Ir al Inicio
SINIC / Colombia Cultural

En Colombia existen un sinnúmero de manifestaciones culturales que expresan la variedad étnica, religiosa, de costumbres, tradiciones y formas de vida de su población, así como su riqueza natural y diversidad de climas, geografías y paisajes, entre otros.

En este módulo podrá consultar información relacionada con temas culturales como arqueología, festividades, mitos y leyendas, danzas y personajes, de cada uno de los departamentos de Colombia. Esta información le permitirá comprender de manera fácil y rápida los aspectos más relevantes de la cultura propia de cada región, con el fin de estimular el conocimiento y difusión de la riqueza cultural del país en todas sus expresiones.

Si usted considera que la información suministrada a través de este servicio puede ser mejorada, complementada o actualizada por otras fuentes, por favor háganlo saber Contactándonos haciendo click. Aquí

Colombia Cultural

Festividades - SUCRE

Festival Nacional del Pito Atravesao “Pablo Domínguez”

 

Este festival toma lugar en Morroa, municipio del departamento de Sucre; está situado en las estribaciones de los Montes de María, cuenta en la actualidad con unos 12.000 habitantes dedicados a las labores agrícolas, artesanales y una minoría a la ganadería.

 

Mucho antes en que naciera el festival (1988), se escuchaban atentamente largas historias contadas por abuelos y padres, donde reían a carcajadas, recordando esas viejas anécdotas tales como las llamadas “Pascuas Floridas” (bailes que se realizaban en las esquinas del pueblo y que se prolongaban hasta el amanecer), en el mes de diciembre, cuando el legendario matarratón se llena de flores rosadas alegrando más el natalicio del niño Dios y despidiendo otro año más lleno de alegrías y tristezas.

 

La costumbre aún no se ha perdido en muchas casas, aunque no estén construidas de bahareque y palma: después de la siesta del medio día se reúnen a tomar el tinto, antes de poner al fogón el siempre acostumbrado arroz para la cena. Y entre sorbo y sorbo hay un tema con el cual se comienza y hay que darle fin a ese festejo cafetero diario, pero no hay mejor tinto a saborear que el vivir de esos recuerdos y que la juventud los escuche, y atentos haga preguntas u observaciones.

 

Así como en los tradicionales cuentos cuyo comienzo es por lo regular “erase un vez...”, en Morroa lo común es comenzarlos con el “yo recuero que...”, así y en un tono de expectativa, y con una mirada rápida a todos los que siguen saboreando y cuidando que el “guarú” del café que en el fondo para una hechadita de suerte más tarde, se iniciaba esa larga conversación. Fueron tantas las historias con ese “yo recuerdo...” de las Pascuas Floridas, de los “palos adornados en muchas esquinas”, algunas ya con un historial largo donde tenían hasta bailadoras fijas y llenas de una larga experiencia, mientras otras apenas iban a ser inauguradas ese año. Todo esto llevó a pensar y comentar que esas viejas y bonitas costumbres se estaban acabando.

 

La esquina de Don Ricardo Díaz, los días 7 de diciembre con el conjunto de pito atravesao de Pablo Domínguez hasta el amanecer del día de La Concepción, entre otros recuerdos, y miles más que dejaron viejas glorias y figuras del folclor morroano como Blas Corena, Catalino Domínguez, Ana Rosa Quiroz, Feliz Domínguez, Chepa Domínguez, Cristóbal Salcedo, Denle Domínguez y otros más que fueron ecos para que Blas Corena de la Rosa reuniera a un puñado de amigos y alegrando esos recuerdos conformaran una junta en el mes de noviembre de 1988, que buscó afanosamente los recursos necesarios para realizar el primer festival, escogiéndose los días finales de enero para darle más realce a las fiestas patronales de San Blas. La realización para esa fecha no fue acogida y después de muchas reuniones se escogió el mes de agosto, naciendo así uno de los festivales más autóctonos de Colombia.

 

Encuentro Nacional de Bandas

 

El Encuentro Nacional de Bandas es la expresión más auténtica del sentir del hombre sabanero que, sin el pentagrama al frente, eleva al firmamento sus notas musicales, con estricto compás, tiempo, armonía y afinación rítmica. Proyecta el folclor, destaca el nivel de la música de bandas folclóricas. Fomenta la creatividad. Engrandece el espíritu y enaltece, a través del porro y el fandango, la expresión viva de los sucreños, los sabaneros, costeños y colombianos.

