Diagnóstico del Sector Artesanal
El sector artesanal en el departamento de Arauca ha vivido tres etapas en su evolución, que están muy ligadas al tipo de artesanía que se produce. La artesanía como elemento utilitario del hombre llanero, cuyos autores no desencadenaban sus aspiraciones más allá que la de fabricar los objetos que domésticamente necesitaban. En esta primera etapa, la artesanía como renglón de la economía no iba más allá que la del consumo local.
A mediados de la década de 1990, Artesanías de Colombia inició la gestión de promover la artesanía araucana así como el proceso de motivación hacia los artesanos para que innovaran y promovieran sus trabajos en otras regiones o municipios. En esta etapa, además de la producción del consumo local de las artesanías tradicionalmente utilizadas como utensilios de trabajo, se empieza a producir artesanías decorativas, artesanías utilitarias de alto costo, nuevos diseños pensando en otros mercados.
La tercera etapa iniciada en 1999 con la producción de muebles y otros elementos tallados o trabajados en madera, es el comienzo de la etapa de exportación en menor escala y de comercialización con las grandes ciudades del país.
El sector artesanal en el departamento de Arauca presenta dos grandes dificultades: la falta de materia de prima en algunos oficios (madera) y de recursos financieros para la compra de materia prima y herramientas.
Agremiaciones
En el departamento sólo existe una agremiación artesanall que tan solo agrupa una mínima parte de los artesanos. El Grupo Artesanal Waiku, conformado por doce (12) artesanos trabajadores de la madera en diferentes expresiones (talla, tejido, taparo, coco, pirograbado).
Tipo de Artesanías
Talla en Madera: sillas, bandejas, animales
Instrumentos musicales: maracas, arpas, cuatros, bandolas
Tejeduría: sillas en bejucos, mimbre, macramé
Alpargatería: cotizas
Artesanías indígenas: chinchorros, mochilas, canastos
Cuero: campechanas
Cerámica: budares, tinajas
Situación del Artesano
Considerar a una persona como artesana requiere de tres características: tradición en el oficio, que su oficio se elabore mayoritariamente con materia primas naturales y que su dedicación sea por lo menos de medio tipo. Bajo este precepto son muy pocos los artesanos considerados como tal, ya que muchos de ellos económicamente no dependen del oficio.
Las artesanías que se producen, en especial la talla en madera y los muebles en bejucos, se están vendiendo en el interior del país y en Venezuela. Algunas se fabrican con destino a otros países, pero no exportados directamente por los artesanos.
Existen dos clases de artesanos:
Artesanos colonos
Estos artesanos provenientes en su mayoría de Norte de Santander, Santander y Boyacá, con un promedio de residencia en el departamento de Arauca de quince a veinte años. Han traído consigo la cultura heredada de sus antepasados. Su actividad económica principal proviene de la agricultura; las labores artesanales son hechas por encargo y sirven para incrementar sus ingresos. En su mayoría se desempeñan como talladores de madera, carpinteros, tejedores de hamacas, chinchorros y atarrayas, entre otros.
Talladores de madera y carpinteros
Excelentes artesanos, fabricantes de lo que se les encargue; con sólo dos o tres herramientas transforman la madera en bandejas, muebles, animales y todo lo que su creatividad les permita.
Tejedores (chinchorros, hamacas, atarrayas)
Es una actividad a la que se dedican muchas familias, unas pocas con máquinas tejedoras y la mayoría con telares manuales.
Por su poco volumen y facilidad de consecución de la materia prima, hasta en las comunidades indígenas los chinchorros de nylon desplazan a los de fibras naturales –cumare y moriche– producidos por los mismos indígenas.
La materia prima empleada para su fabricación es sintética, nylon. Para decorar los chinchorros con diferentes colores se utilizan colorantes que se adquieren en los mercados de Bogotá, Medellín y Bucaramanga.
Existen familias que han tecnificado su producción con máquinas tejedoras y han logrado establecer microempresas que les permiten dedicarse exclusivamente a esta producción y depender económicamente de ellas.
Existen, a sí mismo, tejedores dedicados exclusivamente a la fabricación de atarrayas. Son pescadores de las orillas de los ríos, habitantes de los municipios de Arauca y Arauquita, artesanos ocasionales, que sólo trabajan por encargo para suplir las necesidades de su labor cotidiana: la pesca. La materia prima empleada es el nylon (fibra sintética).
Artesanos llaneros
Habitantes antiguos de la región, tanto de los llanos colombianos como venezolanos, orientan su actividad artesanal a las construcciones de:
Instrumentos musicales: arpa, cuatro, bandola, maracas.
Talabartería: aperos, cartucheras para armas, chapuzas, monturas.
