SINIC / Colombia Cultural

En Colombia existen un sinnúmero de manifestaciones culturales que expresan la variedad étnica, religiosa, de costumbres, tradiciones y formas de vida de su población, así como su riqueza natural y diversidad de climas, geografías y paisajes, entre otros.

En este módulo podrá consultar información relacionada con temas culturales como arqueología, festividades, mitos y leyendas, danzas y personajes, de cada uno de los departamentos de Colombia. Esta información le permitirá comprender de manera fácil y rápida los aspectos más relevantes de la cultura propia de cada región, con el fin de estimular el conocimiento y difusión de la riqueza cultural del país en todas sus expresiones.

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Colombia Cultural

Danza - RISARALDA

Hablar de la danza en Risaralda es hablar de la historicidad coreo-musical del núcleo paisa, aquella que a golpe de tiple y hacha, como lo describió en su momento el poeta de la ruana Luis Carlos González, trasegó por las fondas camineras en las noches estrelladas y a la luz de las espermas, conquistando la dulzura y el candor de la mujer montañera, aquella que sólo ambicionaba robarle inspiración a la tristeza, que al calor de un aguardiente y el susurro de un Bambuco o un Pasillo fuese cortejada por el rasguear sonoro de un melancólico tiple.

 

Cabe anotar que durante la época de la Colonia, en el siglo XV, fueron creadas las provincias y sus encomiendas para agilizar los asuntos gubernamentales y desprenderse del yugo español ejercido por el virrey de turno, en un esquema de virreinato emanado por la corona española, asumiendo el liderazgo cultural y generando, como resultante, la trietnia del colombiano actual.

 

Para el siglo XVI el territorio colombiano fue desmembrado, creándose inicialmente las provincias que posteriormente hicieron parte de los Estados Unidos de Colombia. La Nueva Granada retomó la sectorización y creó las provincias de Cúcuta, Pamplona, Tunja, Antioquia y Cauca, generando esta última las culturas Caucana, Valluna, Tolimense y Paisa en el actual territorio centro occidente, lo que de otra manera se conoce en la división folclórica de Colombia, como los siguientes núcleos demosóficos:

 

Andino Caucano: que comprende el Altiplano de los Pastos, Hoya del Patía, Altiplano de Popayán, Valle del río Cauca, Región Caldense y Macizo Antioqueño.

 

Andino Magdalenense: comprende el Magdalena Huilense, el Magdalena Tolimense y el Magdalena Central.

 

Andino Reinoso: comprende la vertiente de Panti -Tisquisoque en Cundinamarca, Altiplano Cundi-boyacense, Montaña Santandereana y vertiente del Catatumbo.

 

Como herencia coreo-musical, el departamento tendría el aporte de la región Andina con el Bambuco; de igual manera, durante las dos primeras décadas del siglo XX llegaron los ritmos del pasillo lento y fiestero, este último en la modalidad de pasillo zurrunguiao’. El son paisa y el baile bravo hacen su arribo triunfal en los años cuarenta del mismo siglo.

 

Al dividir el país en regiones folclóricas, el departamento de Risaralda queda ubicado en lo que se conoce como el núcleo paisa, conformado por los departamentos de Antioquia, Caldas, Quindío y Risaralda.

 

A continuación se describen los principales bailes del departamento y sus características:

 

Baile de Los Sopingueros

 

Históricamente, el departamento de Risaralda ha tenido influencia cultural de varias regiones del país, como dice el bambuco titulado “Caminos de Caldas” de Luis Carlos González.

 

Bernardo Arias Trujillo, escritor caldense, refleja de manera magistral en su novela “Risaralda” la inmigración negra en esta región, lo cual permite ahondar más acerca de lo que fue la colonización del puerto de La Virginia, encontrando una cantera de bailes originadas en lo que Atilano Mosquera, anciano octogenario, denominó en una serie de entrevistas “el degeneramiento melódico del currulao, la juga y el abozao”, para convertirse en el ritmo base de los “Sopingueros”, nombre dado originalmente a los nativos de Sopinga, como fue llamado hasta el año de 1.888 lo que hoy se conoce como el municipio de La Virginia.

 

El trabajo reconstruido por el maestro Henry Alberto Calderón y su equipo de trabajo durante los años 1991, 1992 y 1993 permitió reflejar uno de los aires populares que se desarrollaron en los inicios del caserío llamado Sopinga, durante los días de labor. Factores como el trabajo de los areneros, que superviven en la actualidad, son recreados en la danza; la cotidianidad del habitante permitía esquemas simples pero a la vez hermosos en su contenido planimétrico.

