Ir al Inicio
SINIC / Colombia Cultural

En Colombia existen un sinnúmero de manifestaciones culturales que expresan la variedad étnica, religiosa, de costumbres, tradiciones y formas de vida de su población, así como su riqueza natural y diversidad de climas, geografías y paisajes, entre otros.

En este módulo podrá consultar información relacionada con temas culturales como arqueología, festividades, mitos y leyendas, danzas y personajes, de cada uno de los departamentos de Colombia. Esta información le permitirá comprender de manera fácil y rápida los aspectos más relevantes de la cultura propia de cada región, con el fin de estimular el conocimiento y difusión de la riqueza cultural del país en todas sus expresiones.

Si usted considera que la información suministrada a través de este servicio puede ser mejorada, complementada o actualizada por otras fuentes, por favor háganlo saber Contactándonos haciendo click. Aquí

Colombia Cultural

Sitios de Interés - CESAR

Municipio de Pueblo Bello

 

El municipio de Pueblo Bello fue creado legalmente por la Ordenanza 037 del 10 de diciembre de 1997; posteriormente, en el Decreto 000239 del 6 de mayo de 1998 se dio la aplicación y reconocimiento al referendo posterior a la creación del municipio.

 

Se encuentra localizado en la parte noroccidental del departamento; limita al norte, al sur y al este con el municipio de Valledupar y al oeste con el municipio de El Copey y el departamento de Magdalena.

 

Presenta una temperatura promedio que oscila entre los 16°c y los 22°c, limitado al frente de altas montañas pertenecientes al macizo de la Sierra Nevada de Santa Marta, lo que le otorga características especiales al estar ubicado dentro de la zona de reserva forestal, zona de parque natural y zona de reserva indígena. La cabecera municipal de Pueblo Bello es privilegiada al estar ubicada entre dos ríos, el Ariguaní y el Ariguanicito, sitio propicio para el descanso en sus casas veraniegas.

 

Es el primer productor de café de la Costa Atlántica. Es el único municipio enclavado en la Sierra Nevada de Santa Marta, zona de reserva forestal, reserva indígena y parque natural.

 

En él se realizan importantes eventos como el Festival del Café y la Mochila Arhuaca y las olimpiadas deportivas regionales. Se conmemora la fiesta patronal el día 16 de julio de cada año, donde se rinde honor a la patrona de este municipio: la Virgen del Carmen.

 

Balneario Hurtado, río Guatapurí

 

Se encuentra localizado en la carrera 19, en la vía que de Valledupar conduce a Patillal.

 

Visitantes propios y extraños se citan cada fin de semana en el balneario Hurtado. La entrada al balneario no tiene ningún costo y queda a cinco minutos de la ciudad de Valledupar.

 

Existe una asociación de amigos del río Guatapuri, cuyo objetivo es preservar el río de su deterioro. Este río nace en la laguna Curigua, en la Sierra Nevada de Santa Marta, a 3.500msnm y el cual desemboca en el río Cesar, por su margen derecha, cerca de la ciudad de Valledupar. Tiene una longitud aproximada de 70 kilómetros y a lo largo de su curso recibe numerosos afluentes, entre ellos los ríos Donachui, Curiba, Los Mangos y Mamanqueca. En un vertiginoso descenso de 80 kms, entrega sus aguas a Valledupar.

 

La red hídrica del río Guatapurí está compuesta de una serie de corrientes superficiales, con un caudal permanente algunos, y otros dependientes del régimen de lluvia.

 

El balneario Hurtado es considerado como el más bello de Colombia por sus aguas cristalinas, las cuales atraen a propios y extraños para disfrutar de su ambiente tropical; sus contorneadas rocas enmarcan embrujantes y encantadores paisajes que han contribuido a crear misteriosas leyendas, fuentes de inspiración de las más apasionadas melodías del folclor vallenato.

 

Balneario La Mina, en el río Badillo

 

El río que nace en la Sierra Nevada de Santa Marta con el nombre de Surivaca, sirve de límite entre los municipios de Vallledupar y San Juan del Cesar, departamento de La Guajira, y es afluente del río Cesar.

 

Este balneario está situado a unos 40 kilómetros sobre la carretera que conduce a Atanquez, desde Valledupar.

 

El balneario consta de una piscina natural donde el río Badillo disminuye el ritmo de su cauce, para permitir que las aguas claras y mansas rindan tributo a las milenarias rocas talladas gota a gota. Sus aguas cristalinas han sido y serán siempre un patrimonio de todos y cada uno de los habitantes del viejo y moderno Valledupar. De las entrañas de este recurso hídrico ha surgido la leyenda y se han tejido las fantasías literarias como fuente de inspiración para compositores.

 

El balneario La Mina es una maravilla natural que ofrece el departamento del Cesar al turista. Ir al balneario la mina no tiene horario ni ningún costo.

 

Nabusímake

 

A mediados del siglo XVIII, el maestre de campo don José Fernando de Mier y Guerra, bajo su carácter oficial de pacificador de los chimilas, optó por fundar un pueblo en el centro de cada asentamiento de estos aborígenes; fue así como fundó, además de innumerables poblaciones en todo el Valle, a San Sebastián de Rábago, hoy Nabusímake, por considerarlo el centro del hábitat chimila de la Sierra Nevada.

 

En el siglo XIX hubo en la Sierra Nevada tres agentes de aculturación: las misiones que edificaron capillas y enseñaron la religión católica; los colonos criollos que se establecieron en varias regiones -San Sebastián entre ellas-, y los refugiados políticos, que como prófugos o colonizadores fueron a vivir a esta zona.

 

Nabusímake está situado en una región montañosa, donde no existe una variación estacional periódica; la temperatura y el clima dependen de la altura sobre el nivel del mar y las condiciones de vientos y lluvias. La vegetación varía de acuerdo con los vientos y las lluvias y va desde las variadas y exuberantes plantas de las tierras bajas, hasta las secas estepas de los paramos.

 

Nabusímake se encuentra en el departamento del Cesar, al noroeste de la cabecera municipal, de la cual dista 84 kilómetros por carreteable. Es el principal poblado de los indígenas arhuacos que habitan en la vertiente sur oriental de la Sierra Nevada de Santa Marta; en el lenguaje significa “tierra donde nace el sol”.

 

Es la capital espiritual de la cultura indígenas de la Sierra Nevada. Llegar hasta allí no es difícil, pero hay que ir preparado mental y físicamente para enfrentarse a una carretera abrupta y recorrer un trayecto de 25 kilómetros escabrosos y emocionantes. Se recomienda los vehículos de la vía, que son guiados por expertos y hábiles conductores, fáciles de contratar en el municipio de Pueblo Bello.

 

Una vez en Nabusímake la aventura es compensada con la paz que se desprende del silencio de las montañas. Es el encuentro con la naturaleza desnuda; es receptar la fuerza del sol y disfrutar de destellos de la luna; es conocer otra forma de vida desfasada en el tiempo, tal vez, pero armonizada por la naturaleza; es sentir la fuerza de una raza; es sentir ese pedacito de Colombia con su grandeza ejemplar.

 

En Nabusímake se conmemoran las siguientes fiestas, las cuales son fechas especiales para este lugar: el 20 de enero día de San Sebastián, el 24 de junio día de San Juan Bautista y el 15 de agosto, las Tres Ave María de agosto.

 

Municipio de Manaure

 

El nombre del municipio de Manaure proviene de un cacique de la región de Maracaibo. Sus primeros pobladores fueron los indios bohures, que eran descendientes de los caribes, originarios de Venezuela y emigraron a territorios colombianos cruzando la serranía de Perijá.

 

Fue fundada por el señor Buenaventura Maya, quien pastaba sus ganados por los alrededores del municipio de la Paz. Se erige municipio por medio de la ordenanza 019 de 1980. Es el único municipio que no cuenta con corregimientos.

 

Los habitantes de Manaure tiene como base fundamental de sus ingresos la practica de la agricultura y la ganadería, destacándose el cultivo del café, aguacate y hortalizas.

 

El río Manaure que nace en los límites con la república de Venezuela, en el cerro Pintado, y el río Pereira son los afluentes más importantes de la región.

 

Su cercanía a la capital del departamento hace de este municipio el de mayor aceptación turística para los habitantes de la región.

 

Hacia 1950, Manaure recibe un fuerte flujo migratorio de personas provenientes de los santanderes, en su mayoría dedicados a las labores del campo, las que se instalaron en el pueblo y aun conservan sus costumbres, hábitos alimenticios y algunos aspectos de las viviendas.