 

Este certamen de carácter cultural invoca al nacionalismo, permite que el colombiano se deleite con las cosas que le pertenecen; los aires musicales que vivieron los antepasados y que aún palpitan en el discurrir de estos pueblos. Por eso cuando suena la música de banda se hinchan los corazones.

 

El objetivo principal era crear un espacio cultural donde los músicos de las bandas folclóricas pudieran expresar su actividad artística creativa y difundir la gestión musical que se ha forjado alrededor del porro y el fandango.

           

De igual manera, se busca estimular y valorar al compositor como elemento esencial del folclor sucreño, mediante la capacitación adecuada y la ayuda en la organización de sus distintas agrupaciones; proyectar la música de bandas a través de talleres, charlas y conferencias y diligenciar la grabación de discos y cassettes que contengan las mejores obras que se hayan presentado en el “Encuentro Nacional de Bandas” de cada año”; fomentar la creación de escuelas de músicos en todos los municipios de la región y la conformación de bandas de músicos que permitan perpetuar el acervo musical de la región de Sabanas.

 

Atendiendo el análisis y criterios dados acerca de las diversas formas de certámenes y concursos que se realizan en el país, se llegó a la conclusión de establecer parámetros suficientemente claros que permitan, a los expertos y profesionales que hagan de jurados en el Encuentro Nacional de Bandas de Sincelejo, establecer juicios bastante objetivos acerca de la interpretación en tarima de las mejores creaciones artísticas que presentan los músicos de las bandas folclóricas.

 

La música, expresión viva de la subjetividad humana, conserva en su seno los elementos que conjugan la rigidez de la medida en toda su dimensión. Por este motivo la conjugación de sus factores admite aceptar, muy a pesar del querer y el gusto que primen en los intereses de muchos. Una buena decisión trae concordia, tranquilidad y seriedad a cualquier certamen por pequeño o grande que sea.

 

Los aspectos que se tienen en cuenta para las interpretaciones meramente instrumentales o para aquellas que usan también voz, son: melodía, armonía, afinación, arreglo, ritmo, creatividad, instrumentación, letra, mensaje, vocalización.

 

El Encuentro Nacional de Bandas, para la parte competitiva, tiene en cuenta las siguientes modalidades:

 

Temas inéditos instrumentales en los ritmos de porro tapao, porro palitiao y fandango.

 

Temas inéditos cantados en el ritmo de porro tapao’.

 

Festival Sabanero del Acordeón

 

El Festival Sabanero del Acordeón es un evento de carácter cultural, donde se conjuga toda la expresión musical de la región de Sabanas, que procura por la creatividad y la calidad interpretativa de los ritmos ancestrales propios como el porro, la cumbia, el paseo, y el merengue, y que busca la proyección de todos los valores en el universo de la música.

 

Es un certamen sin ánimo de lucro, con personería propia y reconocido por ordenanza departamental, con sede permanente en la ciudad de Sincelejo, imperio y universo de la música.

 

Objetivos generales: Propender por la defensa y divulgación de la música sabanera, creando espacios y oportunidades para todos sus exponentes; fomentar la participación, integración y recreación de la comunidad sucreña; vincular a las instituciones públicas y privadas para el apoyo y defensa del folclor sabanero.

 

Objetivos específicos : Convocar a más de 500 músicos de la región y el país para la difusión y proyección de sus creaciones y progresos; motivar la creatividad y el virtuosismo del músico participante por medio del logro del importantes estímulos; comprometer a las casas disqueras para que apoyen y proyecten al músico sabanero; estimular el sentido de pertenencia y solidaridad entre la comunidad y los artistas, buscando conservar la identidad cultural; liderar una campaña de promoción permanente de los talentos regionales, a través de los medios de comunicación.

 

Ganarse el Festival Sabanero del Acordeón, por los ritmos que se manejan, no es nada fácil, hasta tal punto que ningún vallenato se ha atrevido a metérsele a un porro o a una cumbia.