Fabricación de cotizas
Elaboración de hamacas
campechanas, tejeduría de lazos, alfarería.
Talabartería
Este oficio se realiza en los llanos, específicamente en Arauca, desde hace muchos años, tantos como los que lleva el criollo transportándose a caballo por sus extensas y planas tierras. En un principio se montaba a pelo o sin silla; luego se le acomodó al caballo una especie de colchón con hojas secas de topocho –especie de hoja de plátano– y después apareció la silla.
La silla de montar es el mejor exponente de este oficio. En el fuste, antiguamente de madera, ahora de fibra sintética, se pega y unen las piezas en cuero que con anterioridad se han cortado; luego se coloca la riata, se remacha y atornilla. Por último se adhieren las hebillas y correas. Cuando está terminada se limpia con limón y se brilla a base de cebo.
Las sillas se fabrican en variedad de estilos, según el uso: de paseo, de coleo, de trabajo por las tierras del llano y otros departamentos.
Ahora se elaboran en las talabarterías de Arauca una gran variedad de sillas con sus aperos correspondientes, sencillas o muy adornadas.
Recurso natural
Para la elaboración de las hamacas el algodón es primordial, pues la tela para su fabricación está confeccionada con él, así como los hilos para las guayaberas y los engalonados.
Los tintes que se utilizan para diseñar los dibujos de paisajes llaneros son pigmentos preparados al calor. El agua es un elemento importante en la mezcla de las pinturas y es utilizada también para humedecer la tela antes de iniciar la labor.
En la elaboración de chinchorros también se utilizan otros elementos como el agua para teñir la materia prima, la sal y el limón para afianzar el color de los tintes que provienen de tintes sintéticos; también se utiliza la madera del cedro en la construcción del marco donde extienden el nylon para luego trabajarlo, así como la fibra de palma de cumare y la de moriche. Las fibras de palma son un recurso poco utilizado a pesar de que aún lo saben trabajar.
Las pieles del ganado, recurso natural de los talabarteros, paradójicamente, no se consiguen en la Ciudad de Arauca, a pesar que es una de las mayores productoras del país.
Materia prima
En la elaboración de hamacas, chinchorros y campechana se utilizan las siguientes materias primas: telas de algodón, pinturas, nylon, hilos de algodón, anilinas para teñir, cueros de res, becerro y otros animales, madera de diversas especies de árboles, entre otros.
Las materias primas requeridas para la construcción de instrumentos musicales son las siguientes: maderas, clavijeros, cuerdas, pinturas, lacas, papaporos, pegantes, puntillas y fórmica, entre otros.
Para los trabajos de los talabarteros se utiliza lo siguiente: cuero, fuste, acrílicos, plástico, nylon, puntillas, remaches, estoperoles, chinches, hebillas, argollas.
Elaboración de hamacas
A dos metros y medio de tela se cosen los bordes, en los extremos le tejen trenzas de punta a punta para que allí se prolonguen las cabuyeras. Para terminar se jalonea y se teje el macramé en las orillas.
Elaboración de chinchorros
El cono de nylon se divide en varias madejas que se tiñen con anilina: el proceso de cocción es de cuarenta y cinco minutos para afianzar el color; cuando están listas se dejan secar a la sombra, luego se enrollan nuevamente para regarlas sobre el telar.
Cuando está terminada esta tarea se inicia el trabado, comenzando por la parte de abajo; después de terminada la hilera se introduce una vara para repartir el tejido hacia arriba y hacia abajo, y así sucesivamente hasta llegar al centro. Cuando esto sucede, se inserta la tripa o hebra de otro grosor para rematar la labor.
Para la elaboración de los cabuyeros se toman los extremos del material y se dividen en conjuntos, pasado por allí las hebras continuas, a una medida de unos 80 centímetros de largo. Al terminar el enhebrado se sujeta por el centro y se finaliza la cabuyera con un acabado que permita pasar por allí el guindo.
Para embellecer la hamaca o chinchorro se colocan flecos en las orillas con terminados de borlas. Generalmente se elaboran otras más sencillas.
Elaboración de campechanas
Se templa el cuero de res en las estacas previamente clavadas en la tierra, y se seca a pleno sol, ojalá sin sal. Cuando está completamente desecado se introduce dentro de una caneca con agua para ablandarlo y así facilitar su manejo.
Luego se extiende en un mesón o en el piso; seguidamente se trazan con una regla los rombos regulares y simétricos y se cortan con un cuchillo filoso dejando un margen al comenzar y al finalizar; en ese espacio se coloca el travesaño, si el terminado es de madera, o las tiras de cuero para que por allí se pueda guindar.
Esta labor artesanal se hace de una manera rústica, que es la auténtica expresión de la cultura llanera.