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República Liberal

 

 

Durante la República Liberal, la sociedad colombiana vive una apertura a distintas formas de expresión política, cultural y social antes censuradas y reprimidas, que crean fisuras en el poder eclesiástico y disminuyen su influencia en la vida social colombiana.

Bajo los gobiernos liberales iniciados en 1930, se comienzan a establecer elementos de modernización de la vida social, política y económica del país, que tienen especial trascendencia en lo cultural. La República Liberal, con tendencia a la realización de grandes reformas sociales, introduce cambios que buscan convertir a Colombia en una nación moderna. Se promueve una legislación social de protección y ampliación de libertades para los obreros, la infancia y la mujer, a quienes se les abre la posibilidad para cursar estudios de secundaria en igualdad de condiciones a los hombres y para acceder a la universidad.

Durante el cuatrienio del Presidente Alfonso López Pumarejo (1934 - 1938), se adelantó la denominada Revolución en Marcha, que combinó el intervencionismo estatal, la legitimación de la organización sindical, el aprovechamiento productivo de los recursos económicos del país, el concepto de función social de la propiedad e importantes reformas educativas, que inician un proceso de secularización, reglamentación y aumento de la participación estatal en la enseñanza técnica, la enseñanza secundaria y particularmente en la educación superior.

La reforma a la educación superior centró sus esfuerzos en la modernización de la Universidad Nacional, la cual debía irradiar sus resultados a otras universidades. Las modificaciones incluían la autonomía académica y administrativa, la reorganización y agrupamiento de facultades e institutos, la unificación de matriculas, el control de profesores y estudiantes, y la revisión de planes de estudio, bajo la asesoría de pedagogos alemanes. Para 1946, los estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia representaban el 65% de la población registrada en universidades públicas y el 50% del total de estudiantes universitarios.

Dentro de esta perspectiva de modernización económica, política, social y de integración nacional se plantean reformas en la estructura orgánica del Ministerio de Educación, que determinan la creación de la Dirección de Universidades e Institutos de Alta Cultura, la Dirección de Normales e Institutos Pedagógicos de Educación Primaria, la Dirección de Bachillerato y Educación Femenina, la Dirección de Bellas Artes, Bibliotecas, Monumentos Públicos y Reliquias Prehistóricas, y la Dirección de Educación Física.

En este ambiente de renovación y modernización, se creó en 1935 la Sociedad de Estudios Arqueológicos -con el objetivo de publicar estudios arqueológicos y etnográficos y analizar las colecciones del Museo Nacional-, así como el Servicio Arqueológico Nacional, dentro de la Oficina de Extensión Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Educación.

En 1941, el etnólogo francés Paul Rivet y Gregorio Hernández de Alba fundan el Instituto Etnológico Nacional. Estas entidades y las coyunturas sociopolíticas favorecen la presencia de importantes intelectuales y científicos sociales (Juan Friede, el geógrafo Ernesto Gulh, los antropólogos Gerardo Reichel Dolmatoff y Konrad Theodor Preuss, los pedagogos catalanes Luis de Zuleta y Mercedes Rodrigo), que sentaron las bases de las primeras escuelas de antropología en el país y contribuyeron a estudiar, registrar y documentar vestigios arqueológicos y comunidades indígenas, complementar las colecciones del Museo Nacional y, sobre todo, a promover concepciones más amplias de la cultura nacional, que contrastaban notablemente con el determinismo geográfico y racial difundido a comienzos del siglo XX.

En el período comprendido entre 1938 y 1942, se inauguran la actual sede de la Biblioteca Nacional, la Radio Nacional de Colombia, el Instituto Caro y Cuervo y la Ciudad Universitaria, sede de la Universidad Nacional de Colombia. De igual manera, durante estos años se incentivó una importante producción editorial por parte del Estado, en la que se destacan publicaciones del Ministerio de Educación Nacional, tales como la Biblioteca Aldeana de Colombia (1935 - 1937) -que editó cien volúmenes sobre temáticas que rescatan materiales clásicos y novedades del momento-, la Biblioteca Popular de la Cultura Colombiana (1942 - 1952) -fundada y promovida por Germán Arciniegas durante sus dos periodos como Ministro de Educación-, y la Revista de las Indias (1936 - 1951).