 

Festival Nacional de Gaitas

                                                                                                             

Desde comienzos del siglo pasado, cuando en las cuatro esquinas de la plaza, los campesinos agradecidos con su patrono San Francisco de Asís, se reunían para hacer sonar las gaitas y tambores, ya se vislumbraba que esta melodía ancestral sería capaz de unir partidos, credos, e ideologías encontradas a su alrededor.

 

Esta tradición se mantuvo por más de un siglo de manera espontánea. Durante ocho días, los campesinos realizaban su propio festival en el cual se aplicaban estatutos verbales, la competencia era interminable al igual que el ron de fabricación casera que tragaban sin medir, cada vez que concluía una canción en el fandango.

 

Eran los campesinos los que la tocaban, pero era todo el pueblo el que bailaba en las fiestas colectivas, en donde la mujer era la reina a quien nadie podía tocar, ni siquiera la flor de bonche que adornaba su cabellera, mucho menos sus caderas que se movían al son de gaitas y tambores.

 

Entonces no existía ni por asomo la competencia comercial. Los gaiteros, en un ambiente de compadrazgo, compartían alimento y ron. No existían los jurados, por ello no habían ganadores ni perdedores, al final de la faena musical la única gloriosa era la sonora gaita, por la que los campesinos dejaban sus parcelas para atender su vocación de unidad a ella.

 

En los últimos años, este festival con tarima y amplificación ha corroborado y afianzado que la gaita, sin perder su esencia original, ha encontrado otros espacios y ahora no sólo son los campesinos los que asisten a su llamado y los que se envuelven de su melodía, sino los intelectuales, estudiantes, periodistas, investigadores y todos los sectores que acuden a su convocatoria.

 

Festival Folclórico de la Algarroba

 

Galeras es un municipio con una población de 15.000 habitantes aproximadamente; el 60% de la población vive de las actividades agrícolas y artesanales. Desde tiempos inmemoriales sus gentes conservan tradiciones que han identificado al pueblo en el ámbito regional y nacional. Una de ellas se puede considerar como un Patrimonio Cultural Nacional, ya que es única en su género: son los llamados “cuadros vivos”.

 

Este legado tradicional se estaba perdiendo, hasta que el mismo pueblo se propuso a rescatarla, hace unos años atrás. Desde entonces se ha notado un renacer en todo los sectores del pueblo, lo que ha permitido mostrarse a nivel de la costa, Colombia y el mundo.

 

Las calles arregladas con papeles multicolores, adornadas con matas de plátanos, yuca, palmitos y algarrobos, para la época de pascua, servían de escenario para que cada uno de los habitantes de una calle pusiera todo su ingenio en el diseño, elaboración y montaje de un “cuadro vivo”, dando a conocer una historia del pueblo, una escena religiosa o una critica. Las fiestas eran amenizadas con conjuntos de gaita corta o machi-hembriada, que en el centro de la calle tocaban hasta el amanecer una cumbiamba, interrumpida sólo por los gritos improvisados de la décimas, el canto de vaquería y la zafra.

 

En los cuadros vivos se da rienda suelta a la creatividad del hombre galerano, que resume en ellos su modus vivendi, las críticas de sus gobernantes y hasta analiza la situación del país. Durante el festival de cuadros vivos cada una de las residencias, sin importar las circunstancias económicas, políticas o religiosas de sus propietarios, sirven de escenario para un cuadro vivo, en cuyo montaje participa la familia y los vecinos en una natural integración del evento y en una ejemplarizante muestra de convivencia pacífica.

 

La realización del Festival Folclórico de la Algarroba, llamado así porque el fruto de este árbol remedió las hambrunas del conquistador tras el oro aborigen, y del vaquero que además se amparó bajo su sombra del bravo sol playonero, ha llevado a realizar esta gran fiesta en donde no sólo se recuerda y revive el ancestro, sino que invita a las nuevas generaciones a que vivan, quieran y defiendan sus propias raíces, a fin de que las perpetúen de generación en generación. Hoy día el festival es parte viva de todos los galeranos y ha servido para crear un espíritu de solidaridad, confraternidad, participación comunitaria y creatividad de la gente.

 

Búsqueda
Departamentos:
Temas Culturales: