alrededor de la cual se erigiría la ciudad, según mandato dictado por las Leyes de Indias.

 

La primera construcción data de 1715, según consta en las crónicas conservadas en el archivo de la iglesia; se levantó un templo en madera, aprovechando la abundancia de ésta en la región. De esta primera fundación se conserva aún el trazado y en el tesoro de la iglesia las campanas fundidas en bronce en 1743. Según los registros eclesiásticos archivados desde 1740, la parroquia pasó rápidamente de manos de los franciscanos a sacerdotes seculares y se dividió en la doctrina de los naturales de San Francisco de Tadó y parroquia de los españoles del pueblo de Tadó.

 

En 1899, la Guerra de los Mil Días afectó duramente la región y la iglesia fue abandonada hasta 1912, cuando el cura párroco Demetrio Salazar se encargó de reconstruirla, añadiendo dos torres confeccionadas en lámina de zinc y la estructura exterior en latón. La fachada se finalizó en 1918, cuando además se pintó y decoró la cúpula por orden del párroco. El pueblo de Tadó fue víctima de varios incendios y la mayoría de las construcciones de madera fueron consumidas; el último, en 1941, arrasó gran parte del pueblo y el cura Francisco Onetti se dedicó entonces a reconstruirlo. En 1945, por esta acción, la Chocó Pacífico le donó un reloj que instaló él mismo en la torre norte.

 

La Iglesia de Tadó es un templo en madera de tres naves, y su exterior y cubierta están enchapadas en láminas de latón, particularidad que la distingue, a la vez que lo protege de las permanentes precipitaciones. La fachada principal, con dos torres de planta cuadrada y tres cuerpos en estructura de madera, está cubierta en latón galvanizado y recortado, formando flores y figuras geométricas. En el interior, la nave central es la más amplia y la más alta de las tres, conformada por arcos rebajados de madera, pintados y decorados profusamente con flores y frutos. Se logra una adecuada ventilación cruzada a través de las ventanas que se localizan sobre los arcos que conforman la nave central, y cuenta con una linterna (pequeña torre para iluminar) construida en madera y también recubierta en zinc, que en su interior forma una cúpula decorada con figuras de ángeles.

 

Sorprende el excelente trabajo en latón recortado, que recubre la estructura en madera, formando con el material elementos únicos como arcos, pilastras, capiteles y molduras, ricamente decorados con formas geométricas y vegetales.

Fuente: MONTAÑA, Jimena. El Espectador. Monumentos Nacionales, Iglesia de Tadó,1997.