Aunque fue oficializado en 1875, sus antecedentes datan de la época de la Colonia. Este es uno de los carnavales de mayor magnitud que se realizan en Colombia. Se celebra durante los cuatro días anteriores al Miércoles de Ceniza, que da inicio a la Cuaresma.
Comienza con un Precarnaval el 20 de enero, día de San Sebastián, con verbenas y bailes en los barrios, y se abre oficialmente con la Batalla de Flores, el desfile de comparsas, cuadrillas de danzantes o congos, y las paradas que durante los siguientes días invaden la ciudad. El último día, con la muerte y entierro de Joselito Carnaval -señal del término de las fiestas-, finaliza la celebración.
Dentro de las comparsas se destacan las danzas del Torito, del Diablo, el Garabato, las Pilanderas, el Congo y las cuadrillas de congos que con sus atuendos recuerdan clanes totémicos de animales.
El Carnaval ha generado una serie de actividades simultáneas como el Festival de Orquestas y toda una industria local alrededor de la producción de disfraces, máscaras y carrozas, que desfilan y embellecen la ciudad durante su celebración.