 

Manaure es el sitio ideal, por su clima, su belleza natural, las minas de mármol, la vegetación, el agua y su diversidad de suelos térmicos, que permiten la explotación de gran variedad de cultivos.

 

Ciénaga de Zapatosa

 

El departamento de Cesar cuenta con más de cien mil hectáreas de agua, representadas en los sistemas de humedales que se derivan de la cuenca del río grande del Magdalena. Entre los más representativos se encuentra el complejo de la ciénaga de Zapatosa.

 

Es una enorme depresión de 40.000 hectáreas localizada en los departamentos de Cesar y Magdalena, la cual almacena más de 1.000 millones de metros cúbicos de agua.

 

Este complejo cenagoso está formado por superficies libre de agua y por playones. Posee jurisdicción en los siguientes municipios: Chimichagua, Curumaní, Tamalameque y El Banco, los cuales derivan su mayor sustento de la pesca artesanal y de un tipo especial de ganadería sobre pastos naturales comunales que crecen de manera exuberantes cuando bajan las aguas.

 

Para el departamento de Cesar representa una fuente permanente de alimentos y debido a la belleza de sus paisajes un recurso potencial y un destino aún sin desarrollar, para el ecoturismo, la investigación científica cultural y la recreación.

 

Sierra Nevada de Santa Marta

 

Le corresponde a este departamento la porción suroriental de este gran macizo solitario de base triangular, cuyo mayor atractivo es el de construir la montaña más alta del mundo, a orillas del mar, con sus asombrosos picos nevados Bolívar y Colon de 5.700 msnm que también son limites del departamento de Cesar con Magdalena y Guajira.

 

En tiempos prehispánicos la región fue habitada por los taironas, quienes desarrollaron un complejo sistema de asentamientos líticos, conformados por terrazas de habitación de diferentes tamaños, interconectadas por caminos de piedra. A su vez intervinieron el bosque y aprovecharon los diferentes pisos térmicos mediante un sistema sostenible de uso de los recursos. Tras la llegada de los españoles hubo un siglo de batallas continuas y los taironas fueron derrotados. Algunos grupos se aislaron y refugiaron en las partes más altas de las montañas, donde gracias a la dificultad que tuvieron los colonos europeos para asentarse, vivieron en un relativo aislamiento hasta finales del siglo XIX.

 

Entre los siglos XVII y XIX se presentaron varios procesos de colonización por parte de misioneros y comerciantes, principalmente en el piedemonte de las vertientes oriental y occidental y en los alrededores de Santa Marta y Dibuya. Oleadas migratorias que colonizaron el macizo ocurrieron a principios del presente siglo, pero fue a mediados del mismo cuando se dio el gran movimiento de campesinos de origen interiorano, quienes consolidaron la economía cafetera, que aún predomina. Muchos de estos campesinos migraron para escapar de la violencia partidista que se vivía en esa época en el interior del país.

 

Hoy, los 4 grupos indígenas de origen en la Sierra Nevada, los kággaba (kogi), los iku (arhuaco), los wiwa (arsario) y los kankuamo, que totalizan una población de 30.000 habitantes, tratan de mantener en la medida de lo posible sus tradiciones, en medio de las tendencias culturales y económicas que hoy hacen parte de la actualidad de la sierra.

 

La rápida destrucción de los bosques, el desplazamiento de los pueblos indígenas, la introducción de sistemas de producción inadecuados, la falta de tecnologías apropiadas, la resolución de conflictos de manera violenta, la escasa presencia estatal y de numerosas entidades gubernamentales, la falta de coordinación institucional, han sido algunas de las causas principales del deterioro de los recursos naturales de la Sierra Nevada. Menos del 18% de los bosques primarios se conserva. La pérdida del bosque ha tenido consecuencias graves en la hidrología de la zona, poniendo en riesgo tanto el futuro abastecimiento de agua para las comunidades, como la irrigación de grandes zonas agropecuarias ubicadas alrededor del macizo.

 

Torre del Convento de Santo Domingo

 

A raíz de la fundación de Valle de Upar en 1550, se comisionaron altas entidades oficiales para que gestionaran la fundación de una iglesia patronal en la nueva villa, pero sucedieron muchos inconvenientes, entre los cuales se contaba la falta de sacerdotes, porque en aquel entonces eran muy escasos. Ya en el año 1542 arribó a nuestras costas fray Martín de Calatayud acompañado de varios curas dominicanos enviados especialmente por el gobierno español, con el fin de adelantar la catequización indígena. El nuevo obispo pasó por Valle de Upar con las tropas del adelantado Alonso Luis de Lugo y pudo apreciar la región, que más tarde iba a ser la sede de los nuevos conventos de esta orden religiosa.

 

Cuando se gestionó en Santa Marta con el señor obispo de Calatayud la fundación del convento del Valle de Upar en 1551, un año después de su fundación, se tuvo presente la conveniencia que traería para la reducción de indígenas.

 

Lastimosamente en el año 1959 se derribó el viejo convento para construir la catedral de Nuestra Señora del Rosario, quedando solamente la torre del viejo convento de Santo Domingo.

 

Iglesia de la Concepción

 

Se ha creído por el público desde épocas bastante remotas, que la iglesia parroquial de Valledupar es más antigua que el convento de Santo Domingo, porque se ha ignorado su historia y su tradición se desconoce en absoluto.

 

Don Fernando de Mier y Guerra, como jefe de colonización de la Sierra Nevada y de los pueblos de El Banco, Chimichagua, Ramalameque, etc., tuvo que visitar a la ciudad de Valle de Upar, entrevistándose más luego con el Virrey Sebastián de Eslava para conseguir la construcción de la iglesia parroquial. El aludido Virrey consiguió que el rey expidiera una cédula auxiliando la nueva fundación. Por real previsión del Virrey Eslava, en ese mismo año ordenó la construcción, encomendándosela a don Francisco del Campo, quien inició la construcción bajo las instrucciones del ilustrísimo señor obispo Carlos Martínez, jefe de la diócesis de Santa Marta. Se trasladó este ilustre prelado al Valle de Upar y cumplió a cabalidad las recomendaciones del Virrey, consiguiendo gran parte de su financiación.

 

El señor del campo hizo entrega de la iglesia en 1784 al ilustrísimo señor obispo Francisco Navarro y Acevedo, quien tuvo el honor de bendecirla solemnemente.

 

Parque Recreacional La Pedregosa

 

El Parque Recreacional La Pedregosa fue construido por la empresa Comfacesar en 1993, con el objetivo de brindar un sitio de recreación y prestar un servicio a la comunidad de Valledupar y a los afiliados y beneficiarios de esta empresa.

 

Este parque cuenta con 4 piscinas: una piscina familiar, piscina semiolímpica, piscina para niños y piscina con tobogán; el parque también cuenta con restaurantes, auditorio, zona de camping, carpas, parque de recreación para niños, comidas rápidas.

 

Observaciones

 

Plaza Alfonso López Pumarejo

 

La plaza Alfonso López Pumarejo se encuentra en la ciudad de Valledupar, capital del departamento. Allí se han registrado durante la historia de esta ciudad los hechos más importantes ocurridos allí. En ella se encuentra una escultura del antioqueño Rodrigo Arenas Betancur: “la Revolución en Marcha” en homenaje al gobierno del Presidente Alfonso López Pumarejo.

 

En esta plaza se encuentra la tarima Francisco El Hombre, donde se realizan periódicamente espectáculos musicales, culturales y folclóricos, como también anualmente el Festival de la Leyenda Vallenata.

 

Zona Carbonifera de La Jagua de Ibirico

 

Los primeros pobladores de la región fueron los vástagos de la familia arhuaca y de los yucos. Para la época de la Conquista, la tribu que se encontró en esta región fue la de los chiriguanás o chiriguanaes. Fue fundada en 1771 por el español Juan Ramón de Ibirico, en cuyo honor lleva su nombre.

 

La Jagua de Ibirico fue eregido municipio mediante ordenanza No. 005 de 1979; en la actualidad es uno de los municipios más promisorios del país debido a la gran riqueza natural que posee.

En 1985 se da inicio a las explotaciones mineras en la zona carbonífera de La Jagua de Ibirico. En ese tiempo se le adjudicó el terreno a los dueños de las tierras y pequeños empresarios que no tenían conocimiento ni equipo necesario para llevar a cabo una buena explotación. Debido a esto proviene el deterioro de la zona carbonífera. En 1990, Carbocol se percata de esta situación y decide entregar la zona en forma de integrales a empresas con trayectoria minera. Desde entonces comienza una explotación media, implementada, capaz de extraer mineral adecuadamente, sin causar deterioro marcado como el anterior.

Búsqueda
Departamentos:
Temas Culturales: