El nombre de Boyacá proviene de la lengua chibcha: voy, que quiere decir manta, y cá, que quiere decir lugar, cercado, vallado o región. Por consiguiente Boyacá, significa “región de mantas” o “cercado del cacique”. Con este nombre se conoce el pueblo indígena Boyacá, donde se realizó la batalla del Puente de Boyacá el 7 de agosto del año 1819, la cual selló la independencia de Colombia.
A los pobladores de este departamento se les denomina con el gentilicio de boyacenses; dicha expresión proviene del nombre del departamento dado por los chibchas, ancestrales pobladores del altiplano cundíboyacense, que se instalaron en este territorio y desarrollaron sus técnicas.
Luego del sincretismo cultural que se produjo cuando se fundieron las dos culturas: indígena e hispana, se generó un sentido de pertenencia, el surgimiento de un copioso folclor, reliquias, cerámicas, guitarras, tiples, bandolas y requinto, coplas, refranes, comidas y bebidas.
Los boyacenses son gente religiosa y todo su entorno gira alrededor de la Virgen de Chiquinquirá, patrona de Colombia.
En el aspecto étnico se diferencian dos grupos: a) Los habitantes de la ciudad, producto de la mezcla de hispanos e indígenas. Extrovertidos, alegres y francos. Respetuosos de sus tradiciones y costumbres. Sin embargo, han ido cediendo terreno ante los nuevos órdenes y sus impuestos por los nuevos derroteros que le trazan la misma educación y el avance tecnológico. b) Lo conforma un grupo cosmopolita por descendencia, pero unificado en cuanto a criterios de trabajo, es gente emprendedora, de gran capacidad y vocación agrícola y religiosa.
Como un ejemplo de la región boyacense se encuentra Chiquinquirá y su origen se remonta a la renovación del cuadro de la Virgen en 1586, cuyo lienzo pintado por el español Alonso de Narváez, presenta las características técnicas de la labor indígena. Colorantes naturales como tierra, negro de humo y tintes vegetales.
A los pobladores de Chiquinquirá se les denomina con el gentilicio de chiquinquireños. Dicha expresión proviene del nombre del municipio dado por los chibchas, pertenecientes a los muiscas, ancestrales pobladores del altiplano cundíboyacense, que se instalaron en este territorio y desarrollaron sus técnicas.