 

La danza proyecta el proceso de aculturación entre la cultura negra y la paisa, en el sentido de supremacía ejercida por la segunda a lo largo de la historia risaraldense, elementos como zarandas, palas, canaletes y parihuelas (cajones construidos en madera) son utilizados para darle forma al contenido dancísticos, lo cual permite una mayor comunicación entre los danzantes, la música y el espectador.

 

Como introducción coreográfica, la danza se desarrolla en torno a la labor del arenero primario, que se ve sometido por el blanco en las labores de río y posteriormente refleja la cotidianidad del nativo, enriqueciéndola con figuras construidas con base en el canalete, elemento natural del entorno. El desafío dancístico de la mulata, el blanco y el negro se evidencia constantemente a lo largo de la danza.

 

El Baile de La Caña

 

Una de las formas de supervivencia del campesino risaraldense fue sin lugar a dudas el fenómeno cafetero, producto agrario que le permitió sostenibilidad para él y su núcleo familiar. Pero para el campesino ribereño, el que habita el Valle del Risaralda, la situación es diferente.

 

El constante avance de la tecnología y sus elevados costos han sido factores importantes para que el campesino risaraldense conserve el arraigo por lo suyo, por ese acervo cultural, por esa tradición que sobrevive de generación en generación y que hoy se refleja en el trapiche de tracción animal.

 

De esta supervivencia se recupera El Baile de la Caña, que refleja en su marco planimétrico el hecho folk, a través de figuras colectivas vivenciadas por su protagonista, “El Campesino”, con elementos cotidianos como la misma caña que le sirve de bastión señorial para rendirle homenaje al agro.

 

Lo que se busca a través del baile es recrear la cotidianidad de la extensa labor del día, en sus horas de ocio, porque les permite buscar un rato de esparcimiento y un merecido descanso, a la vez que se divierten con su flauta traversa o de carrizo interpretando en su tiple, su tambora o su guitarra la música tradicional de su terruño. Es un baile originado en los años cuarenta, cuando los grandes hacendados cambiaron su ganado por el sembrado de la caña. El baile en su conformación coreográfica retoma figuras como la trenza, la rueda o molino, el trapiche transversal, el trapiche de costado y por último el carro cañero, formado por los mismos ejecutantes del baile. Su ritmo se basa en el son paisa, propio de la región y es ejecutado musicalmente por un conjunto folclórico donde priman los instrumentos percutivos acompañados por el tiple y la guitarra.

 

Vestuario

-Mujer: Falda orillera de color, blusa blanca con manga larga, pañoleta del mismo color, sombrero de caña y cotizas.

-Hombre: Pantalón oscuro de faena, camisa estampada de colores con manga larga, pañuelo rojo a la cabeza, machete, sombrero de caña y cotizas.

 

Parafernalia: cada bailarín lleva una caña de 1.80 cm. de longitud.

 

Instrumentos musicales

  • Organología
  • Flauta Traversa o Travesera: Instrumento aerófono
  • Tambora Indígena o Andina: Instrumento membranófono de dos parches
  • Redoblante o caja: Instrumento membranófono de dos parches
  • Güiro: Instrumento idiófono de fricción
  • Tiple: Instrumento cordófono
  • Guitarra: Instrumento cordófono

El Pasillo

 

Ritmo a dos variantes. La primera tuvo sus orígenes en lo que muchos folclorólogos llaman variante del vals europeo, con características definidas, exquisito por la cadencia musical desde la óptica del endomusicólogo, vistoso por la dulzura dancística que contiene, pero desaparecida esta última en la región durante las décadas de los treintas y los cuarentas. Cabe señalar que actualmente se trabaja en su recuperación y proyección a nivel nacional desde el municipio de Aguadas, en el departamento de Caldas, por ser parte del legado romántico de finales del siglo XIX y comienzos del XX.

 

Su coreografía está construida en torno al corte salonesco de la Europa monárquica, donde prima el romanticismo de la época y prevalece como nota principal la gentileza en los gestos y ademanes delicados del hombre y la mujer.

 

La segunda variante se conoce como fiestera. Con base en lo anterior y como legado de la cultura antioqueña, se desarrolló en lo que hoy se conoce como el Viejo Caldas una amalgama de danzas originadas en el ritmo montañero y microculturado que se popularizó en la época, cuya característica dancística refleja el jolgorio de los bailes populares o bailes de garrote: el voliao, vueltiao, toriao, cariao y asentao superviven en las montañas caldenses, pero la modalidad del pasillo zurrunguiao sólo se ejecuta en el departamento de Risaralda y para ello se utiliza con frecuencia el pasillo llamado El Pereirano, del maestro Santarrosano Camilo Bedoya.

 

El pasillo no es más que la comprobación a lo largo de la geografía hispanoamericana de los romances cotidianos, los avistamientos, perseguidas, encuentros inocentes, coqueteos, rechazos no muy claros, insistencias y aceptaciones. Cabe citar al maestro Herney Martínez quien afirma que “hablar del pasillo especialmente en Colombia, es hablar del aire más cadencioso y melancólico de América, es hablar de un aire cocido en nuestros paisajes y el ritmo de nuestros corazones”.

 

Vestuario

-Mujer: vestido típico Chapolero (falda estampada en flores, blusa de colores con pechera blanca, delantal blanco y alpargatas), ramo de flores como arreglo personal.

-Hombre: pantalón de dril oscuro, camisa a cuadros o a rayas con manga larga, ruana o poncho, tapapinche, alpargatas, sombrero aguadeño, pañuelo rabo de gallo y peinilla.

 

Instrumentos musicales

  • Organología
  • Guitarra: Instrumento cordófono
  • Tiple: Instrumente cordófono
  • Bandola: Instrumento cordófono
  • Cucharas: Instrumento idiófono de choque.

Los anteriores instrumentos pertenecen a la zona de influencia Antioqueña y los siguientes a la zona de influencia Caucana:

  • Tambora Andina: Instrumento membranófono
  • Flauta Traversa: Instrumento aerófono
  • Redoblante Caucano: Instrumento membranófono de dos parches
  • Mates: Instrumento idiófono de sacudimiento
  • Güiro: Instrumento idiófono de ficción.

El Baile del Polvero

 

El corregimiento de La Florida, en la cabecera nororiental de Pereira, como centro de encuentro en los días de mercado (domingos) de los campesinos oriundos de las veredas de San José, La Cristalina, El Cedral y La Bananera entre otras, son la cantera de bailes tan específicos como El Polvero, cuyo nombre es tomado de la pieza musical que interpreta el Grupo de Occidente y que se popularizó en las fiestas domingueras por la particularidad en la ejecución del baile, que motivó al equipo de trabajo encabezado por el maestro Henry Alberto Calderón para recrear y consolidar en su estructura coreográfica los diferentes pasos ejecutados por el protagonista primario, y consolidar con base en las diferentes figuras de pareja y figuras colectivas.

 

Vestuario

Mujer: Vestido típico Chapolero (Falda estampada en flores, blusa de colores con pechera blanca, delantal blanco y alpargatas), ramo de flores como arreglo personal.

 

Hombre: Pantalón de dril oscuro, camisa a cuadros o a rayas con manga larga, ruana o poncho, tapapinche, alpargatas, sombrero aguadeño, pañuelo rabo de gallo y peinilla.

 

Parafernalia: En este baile el hombre utiliza como complemento el perrero o zurriago.

 

Instrumentos musicales

  • Organología
  • Guitarra: Instrumento cordófono
  • Tiple: Instrumente cordófono
  • Bandola: Instrumento cordófono
  • Cucharas: Instrumento idiófono de choque.

El Baile Bravo

 

El Baile Bravo es como un hijo del pasillo; las Vueltas de Girardota en Antioquia, los Gallinazos en Caldas o el Trepador y el Presidente en Risaralda no son más que manifestaciones dancísticas en ritmo de Baile Bravo. Es un baile característico del núcleo paisa que tiene sus orígenes en Antioquia y que expandió su aire cadencioso por las montañas caldenses, los llanos interandinos de Risaralda y fijó su ritmicidad en La Viña de Cañarte.

 

Vestuario

Mujer: vestido típico chapolero (falda estampada en flores, blusa de colores con pechera blanca, delantal blanco y alpargatas), ramo de flores como arreglo personal.

 

Hombre: pantalón de dril oscuro, camisa a cuadros o a rayas con manga larga, ruana o poncho, tapapinche, alpargatas, sombrero aguadeño, pañuelo rabo de gallo y peinilla.

 

Parafernalia: el hombre utiliza como complemento el perrero o zurriago.

 

Instrumentos musicales

  • Organología
  • Guitarra: Instrumento cordófono
  • Tiple: Instrumente cordófono
  • Bandola: Instrumento cordófono
  • Cucharas: Instrumento idiófono de choque

Bailes Indígenas

 

Danza Embera Chamí: realizan sus bailes con cantos alusivos a los animales como el gallinazo y el armadillo, entre otros.

 

Vestuario

Mujer: falda negra con cinta de colores, blusas de colores vivos, de manga larga, descalzas. Accesorios: collares, corona elaborada con lana de colores vivos.

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