A nivel institucional, esta etapa presenta avances en la consolidación del Ministerio de Educación, del cual hacen parte dependencias del área cultural, específicamente. En 1946 se expide la Ley 86, que crea dentro del Ministerio de Instrucción Pública, actual Ministerio de Educación, la Oficina de Registro Nacional de la Propiedad Intelectual, y se dispone, un año después, que la custodia de los libros, archivos y demás enseres de la propiedad literaria y artística, estaría en cabeza de la Biblioteca Nacional, mientras se organizaba una nueva oficina. En 1951 se suprimió la Oficina de Registro y se adscribió el Registro de la Propiedad Intelectual al Ministerio de Gobierno, hoy del Interior, hasta 1960, cuando se creó la Sección de Propiedad Intelectual y Prensa.

Entre 1947 y 1950 se suceden dos reformas al interior del Ministerio de Educación, que buscan actualizarlo de acuerdo a un Plan General de Educación. La primera de ellas creó el Consejo Superior Permanente de Educación -como entidad asesora para garantizar unidad, continuidad y eficiencia en la labor cultural y educativa a cargo del Ministerio- y estableció las siguientes dependencias: Despacho del Ministro, Consejo Superior Permanente de Educación y Secretaria General, de la cual dependen directamente:

El Instituto Caro y Cuervo

El Servicio Arqueológico y el Instituto Etnológico

El Registro de Propiedad Intelectual

La educación física

La Academia de la Lengua

La Academia Colombiana de Historia

La Sección de Cinematografía

En la segunda reforma, en el año de 1950, la Unidad de Cultura incluye un Departamento de Extensión Cultural y Bellas Artes, que se encarga de exposiciones, conciertos, conferencias culturales, teatro, publicación de revistas, feria del libro, y del manejo del Teatro Colón, de la Banda Nacional, de la Comisión Nacional de Folclore, de las academias nacionales de la Lengua e Historia, del Departamento de Radiodifusión, del Instituto Caro y Cuervo, del Instituto Etnológico, del Instituto Antropológico Social y del Museo Jorge Eliécer Gaitán.

En 1951 se creó un Departamento de Bibliotecas y Archivos Nacionales, dependiente de la Sección de Extensión Cultural y Bellas Artes, el cual, en 1959, en conjunto con el Archivo Nacional, se vincula directamente al Ministerio de Educación.

Durante los gobiernos conservadores que suceden a la república liberal (1946 a 1950), la pugna por el poder y la disparidad de intereses entre los dos partidos políticos desatan una etapa de violencia, que enfrentó a poblaciones enteras a nombre de éstos. Las cruentas luchas internas, los períodos de violencia política y la supremacía política de los conservadores, modificaron las orientaciones y políticas educativas: se produjo un recorte a la autonomía universitaria; se desarticuló el proyecto de la Escuela Normal Superior, porque las posiciones de sus docentes -la mayoría extranjeros- en el terreno ideológico y científico, no se ceñían a la ortodoxia católica; se intervino la educación y se puso al servicio del restablecimiento del orden, al tiempo que se incrementó la privatización de los servicios educativos en todos los niveles.

El ambiente de apertura intelectual que se vivió durante los años de la República Liberal, promovió la publicación de semanarios y revistas literarias y artísticas, que movilizaron una generación de jóvenes intelectuales de diversas regiones del país. Tal es el caso de La Crónica, órgano de expresión del colectivo de escritores y artistas de la Costa Atlántica, denominado “La Cueva”, que reunió en estos años de turbulencias y disputas políticas, entre otros, a Gabriel García Márquez, Alvaro Cepeda Zamudio, Ramón Vinyes, Felix Fuenmayor, Nereo y Alejandro Obregón.

 

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