SINIC / Colombia Cultural

En Colombia existen un sinnúmero de manifestaciones culturales que expresan la variedad étnica, religiosa, de costumbres, tradiciones y formas de vida de su población, así como su riqueza natural y diversidad de climas, geografías y paisajes, entre otros.

En este módulo podrá consultar información relacionada con temas culturales como arqueología, festividades, mitos y leyendas, danzas y personajes, de cada uno de los departamentos de Colombia. Esta información le permitirá comprender de manera fácil y rápida los aspectos más relevantes de la cultura propia de cada región, con el fin de estimular el conocimiento y difusión de la riqueza cultural del país en todas sus expresiones.

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Colombia Cultural

Personajes - ARAUCA

Cantautores

 

Ernesto Zehir Andrea, "El Romancero de la Copla":

Nació el 25 de febrero de 1955 en Cravo Norte, Arauca. Realizó la primaria en su pueblo y la educación media en el colegio de San Bartolomé. En la ESAP hizo un primer semestre de administración pública. Se inició en el canto escuchando las emisoras venezolanas de radio que reproducían música llanera. El contrapunteo lo practicaba con sus tíos y hermanos. En 1978 representó a Arauca y compitió en Barinas en voz recia con el tema “El Llano Me Vio Nacer”, que resultó ganador. También triunfó en un concurso celebrado en El Amparo, Venezuela, en 1979. Luego participó y ocupó el primer lugar en el primer “Cimarrón de Oro” que tuvo ocurrencia en Yopal en 1979. En Guanare, Portuguesa, logró un primer lugar en la modalidad de voz recia, en 1983; en 1984 obtuvo igual calificación pero como coplero. En Acacías venció sucesivamente en tres festivales: una en voz recia y dos en contrapunteo (1980, 1981, 1982). En Arauca ocupó dos segundos lugares: uno como coplero y otro en voz recia en 1985.

 

En Villavicencio ocupó dos segundos lugares como coplero (1990,1991) lo mismo en San Carlos de Cojedes, Venezuela. Su última participación en concursos fue en Villavicencio, en 1992, donde se consagró como Campeón de Campeones y se despidió del público para dar paso a nuevas generaciones de cantores.

 

Andrea ha grabado los siguientes discos: El llano me vio nacer, El mundo de hoy, A mi empresa, El gabán de mi pueblo, El derecho a la vida, Te queremos América, El llanero propio... ¡son 63 canciones grabadas por este cantautor!

 

En cuanto a giras artísticas, el artista manifiesta: "he recorrido todo el territorio nacional y casi toda Venezuela. Hace poco logré uno de mis mejores sueños: ¡Cantarle al Viejo Mundo! ¡Dos meses en Francia y Suiza representando a Colombia en un encuentro mundial!

 

Actuó, además, en la telenovela Garzas al Amanecer, en El Octavo Pecado, y en La Potra Zaina. Participó en el proyecto de la película Las Guahibadas de la escritora llanera Silvia Aponte.

 

Miguel Ángel Andrea, "El Coplero Enamorado”

Cantante y coplero, Miguel Ángel Andrea nació el 3 de abril de 1953, en San Rafael de Los Llanos, inspección de policía de Cravo Norte, en Arauca. Conocido como el Coplero Enamorado, es hijo de Ángela María Uscátegui y de Santiago del Carmen Andrea. Realizó la primaria en Puerto Rondón y desde muy niño empezó a cantar en los parrandos llaneros de su vereda. En 1980 viajó con su hermano Ernesto a Bogotá. Luego se estableció en Villavicencio, haciendo parte del conjunto del maestro Luis Quinitiva, en el sitio La Caballeriza.

 

Empieza entonces a participar en diferentes festivales de música llanera a nivel nacional e internacional, como los de: San Martín, Acacías, Arauca, Puerto Carreño, San José del Guaviare, Santa Rosalía (donde obtiene un primer puesto en 1986), Puerto Gaitán, Villanueva, Tauramena, Maní, Cravo Norte (donde obtuvo un tercer puesto), y Guamal.

 

Se ha presentado, además, en Medellín, Girardot, Ibagué, Santa Rosa, La Dorada y Cali.

Entre los temas compuestos y cantados por Miguel Ángel se encuentran El coplero enamorado, Llanero, Destino cruel y El camino de la vida, entre otros.

 

Ha grabado tres Larga Duración. El primero, en 1989, en compañía de su hermano Ernesto y titulado El gabán de mi pueblo. El segundo en 1992, El coplero enamorado, se grabó con el maestro Armando Ramírez. El tercero, en 1995, Llegó el coplero, fue grabado con el maestro Urbino Ruiz. Actualmente Andrea reside en la ciudad de Villavicencio.

 

Jesús Amable Angarita Centella

Más conocido como Jesús Centella a secas, este araucano es hijo de Juan de Dios Angarita, colombiano, y Carmen Ofelia Centella, apureña, y aunque nació en el punto de la Erica, en Venezuela, se confiesa colombiano porque su crianza y formación tuvieron lugar en Arauca, en las bravas sabanas de Marrero. Jesús Centella fue becerrero, ordeñador y amansador de potros y de copleros y, sin duda alguna, un elegante pasajista y un fino compositor que maneja a su gusto los escenarios y conoce los secretos de la grabación.

 

Habiendo completado su educación media, se graduó en la ESAP como tecnólogo en administración municipal. Sin embargo, sus quehaceres no están en dicho radio de acción sino en la dinámica del artista. Siendo poco menos que un niño, ganó su primer concurso en Puerto Rondón, cantando como Dios manda. Esto ocurrió en 1980 y su récord de triunfos ha sido sucesivo: en 1982 ganó en Yopal el Cimarrón de Oro; en 1983 se coronó en Bogotá como mejor coplero nacional, palmarés que repitió al año siguiente en Villavicencio; en 1987, en Arauca, ganó con la canción inédita y como coplero; en 1990 obtuvo el primer lugar en Venezuela en el Festival del Alma Llanera; en 1990 ganó nuevamente en Puerto Rondón; en 1992 nuevamente en Yopal; en 1993, en la Noche de Desafíos, venció en Barinas, Venezuela, a los mejores copleros y fue homenajeado en San Fernando de Apure como artista bolivariano de la Confraternidad. Igualmente integró la delegación llanera que hizo parte por Colombia en la Exposición de Sevilla, España.

 

Jesús Centella es autor de unos doscientos temas, algunos de los cuales están grabados en sus trabajos discográficos. Tiene seis trabajos donde aparecen sus éxitos Mi potranca, La viuda del coleador, El gabán del paso Arauca, Mi muchacha, Me fui a buscarla a la manga, No la maltrates, Vamos María y Cimarroneando.

 

Lorenzo Balta

Lorenzo Balta nació en la ciudad de Arauca el 27 de octubre de 1957. A los diez años de edad empezó estudios en el colegio Simón Bolívar, que abandonó al cursar cuarto de bachillerato. Desde joven se interesó por la música llanera que escuchaba y cantaba después de las labores diarias en el hato Corocoro. Se radicó en Bogotá por espacio de un año y, más tarde, se estableció en Villavicencio, donde hizo buenos contactos. En 1988 grabó su primer larga duración titulado Ella, mi caballo y yo. Luego vinieron los siguientes exitosos trabajos: ¡Coleadores a la manga!, No la culpen, El viejo cantador, Me engañaste, Mi última exigencia, entre otros.

 

Lorenzo Balta ha participando en numerosos concursos y festivales del país, presentando y defendiendo la música llanera. De igual manera ha se ha convertido en un defensor a ultranza de nuestra cultura en el hermano país de Venezuela.

 

Oswaldo Coromoto Borja Bracho, "Oswaldo Bracho" (Q.E.P.D)

Hijo del veterano músico araucano Víctor Manuel Borja y de María Aurora Bracho, Oswaldo nació en Arauca y es uno de los artistas más consagrados del llano colombiano por su voz expresiva y el dominio de los diferentes escenarios y medios artísticos nacionales.

 

Oswaldo Bracho, como artísticamente es conocido, ha participado en numerosos festivales en Venezuela y obtenido premios destacados como los que se apuntan a continuación: Águila de Oro, San Agustín de Oro, Farándula Criolla de Carabobo, Cóndor Dorado de los Andes, Cucarachero de Oro, Chigüire Dorado del Llano, Guasdualiteño de Oro y Andino de Oro, entre otros.

 

En Colombia ha recibido preseas por su participación en eventos muy destacados como los siguientes: Colombia le Canta a su Ejército, Festival de la Canción Llanera, Festival del Yuruparí, Festival del Retorno, Festival de Confraternidad, Festival de la Cosecha, Festival del Corrido y Festival de la Cachama.

 

Ha grabado 19 discos con sellos acreditados como Producciones Araucano, Producciones Llano JES y Cabrestero. Ahora incursiona con su propio sello, Producciones al Galope.

 

Algunos de sus temas han sido grabados por importantes agrupaciones como la Gran Banda Caleña e importantes agrupaciones de la Sony Music. Entre los temas más populares compuestos por Oswaldo se encuentran: Seductora, Quiero, Corazón valiente, Por llevarte la corriente, La prenda más hermosa, Recompensa de amor, y Frente a la vida.

 

En diferentes oportunidades ha alternado con artistas como Carlos Vives, la Orquesta Guayacán, los Tupamaros, Niche, Cuco Valoy y otros.

 

José Ramón Camejo López

El apellido Camejo va ligado de manera indisoluble a la historia de Arauca. José Ramón nació en la criollísima vereda del Rosario de Arauca, el 12 de enero de 1949. Fueron sus padres el venezolano Juan José Camejo, y su madre la tameña Juana María López. Desde antes de cumplir los diez años estaba ya familiarizado con el cuatro y con los parrandos que organizaban los mayores con cualquier excusa. La primer gira, sin haber pintado bozo, la hizo en compañía del maestro Miguel Ángel Martín, y de Libia Parales, Joaquín Rico y Alvaro Salamanca a las ciudades de Villavicencio e Ibagué.

 

Estudió primaria y secundaria en el colegio General Santander de Arauca. Hacia 1980, luego de varios años de estar marginado de la actividad musical por haberse dedicado de tiempo completo al magisterio, compuso la canción Tame Señorial que resultó premiada en el festival de dicha ciudad araucana. Compuso a partir de entonces unos cien temas entre los que se destacan Raza bendita, escrita para los 500 años de América, Tutela de amor y Recuerdos.

 

En 1990 Ramón grabó su primer larga duración titulado Identidad, con el maestro del arpa Armando Ramírez. Posteriormente dio vida al trabajo Raza Bendita y prepara un CD con temas de actualidad. Fue condecorado en Barinas con el Florentino de Oro.

 

Ramiro Alfonso Castellanos Beltrán

Ramiro Castellanos fulguró de manera vivísima en la canción llanera y se retiró de manera discreta para dar paso a las nuevas generaciones. Ramiro nació en Arauca el 16 de octubre de 1946, en la solariega casa del potentado ganadero de origen venezolano Isaías Bello Palacio, entroncado en la familia de Simón Bolívar. Sus padres fueron Próspero Castellanos y Ana Teodora Beltrán.

 

Estudió en Arauca y, siendo muy joven, se dedicó a la cría y comercialización de ganado. En el hato La Argentina, recuerda Ramiro, se hacían parrandos para las fechas especiales y don Isaías Bello insistía en que el muchacho tocara las maracas. Por la década de los setenta, estando en Bogotá, Ramiro conoció a los hermanos Lizarazo, que por entonces tenían la afamada agrupación Alma Llanera. El araucano empezó a cantar con este conjunto y tal fue el éxito alcanzado que Radio Sutatenza les financió el trabajo discográfico llamado Las vaquerías. Las presentaciones fueron numerosas en el país a raíz de la presentación de Ramiro en un concurso promovido en Medellín por Polímeros de Colombia. Realizó una gira por Méjico, El Salvador y Guatemala pero al regresar al país el vocalista volvió a sus dehesas en Arauca y se desentendió para siempre del canto.

 

Santos Ramón Concho, " El Príncipe del Pasaje"

Santos Ramón nació el dos de diciembre de 1963, en el corregimiento de El Caracol, municipio de Arauca. Es hijo de Rafael Ramón Colmenares, gran impulsor de la música llanera en dicho corregimiento, y de Lucrecia Concho, una llanera emprendedora y dedicada a su hogar. Realizó sus primeros estudios en El Caracol, donde descubrió a muy temprana edad sus cualidades para el canto.

 

A los diecinueve años ingresó al Ejercito Nacional y sirvió a la patria entre 1983 y 1985 en la XVI Brigada de Yopal, Casanare. Al concluir el servicio, se radicó en ese departamento.

 

Participó como coplero en 1985 en el Festival Internacional del Joropo en el Meta. Al año siguiente, con renovados éxitos, lo hizo en el Festival Internacional de Santa Bárbara de Arauca. Continuó cosechando triunfos en diferentes festivales de música llanera como el de San Martín, el de Meta, el de Yopal, en Casanare, y otros. En 1993 obtuvo el primer galardón en el Festival de la Soga de Oro en Hato Corozal, Casanare.

 

En 1991 realizó su primera grabación: el larga duración que lleva por título Camino real de mi verso. Alentado por el triunfo, realizó otros trabajos que, en su orden, responden a estos nombres: ¿Quién es tu amigo?, Le pregunto a mi llanura y La estampa del canto criollo.

 

Ramón Concho se ha caracterizado por la sentimentalidad romántica que le imprime a sus creaciones, de donde se desprende el calificativo de Príncipe del Pasaje que le dieron sus seguidores y las empresas discográficas.

 

Este artista llanero desempeñó el cargo de presidente de la Asociación de Folcloristas de Casanare, ASOFOLCA, y en tal condición organizó el Segundo Festival Internacional Criollo de la Guacaba, en la ciudad de Yopal.

 

Juan Fernando Farfán Carrillo, "El coplero sentimental"

Hace 32 años se subió Juan Farfán a una tarima en Arauca a cantar, y desde entonces no ha descendido de ella porque su fama se aquilata con los años, y el timbre sentimental de su voz parece que cobrara nuevos y más profundos acentos. Juan Farfán es ya una institución en todos los llanos de Colombia y Venezuela.

 

Juan nació como sus otro once hermanos en El Caracol, un pequeño pueblo de calles polvorientas a orillas del río Arauca, que mira de frente y sin pudibundeces a Venezuela. Vio la primera luz el 2 de noviembre de 1947, siendo sus progenitores Manuel Vicente Farfán y Juana Josefa Carrillo. Con una sensible orientación cristiana, el muchacho se dedicó al aprendizaje de las primeras letras y a las faenas propias del llanero. Desde estos tiempos todos notaron en el escuelante una facilidad pasmosa para componer coplas, cosa que no es extraña en El Caracol, de donde han surgido notables músicos y compositores.

 

Por el año 1963 asistía la frontera al fenómeno de un cantor venezolano llamado Ángel Custodio Loyola que hacía vibrar el espíritu de la gente llanera. Juan Farfán lo conoció en persona y desde entonces se propuso elevar también su voz para hacer denuncios y rendir tributos a su Arauca amada. Empezó a cantar por veredas y vecindarios y al llegar al tabernáculo del joropo que era Arauca, se encontró de manos a boca con los dómines de la copla llanera: Rafael Martínez El Cazador Novato y Juan de los Santos Contreras, el Carrao de Palmarito. Compitió como un tigre y aunque no pudo con ellos, al día siguiente salió para Villavicencio con David Parales y los Copleros del Arauca, y los enfrentó de nuevo y dio buena cuenta de ellos en el Festival de la Canción. Su carrera ya no encontró talanqueras. Obtuvo primeros lugares en Acacías, en San Martín, en Arauca, en Venezuela. Como coplero, Juan ha ganado el primer puesto en ocho festivales, en cinco ha quedado de segundo y en tres ha quedado de tercero.

 

Al conocer la aceptación que este cantante criollo tenía en la gente, la disquera Orbe le propuso un primer larga duración que fue grabado junto con José Castillo y Hugo Mantilla Trejos. Al día de hoy Juan ha grabado 29 discos de larga duración que le han reportado suficientes utilidades para vivir con decoro. El tema más popular de Juan se llama Viva el cantor, que es un noble canto a la existencia. Igualmente es famoso el pasaje Maté el guayabo, del que se han comercializado miles de copias.

 

Este sencillo exponente del folclor llanero es requerido por todos los programas de radio y los de televisión para que exponga sus impresiones y presente sus trabajos. Conoce todos los escenarios en Venezuela y ha hecho largas giras promocionales por Méjico, Guatemala, Costa Rica y sur América.

 

Su último trabajo con la más moderna técnica, se llama "Canciones con sabor a llano", y es el trasunto de la sentimentalidad de un hombre que cree en el país y en su gente llanera.

 

Pedro Jesús Farfán Carrillo, "El Gallo que más canta"

Pedro Jesús Farfán nació en El Caracol y es hermano de Juan, como es fácil suponer. Sus padres son Manuel Vicente y Juana Josefa. Casado, tiene cinco hijos que siguen sus pasos como artista. Empezó a cantar en parrandos que se celebraban en veredas como La Panchera, La Maporita, Cabuyare y El Peligro. Su primera canción fue un golpe llamado Mi caballo rucio, que grabó su hermano Juan.

 

Con su tía Élida del Carmen Carrillo conformó una pareja de baile que mereció luego de las presentaciones en público, nutridos aplausos. Participando como bailador o como coplero, estuvo en Venezuela, en el Festival del Silbón, y en los más conspicuos certámenes que anualmente se efectúan en Villavicencio, Acacías, San Martín, Yopal, Saravena y Tame. En 1985 estuvo en Puerto Rico.

 

Pedro Jesús dice que ha participado en cinco discos larga duración donde ha incluido parte de su trabajo: Ando en busca de una novia, Amor ambulante, El gallo que más canta, Por mí mismo, El destino y Amor poquito. Es coautor de la leyenda de la Bola de Fuego y del Manual del Baile del Joropo, que escribió con Danilo Mantilla. Trabajó en la Casa de la Cultura de Arauca donde llegó a ser jefe de Investigaciones Culturales.

 

Nolva Chávez López

Hija de Carlos Eduardo Chávez y de Blanca López, Nolva nació en Tame, Arauca, el 24 de febrero de 1966. Culminó sus estudios secundarios en el colegio Nuevos Libertadores, en Bogotá, y un curso de cosmetología en una Academia Internacional.

 

En el Instituto Oriental Femenino de Tame cantó por primera vez en público la canción llanera Polvo del camino, de Augusto Bracca, que le mereció elogiosos comentarios. Desde entonces se aproximó a esa actividad. En la década de los ochenta, dirigidos por el maestro Alberto Paúl, hizo parte del grupo de danzas folclóricas de Tame como pareja del bailarín Wilson Garzón. En dicha oportunidad Sayco le otorgó su primer galardón como folclorista. En 1988 y 1989 fue en Tame mejor pareja de baile criollo. En este último año ocupó además en Saravena el segundo lugar en la modalidad de voz femenina. De 1991 a 1995 fue instructora de baile del Joropo en la academia de Tame, habiendo realizado en 1994 la grabación de un larga duración titulado Mi identidad, que fue muy bien recibido por el público. En 1994 fue designada como presidenta de la Asociación de Folcloristas de Tame, habiendo recibido como reconocimiento la estatuilla del Girara de Oro. Se desempeñó como Coordinadora de Festividades Culturales en el Instituto de Cultura y Turismo de Tame.

 

Olga Díaz Quenza, "La Gaviota"

Más conocida como la Gaviota, Olga Díaz Quenza nació en Arauca, Arauca, el 31 de mayo de 1964, en el hogar formado por Pedro León Díaz y Ana Abigaíl Quenza. Realizó sus estudios de primaria y secundaria en el colegio Simón Bolívar de Arauca, donde se inició a la edad de ocho años en el canto de la música llanera. A los 13 años fue promocionada en diferentes certámenes del país y el exterior, comenzando por el Festival Internacional del Silbón, en Venezuela, donde ocupó en 1978 un honroso tercer puesto en voz femenina, entre muy consagradas intérpretes. Comienza así a llevar la representación de la ciudad de Arauca.

 

En 1980 fue la mejor voz femenina en Acacías, Meta. Ese mismo año participó y también obtuvo el mejor galardón en la tricentenaria ciudad de San Martín, faena que repitió en su tierra de origen, Arauca, en el Festival Araucano de la Frontera.

 

En 1981 ganó en el festival de Yopal, Casanare, y grabó su primer trabajo discográfico titulado La novia de la llanura, donde se hizo célebre el tema La Gaviota. En 1982 contrajo matrimonio con el también cantante Gustavo Olarte, oriundo de San Martín, Meta.

 

Tras un receso en la actividad musical, en 1985 representó a Arauca en diferentes festivales venezolanos y ocupó los primeros puestos. Igual aconteció en certámenes celebrados en Villavicencio, Acacías, San Martín, Arauquita, nuevamente Arauca, y Puerto Rondón. En 1998 grabó un segundo larga duración titulado La revolución femenina. Olga reside actualmente en Bogotá.

 

Pablo Enrique Díaz Sierra, " Parrique"

Pablo Enrique nació en Tame, Arauca, el 26 de diciembre de 1960. Es hijo de Bárbara Sierra y de Pablo Emilio Díaz. Desde muy niño mostró inclinación por la música que sus maestros supieron encausar.

 

Hizo la primaria en Tame, en el Colegio Nacional de San Luis, y la secundaria en el Liceo Tame de la misma localidad. Fue trabajador en varios hatos ganaderos como Las Palmas, el Guamo y Palmas Ralas, lo que le ha permitido ser muy auténtico en sus composiciones.

 

Ha participado en varios festivales donde ha obtenido destacados puestos. Podemos mencionar entre otros, el Festival San Lorenzo de Arauquita, el Festival de la Sabana en Cravo Norte, el Festival Arpa de Oro en Saravena, el Festival Folclórico y Turístico de San Martín, Meta. Cantantes muy reconocidos a nivel regional han grabado sus temas. Su primer trabajo discográfico se titula Calendario de mi llano.

 

Díaz Sierra ha sido impulsor del pronunciamiento conocido como El Tameño Nato, Coordinador General por varios años del Festival Internacional de Música Llanera El Girara de Oro, fundador de la Asociación de Folcloristas de Tame, AFOLTAME, miembro del Consejo Departamental de Cultura y se desempeñó como director del Instituto de Cultura y Turismo de Tame, desde donde mostró positivos resultados.

 

Pedro Ramón López

Pedro Ramón López nació en la bella ciudad de Arauca el 12 de Octubre de 1956 y hasta los quince años trabajó en el campo. Sus padres fueron los araucanos Delia Hipólita López y Pedro Ramón Becerra. Éste murió cuando Pedro Ramón tenía nueve meses de vida.

 

A su mamá le regalaron un cuatro y él y sus hermanos cantaban hasta las dos de la mañana. Al salir de la escuela, ayudaba al maestro Ramón Cedeño a lijar arpas porque le gustaba estar en contacto con la música y los instrumentos. Hizo parte del conjunto del maestro Álvaro Salamanca y en 1977 ganó como mejor coplero en el Festival de la Frontera de Arauca. En Villavicencio resultó igualmente triunfador.

 

Su primer trabajo se llamó Soy un llanero completo, al que siguieron El llanero del botalón, El hombre criollo del pueblo y Lástima que tengas dueño. Su más reciente trabajo tiene temas como Hermano, padre y amigo y Triste despedida. Se ha presentado con Jorge Barón y en muchos programas de la televisión nacional.

 

Pedro es dueño de El Botalón, sitio criollo de Villavicencio, con más de veinte años de fundado, y por donde han pasado los mejores artistas llaneros de Colombia y Venezuela.

 

Juan Francisco Macualo López

El 8 de enero de 1950 nació en Arauca este artista. Fueron sus padres Tito Amador Macualo y Delia Hipólita López. Empezó siendo trabajador del fundo ganadero San Nicolás de propiedad de Segundo Cadena.

 

El primer festival en que participó fue el del Estado Barinas, donde resultó ganador. En lo sucesivo, ha acumulado toda suerte de preseas y reconocimientos por sus desempeños artísticos. Juan Francisco, en efecto, ha ganado los siguientes certámenes: Festival de Barinas, Festival de Bolívar en 1974, festivales de Puerto Rondón y Cravo Norte, Festival de Villavicencio, Fiestas de Tame y la Trinidad. Ha hecho parte de prestigiosos conjuntos llaneros dirigidos por David Parales, Mario Tineo, Eladio Romero, Ramón Cedeño, Alejandro Tineo, Mario López, y el grupo Alma Llanera de Fernando Lizarazo.

 

Su primera grabación la hizo en 1970 con Los Copleros del Arauca que dirigía David Parales. En 1978 trabajó con el grupo de los hermanos Álvarez y Omar Moreno. En 1985 grabó con Luis Quinitiva el volumen 3 de Viajando por el llano.

 

Edith Patricia Mantilla Unda

Arauca la vio nacer el 4 de octubre de 1966. Sus padres son Jaime Mantilla Trejos y Rosalba Unda. Inició estudios en el colegio Simón Bolívar y los concluyó como educadora en la Normal María Inmaculada de Arauca.

 

Ha hecho cursos musicales y variados talleres artísticos y culturales. Es licenciada en educación preescolar y promoción de la familia, según título expedido por la Universidad Santo Tomas de Aquino. A muy temprana edad se inició en programas de radio dirigidos por el promotor y hombre de radio Efraín Varela Noriega.

 

Su primera presentación en público la realizó en San Martín, Meta, en 1983. Luego participó en Venezuela en algunos certámenes y en el Festival de Arauca donde ganó como mejor voz femenina.

 

En 1993 fundó la academia Arpegios Araucanos para transmitir sus experiencias a los niños y los jóvenes. La academia comenzó a funcionar con doce alumnos donde se enseñaba el baile del Joropo. Contrajo matrimonio con el también artista Edgar Danilo Colmenares y se ampliaron los servicios. Este establecimiento ha recibido reconocimientos y galardones por su destacada labor, al punto que en 1995 fue declarado por la EUDEA como Personaje Cultural del Año.

 

La academia cuenta actualmente con aproximadamente 150 alumnos y con diversas coreografías para muestras folclóricas de primer orden.

 

Félix Eduardo Mojica Hidalgo, "El Auténtico del Llano"

Sus amigos lo llaman El Auténtico del Llano. Nació el 29 de octubre de 1968 en la finca El Yagual, en Casanare, y es hijo de Tomás del Carmen Mojica, y de María Romelia Hidalgo. Su niñez transcurrió en Casanare y a los diez años cumplidos llegó a Arauca y empezó a cantar en la radio y en los festivales escolares.

 

Ingresó al Ejercito Nacional a los 17 años y allí empezó a figurar como un cantor de renombre. En 1986 participó por primera vez en Yopal en el Festival Internacional El Cimarrón de Oro y ocupó un segundo lugar como cantante. Intervino en los festejos de Saravena donde obtuvo un primer puesto como voz recia; en Paz de Ariporo, en Cravo Norte, en el Vichada donde obtuvo un primer lugar en voz recia, en el Festival Internacional Raúl Briceño que se organiza en Venezuela. Con sobrada experiencia, participa y obtiene reconocimientos en el Nazareno de Oro, en el Festival del Silbón, en el premio Ángel Custodio Loyola, en el Alma Llanera, todos en Venezuela. Así mismo dejó su impronta en el Festival Internacional del Joropo, de Villavicencio.

 

Félix Eduardo ha grabado tres larga duración titulados: El maldito caimán fiero, Sin fronteras, y criollo y romántico.

 

Milton Wilfran Mojica Hidalgo, "El Veterano del verso"

Hermano de Félix Eduardo, y como él, nacido en Puerto Rondón en 1970. Milton es una joven figura del canto y la composición que hace sus primeras experiencias en la música llanera. Empezó a cantar en la vereda de Barrancón, a orillas del criollísimo río Casanare, y su primer trabajo fue producto de un encargo que le hizo el secretario de educación del municipio de Arauca, Diego Fermín Linares. Con ese trabajo inédito ganó el festival Las Maporas del Recuerdo celebrado en 1990 en Arauca.

 

A partir de entonces logró triunfos graneados en pueblos como Cravo Norte, Arauquita y Puerto Rondón, y en festivales de renombre como el Girara de Oro, de Tame. Con este palmarés, se presentó en Villavicencio en su festival tradicional y logró un segundo y un tercer lugar. Idéntico desempeño tuvo en Puerto Carreño en 1995. Su consagración se dio en ese mismo año, 1995, al ganar en Arauca en la modalidad de corrido inédito, y en Guasdualito, Apure, como mejor voz recia. Ha participado en tres discos y sus temas más escuchados son Dos pollos de buena raza, Lástima que seas casada, Para ti será un recuerdo, título este último que acompañó el maestro Armando Betancurt. Igualmente son mencionables los trabajos El fin de un amor, Homenaje a San Cristóbal, y Mensaje del llano adentro.

 

Libia Beatriz Parales Ramírez

Libia Beatriz, nacida en la vereda de San Ramón, municipio de Arauca, el 3 de Noviembre de 1965, es hija del coplero de origen venezolano Pedro Parales y de la araucana María del Pilar Ramírez.

 

Contradiciendo un poco la tesis de que la llanera es música de hombres y para hombres, Libia empezó desde su más corta infancia a cantar y a representar a Arauca en los festivales comarcanos. Obtuvo el cetro de reina en Acacías, San Martín y Arauca hasta que, en 1982, por sugerencia de Carmen Martínez y del gran maestro Miguel Ángel Martín, decidió participar como cantante en los certámenes más exigentes del llano. Esta decisión se vio favorecida al ganar con su voz juvenil el primer Festival de la Canción Popular organizado por Sayco. A partir de entonces, obtuvo el primer lugar en el Festival Internacional de la Frontera en Arauca y en el del Retorno en Acacías, el segundo en San Martín, siendo invitada especial a diferentes eventos nacionales. En 1987 grabó el larga duración titulado La hija de la llanura, al que siguieron Volvamos a empezar y A todo dar, trabajo donde incluyó canciones antológicas como Esta navidad, Volvió el verano, Promesas viajeras, La solterona, Soy la negra, Golpe bochinchero, Dos frente al mundo, Camino de Arauca viejo y Volvió la negra, entre otrso. La mayoría de estos temas son de la autoría de su hermano Pedro Parales, de Carmen Martínez, Ulises Niño y Carlos Roa.

 

Actualmente Libia está radicada en Paz de Ariporo, en compañía de su esposo y sus hijos y al frente de la academia folclórica Zarabanda, de su propiedad.

 

Carlos Joaquín Rico Camejo

Carlos Joaquín nació el 24 de enero de 1969 en Barrio Loco, Arauca. Hijo de Joaquín Rico y de Teresa Camejo. Realizó estudios de primaria en Casanare y de secundaria en el Colegio Santander de Arauca. En la actualidad sigue zootecnia y veterinaria. Sus primeras incursiones en la música llanera las hizo al lado de su padre, el destacado cantante Joaquín Rico, Rompesuelo.

 

En 1983 hizo contacto con los maestros Armando Ramírez, Gustavo Mojica y Jesús Centella, y con ellos intervino en el Festival Folclórico de San Martín, Meta, en la modalidad de canción inédita.

 

Ha tomado parte en eventos nacionales celebrados en Paz de Ariporo, San Martín, Yopal, Acacías, Villavicencio, Tame, Arauca, Cravo Norte, casi siempre en la modalidad de canción inédita, y en certámenes venezolanos realizados en Guanare y Mérida, Venezuela. Ha difundido el folclor llanero en Bogotá, Sogamoso, Tunja, Medellín, Barranquilla y San Andres, y como invitado especial en los estados de Lara, Táchira, Barinas, Cojedes y Apure, en la patria del Libertador.

 

Joaquín ha participado en numerosos programas de radio y televisión. Entre sus temas más conocidos se encuentran Tierra bravía, Amor infiel y Serenata de amor. Ha grabado tres larga duración: Enamorándote, Pa´ mi gente y Mi sombrero, acompañado siempre por el maestro Armando Ramírez.

 

Joaquín Eduardo Rico Gallardo, "Rompesuelo"

Joaquín Rico nació el 27 de abril de 1939 en La Mapora, Arauca. Hijo de María Luisa Gallardo, de Arauca, y de Carlos Indalecio Rico, de Sogamoso, Joaquín conoce y practica las faenas llaneras hasta completar los quince años, cuando empieza a familiarizarse con los parrandos sabaneros. Realiza estudios primarios en el colegio General Santander de Arauca, los cuales no concluye por causa de la violencia desatada en 1948. En casa de sus abuelos maternos experimenta por primera vez la magia de la música llanera, cuyo baile aprende de manera espontánea y, por el brío al realizarlo, le haría ganar el remoquete de Rompesuelo.

 

Aprende a tocar el cuatro sin maestro y así mismo se inicia en las artes del contrapunteo. Llevado por el maestro Miguel Ángel Martín, en Villavicencio se presenta en compañía de los hermanos Parales por primera vez ante un auditorio. En Bucaramanga participa y gana el primer premio a la mejor pareja de baile y mejor grupo en un festival donde se ejecutaban diferentes ritmos colombianos. Hizo parte de la agrupación folclórica Los Copleros del Arauca que hicieron época en el Oriente del país. En 1961 participan los Copleros en la ciudad de Villavicencio en el Festival Internacional del Joropo, ganando el primer puesto en pareja de baile.

 

Contrae matrimonio con Teresa Camejo y se establece en Paz de Ariporo, Casanare, donde realiza composiciones como el Tacamajaca, que lo inducen a incursionar en la composición.

 

Con el maestro Ramón Cedeño integra un grupo musical y toma parte en los diferentes festivales. En 1981, en San Martín, se hace acreedor al primer lugar con el tema Aves mensajeras, y como mejor bailarín. El mismo año es galardonado en Yopal como mejor artista en la primera versión del festival Cimarrón de Oro. Participa enseguida y resulta vencedor en el Festival de Arauca con el pasaje inédito Plegaria por el llano.

 

En 1982, en Villavicencio, ocupa el segundo lugar como parejo de baile. Dos años más tarde, en 1984, graba su primer trabajo titulado Plegaria por el llano. En 1985 sale el segundo: Soy llanero colombiano, contratado por Discos Fuentes. También graba para la firma Cabrestero dos trabajos más: El Tacamajaca y Su majestad, el Joropo. Para producciones El Alcaraván de Oro graba el trabajo denominado Confesión, fe y esperanza, y para Llano JES, Del llano fui cantador.

 

Joaquín ha sido un fiel representante de la música llanera en los diferentes escenarios del país y el extranjero. Actualmente el maestro reside en Bogotá.

 

Jorge Eliécer Rodríguez, "El Favorito del Llano"

Nació en Cravo Norte, Arauca, el 23 de Febrero de 1950. Sus padres fueron los araucanos Juan Corse y Rita Lina Rodríguez. Jorge reside en Villavicencio donde se casó y tiene cuatro hijas. Aprendió a cantar en forma espontánea y a tocar el cuatro y la bandola por influencia de su tío Jaime Rodríguez.

 

Fue cantador de parrandos hasta los 24 años, cuando participó como parejo de baile en la agrupación de Luis Quinitiva. Algunos de los temas compuestos y grabados por Jorge son los que siguen: Con esto me identifico, Como mi llano no hay nada, Bonita casanareña, Mi primer amor, Panorama de mi rancho, Canto a mi pueblo, El amor no tiene edad, y Condena de amor.

 

Igualmente ha tomado parte en importantes festivales como los que se mencionan: Torneo internacional del Joropo, Villavicencio, donde obtuvo en 1976 el primer puesto en pareja de baile; Festival del Retorno, el XVI Torneo de Música Llanera, el cuarto Torneo de Toros Coleados; el XVII Festival del Retorno; el XV Torneo Nacional de Música Llanera; el Tercer Torneo de Toros Coleados en Acacías; el Festival de la Canción Llanera; el Primer Festival Folclórico de la Palma; el Festival de la Confraternidad; el Concurso de Música llanera de Guamal; el VI Festival de Curito (Primavera); el VII Festival de la Música Llanera "Carraito"; el Festival de la Solidaridad "Oswaldo Bracho"; el IV Festival Internacional del Cacho; el Festival estudiantil "El Cuadro Dorado"; el VII Festival Folclórico del Canto Sabanero; el XIV Festival de Colonias; el II Festival Internacional Folclórico y Reinado de la Palma; el XII Festival de la Cachama; el X Festival Folclórico de la Sabana, el V Festival Folclórico Nacional del Alma Llanera, Aguazul; el XI Torneo Nacional del Corrío Llanero.

 

Gilberto Romero, "Excelsior"

Nació en Tame, Arauca, el 2 de octubre de 1964. Sus padres, Ana Doris Romero, natural de Paz de Ariporo, Casanare, y el tameño Milton Alfonso Granados. Estudió la primaria en el colegio Inocencio Chincá, y el bachillerato en el Liceo Tame.

 

A los 17 años viajó a Bogotá y entró a la Universidad INCCA de Colombia a estudiar Ingeniería Industrial. Al obtener el título realizó estudios complementarios de computación y trabajó como asesor de proyectos en el Vichada.

 

Fue presidente de la Asociación de Universitarios de Arauca por tres años consecutivos. Desde los 17 años, cuando ya tocaba el cuatro y cantaba, empezó a perfilarse como un artista meritorio. En 1987 ganó con el tema Saludo de amistad en el Festival de Acacías y grabó un primer sencillo patrocinado por Luis Antonio Robledo. A continuación público el cancionero El llano en canciones con éxitos de Colombia y Venezuela.

 

Fue dos veces presidente de las festividades de Tame y grabó el larga duración Coqueta que tuvo gran acogida popular. Recientemente salió Éxito llanero con cinco temas de su autoría.

 

Merardo Tovar Rojas

Hijo de Juan Vicente Tovar y de María Emilia Rojas, Merardo nació el 8 de julio de 1954 en el hato El Dorado, jurisdicción de Feliciano, en el municipio de Arauca. Por circunstancias económicas sólo pudo estudiar los tres primeros años de la primaria y se dedicó a actividades disímiles como la carnicería, el boxeo en la categoría de los pesos completos, el coleo y el contrapunteo. En 1997 ganó en Arauca en el Festival de la Frontera, y esto lo animó a concursar en Venezuela en el Festival del Silbón celebrado en Guanare, en Maracay, y en el Festival Internacional del Contrapunteo de Barinas.

 

En 1981 grabó su primer larga duración titulado El criollo del pasaje y a continuación el trabajo Serenata llanera. Con ánimo experimental, grabó un trabajo de música tropical que respondió al nombre de Pancho pistolas. A tiempo que componía y grababa, asistía a torneos de coleo donde ocupaba los lugares más destacados.

 

En el Vichada tuvo el honor de cantar para una comitiva de España que encabezaba Felipe González y contaba con la presencia de Gabriel García Márquez, Manuel Elkin Patarroyo y el gran pintor y escultor colombiano Fernando Botero.

 

En 1992 salió elegido diputado y esta dignidad le permitió organizar en Arauca el Primer Campeonato Mundial de Coleo.

 

Gustavo Vásquez, "Pico de Plata"

Más conocido como Pico de Plata, Gustavo Vásquez nació en la ribera derecha del río Casanare, el 9 de enero de 1959 en un hato llanero. De origen humilde, trabajó de caballicero y caporal hasta cumplir los veinte años. Decidió entonces abandonar las faenas cotidianas para buscar nuevos horizontes y el destino lo llevó a la ciudad de Villavicencio, donde conoció personalidades que lo iniciaron en el canto y el folclor llaneros. De inmediato obtuvo el reconocimiento del público.

 

Se radicó por un tiempo en Bogotá, alternando con Aries Vigoth en exigentes escenarios de la música llanera. La aceptación de la gente lo indujo a inscribirse en festivales nacionales e internacionales. Obtuvo el tercer lugar en voz recia en Guanare, Venezuela, en 1983. Al año siguiente obtuvo el primer premio en poema y el segundo en pasaje inédito en la ciudad de San Martín, Meta. Ese mismo año ocupó el segundo puesto como coplero en Acacías, Meta.

 

En 1985 fue galardonado en Yopal como mejor coplero y segunda voz recia. En 1988 se consagró como segundo pasaje inédito y tercer coplero en Arauca. 1989 fue un año de triunfos sucesivos: mejor pasaje inédito en San Martín, Meta; segundo coplero en Saravena, Arauca; y segundo pasaje inédito, en Tame, ciudad que siempre lo ha ovacionado. Vásquez lanzó en 1988 su primer trabajo discográfico, en 1991 el segundo, y el tercero en 1994. Estos trabajos son verdaderas piezas de coleccionistas porque Pico de Plata es un impulsor infatigable del folclor y la cultura terrígena llanera.

 

 

Copleros

 

Manuel Antonio Colmenares Durán

Manuel Antonio nació el primero de marzo de 1949 en Puerto Rondón, Arauca, siendo sus padres José Argemiro Colmenares y María del Carmen Duran. Terminó estudios medios e hizo un curso de actuación para televisión.

 

Empezó tocando cuatro y maracas por influencia de sus tíos y a mediados de 1969 compró un arpa y aprendió a tocar solo, sin maestro.

 

En 1971 incursionó en los festivales y participó representando a Arauca en San Martín, Meta, con un conjunto llamado Los Cimarrones del Llano. Ganó el primer puesto como conjunto y como arpista y en diciembre del mismo año participó en Villavicencio en el Festival del Joropo y quedó en segundo puesto.

 

Al año siguiente organizó otro grupo con guitarra, arpa y guacharaca y empezó a tocar en diferentes sitios. De esta agrupación hacía parte Luis Quinitiva. En 1972 se inicia como coplero y hace parte del grupo Los Merecures del maestro Manuel Blanco. En 1974 participa por primera vez como coplero en Acacias, Meta, en el Festival del Retorno y ocupa el segundo puesto. También lo hace en el de San Martín y gana como coplero y voz recia. Repite en 1975 en el Festival Turístico en la misma cuidad metense como voz recia y coplero. En 1976 y 1977, en Villavicencio, es primer puesto como coplero. En Cali gana el Premio Luis Ariel como mejor coplero, en un certamen organizado por la Gobernación del Valle. En 1978 gana en Arauca como coplero y voz recia. Estos triunfos se repiten así: en 1979, en San Martín, gana como coplero al igual que en Villavicencio; en 1980 gana como Rey de Copleros en Cartago, Valle; en Villavicencio, en el Torneo Internacional del Joropo, primer puesto como coplero; en Arauca, en el Festival Araucano de la Frontera, primer puesto como coplero; en 1981, primer puesto en San Martín y en el Torneo Internacional del Joropo en Villavicencio; en 1982, primeros puestos en Acacias y Villavicencio.

 

Luego de un receso en concursos de copleros, vuelve a participar en el año 1986 en el nacional de repentismo que organiza la cadena de Caracol con artistas de todo el país y en todas las modalidades de la trova. Ganó Manuel.

 

En 1992, participó en el Cimarrón de Oro ocupando el segundo lugar; en 1995 gana el Festival de la Cachama en Puerto Gaitán, Meta, como mejor coplero; en 1996 segundo lugar en la Cachama y el tercer lugar en Villanueva, Casanare.

 

Manuel ha grabado varios trabajos: Folclor llanero, Estrella llanera, Llano y folclor. Además ha viajado por países como Costa Rica, Panamá, Méjico y Guatemala. Manuel estudió actuación para televisión en una academia y participó en las telenovelas Carmentea, Hato Canaguay y la Rosa de los vientos.

 

Javier del Carmen Ramírez Pérez, "El Señor de la copla"

Javier del Carmen Ramírez es otro de los cantantes a los que se da el calificativo de criollos por haberse formado y tenido sus experiencias iniciales en la escuela del campo. Nació en la vereda El Negro, en el municipio de Arauca, el 19 de enero de 1963, hijo del venezolano Tanislao Ramírez y la araucana María Pérez.

 

Estudió en una escuela Veredal hasta quinto de primaria y se entregó al trabajo de llano. Cuenta en entrevista que, durante los frecuentes parrandos, su mayor placer era hacerse al lado de los contrapunteadores para ver sus reacciones y estudiar sus emociones.

 

Cuando cumplió los 16 años quiso intervenir en un contrapunteo pero fue reconvenido por sus mayores, que veían con malos ojos esta arrogancia. El cantor venezolano Nelson Morales entró a avalar su pretensión y, desde entonces, Javier entró a cantar en cuanta competencia se le puso al alcance. En 1982 se inició su carrera de coplero al representar a Arauca en una festividad de Tame. Posteriormente lo hizo en Barinas donde ocupó un segundo lugar entre 18 copleros. Ganó, por fin, en Arauca y estas figuraciones se habrían de repetir en Saravena, San Martín, Acacías, Tauramena, Villanueva, Paz de Ariporo, Tame y Cravo Norte. Pero su triunfo más memorable fue el alcanzado en el Festival del Silbón de Barinas. En total ha logrado seis primeros puestos en certámenes donde lo que cuenta es el repentismo del coplero.

 

Javier ha grabado al menos dos larga duración que son su mejor carta de presentación: el primero se titula La mejor flor, y el segundo El amor no tiene edad. Ambos han sido realizados con el insuperable maestro Armando Ramírez.

 

Uriel Vicente Vega Osorio, "El Tigre de Samuco"

Uriel Vicente nació el 9 de febrero de 1976 en Cravo Norte, Arauca. Hijo de los araucanos Vicente Vega Ramírez y María de Jesús Osorio, ha sido llamado El Tigre Samuqueño por haber nacido en la vereda de Samuco. Empezó a contrapuntear desde que tenía doce años. En su juventud fue amansador de caballos y trabajador de llano en el hato Caño Rico.

 

Su primera presentación en público la realizó en Cravo Norte en 1981, ganando como mejor coplero. Al siguiente año logró en el mismo escenario el subcampeonato y se presentó en Puerto Carreño, Vichada. A partir de entonces se presentó y obtuvo reconocimientos en Saravena, Tame, San Cristóbal (Venezuela), Arauca y El Amparo (Venezuela). Su consagración definitiva se produce en 1998 al ganar el primer puesto como coplero en el Festival Araucano de la Frontera, tal vez el más exigente de los llanos colombianos. En agosto de 1999 realizó una gira internacional por Perú y Brasil.

 

Uriel Vega ha grabado los siguientes cuatro trabajos musicales: Yo también soy cantaclaro, Los ramalazos del tigre, vuelve el tigre samuqueño, y Un gallo de espuela limpia.

 

Compositores

 

Ángel Alexis Farfán Carrillo

Angel Alexis nació, como su hermano Juan, en la criollísima vereda de El Caracol, el 30 de septiembre de 1959. Sus padres fueron Manuel Vicente y Juana Josefa. Su infancia, bucólica y feliz, la pasó al lado de sus padres, empeñado en los trabajos propios de los niños sabaneros: el apersogo de los becerros, las cargadas de agua para la tinaja, el riego de las matas de adorno y las matas medicinales como la limonaria, la ruda, la cañaflota y la hierbabuena. Estudió en la escuela de la vereda hasta cuarto de primaria y en vacaciones su mayor placer era ir con el padre a cacería porque "esas sabanas estaban esteraditas de venados, lapas, picures y patos pelones".

 

Allí apreció la ejecución y el baile del joropo en las fiestas que realizaban los mayores con alguna frecuencia. Por insinuación de su maestro, fue enviado a estudiar a Arauca donde obtuvo el cartón de bachiller en 1979 en el colegio Santander. En sus vacaciones, el muchacho trabajaba en albañilería como ayudante del bandolinista Pedro Herrera. Este músico le dio las primeros lecciones al igual que el profesor Mariano Bonilla. Al tener algún dominio sobre la guitarra, saltó al bajo eléctrico por sugerencia de un grupo de amigos que quería formar un conjunto. Así aparecieron agrupaciones con pretensiones de orquesta que tomaban nombres rimbombantes como Los Universales 80, la Gran Sonora, Fusión Orquesta, entre otros. Pasó a formar parte de la agrupación de Abdul Farfán, aunque tocando el bajo y pronto vinieron invitaciones a Yopal y Villavicencio. Acompañó sucesivamente a los arpistas de más renombre como David Parales, Armando Ramírez, Mario Tineo e hizo parte de los grupos con que grabaron sus discos Juan Farfán, Joaquín Rico, Julián Estrada, Gustavo Mojica y hasta el Carrao de Palmarito, Juan de los Santos Contreras. Como bajista ha tomado parte en unos cuarenta trabajos musicales. Para perfeccionarse musicalmente realizó numerosos seminarios y talleres dictados por maestros de la Universidad Pedagógica Nacional, experiencias que ha transmitido como docente a sus alumnos en los colegios Simón Bolívar y Santa Teresita.

 

Como bailador de joropo, Alexis obtuvo primeros lugares en San Martín, Acacías, Villavicencio y Arauca. Igualmente recibió galardones como compositor en Saravena y Tame con los temas Mensaje al Sarare y Cantemos juntos, respectivamente. Es autor de una veintena de canciones que ya están grabadas como: Mi razón, Conquista de amor, Río Arauca, Quién es aquel, Así me gustas, Golpe al corazón, Canto a Villavicencio, Tu injusticia, Flores para Teresa, Sígueme queriendo. Estas melodías han sido interpretadas por los más conspicuos intérpretes de Colombia y Venezuela. Este ajetreo no impidió que Alexis obtuviera el título de licenciado en ciencias de la educación expedido por la Universidad Francisco de Paula Santander, con especialización en gerencia educativa refrendada por la Universidad San Juan, de Pasto.

 

Superfluo es decir que Alexis ha recorrido todo el país, que ha hecho presentaciones en los mejores espacios de la televisión, que ha dirigido programas de radio y que ha sido nombrado jurado calificador en unos veinte certámenes nacionales y extranjeros. Alexis es uno de los artistas más polifacéticos que tiene Arauca.

 

Freddy Hernán Farfán Carrillo

Hermano de Alexis y de Juan, Freddy Hernán también nació en El Caracol, en la unión prolífica de Manuel Vicente y Juana Josefa. Estudió la primaria y parte de la secundaria en el colegio San José de dicha localidad. Trabajó en Venezuela en un hato ganadero como "encargado". Cuando cumplió losdieciocho años, se descubrió a sí mismo tarareando un aire que habría de convertirse en el pasaje Amor y suerte. Hubo de trasladarse con sus padres a Arauca y pronto se vio convertido en músico, en una de las agrupaciones en que figuraba Alexis, tocando la conga.

 

Al desintegrarse el grupo, empezó a participar en festivales como compositor e intérprete de pasajes, logrando primeros puestos en Guanare, San Martín, Arauquita, Tame, Cravo Norte, y segundos lugares en Arauca, Tauramena, Barranca de Upía y Hato Corozal.

 

Ha sido invitado especial y jurado en los certámenes más destacados del llano y ha grabado dos larga duración en los que han descollado sus composiciones En mi ranchito, A mis padres, Por la paz y la libertad, Cajón de Arauca apureño, Consejo de novia, Loco enamorado, El llano se está acabando.

 

Jaime Omar García Ataya

Jaime Omar es uno de los araucanos que más ha trabajado por la difusión del folclor llanero y la valoración del hombre araucano. Nació en Arauca el 31 de marzo de 1950 de la unión del venezolano José Viviano García con Elda Ataya, de procedencia sirio - libanesa.

 

Jaime estudió la primaria y parte de la secundaria en el colegio General Santander, establecimiento que es el alma mater de la comunidad araucana. Se desempeñó como vendedor de específicos, tostador de café, panadero, y solo hasta 1999 logró obtener el cartón de bachiller en el Sicopedagógico Juvenil de Arauca.

 

Desde los años de la primaria, Jaime sintió el vehemente deseo de expresar sus sentimientos en canciones y este impulso lo llevó a componer Evocación llanera, tema que hizo en las sabanas de Marrero, jurisdicción de Puerto Rondón. Algunos de los trabajos de esta época fueron conocidos y grabados posteriormente por Jesús Centella.

 

Formó parte de una agrupación musical que hizo carrera en Villavicencio, en Tame y en Arauca hasta su dispersión. Fue nombrado maestro del área rural en una escuela de Puerto Rondón conocida como El Letrero. Participó luego en la fundación de un colegio en Arauca. En 1980 fue nombrado director de la Oficina de Extensión Cultural de la intendencia, cargo en el que desplegó su máxima actividad promocional: talleres, seminarios, clases de danza, de canto, de aprendizaje de instrumentos, artesanías, concursos, envío de delegaciones a todas partes del país, y participación en numerosos certámenes nacionales y extranjeros. Unas veinticinco canciones de Jaime fueron llevadas al acetato por vocalistas de la talla de Juan Farfán, Antonio Castillo, Manuel Durán, Joaquín Rico y Faustino Mojica. Entre esos temas se encuentran los títulos A Medellín, Soy llanero y de a Caballo, Triste gaviota, Final de un amor, Hazañas de un potro negro, Arauca bicentenaria, Llanura, Traigo una copla.

 

Jaime no ha sido en realidad un concursante en eventos folclóricos, ha sido un realizador de esos eventos. Y en reconocimiento a su actividad ha recibido condecoraciones al mérito como la medalla de Gran Difusor otorgada por la Asociación Araucana de Folcloristas en 1982, el diploma otorgado por la organización del Festival del Silbón, en 1987, o la placa por los veinte años al servicio de la cultura que le concedió en 1990 la gobernación de Arauca.

 

Rafael Martínez Arteaga, "El Cazador Novato"

Rafael Martínez nació el 26 de enero de 1940 a orillas del raudal de La Erica, en el municipio de Arauca. Fueron sus padres los araucanos José Fernando Martínez y Ramona Arteaga. Fue criado en medio de las tareas cotidianas de todo hombre de campo. Era llevado al ordeño, a revisar los rebaños y cuidar los animales enfermos. En las fechas notorias de Navidad, Año Nuevo o Santa Rosa, su padre lo llevaba a los parrandos. Así nació su admiración por la creatividad del llanero y por los cantores consagrados. Aquellos que él admiraba, comenzaron a llamarlo porque el muchacho salía siempre con algo nuevo. En 1956, con escasos 16 años, Rafael representó a Arauca en el Primer Encuentro Nacional de Folclor celebrado en Manizales y ocupó el primer lugar como compositor e intérprete.

 

Luego volvió a lo que era su pasión: la sabana. Volvió con el alma repleta de esperanzas. Aprendió a tocar bandola, guitarra y cuatro. Empezó a hacer canciones. Sin embargo se dedicó por completo a los trabajos de llano. Fue amansador de caballos y vaquero de hato. Lo ponían de apartador porque los animales le obedecían sin necesidad de maltratarlos. "Es la inteligencia más que la fuerza lo que se debe utilizar", asegura Rafael.

 

Su primera canción la tituló Llanura, yo soy tu hijo y con ella se llevó el galardón del Primer Torneo Internacional del Joropo que se celebró en Arauca en 1966. Así comenzó su exitosa carrera por los caminos de la fama. Ganó en serie cuatro festivales internacionales y grabó en el año 1969 su primer larga duración, alternando con Tirso Delgado, con el éxito que lo signó para siempre: El cazador novato.

 

Pero sus triunfos, contrario a lo que se cree, fueron como coplero. "Yo consideraba -continúa diciendo- que no había nacido para declamar... mi verdadera inclinación era la copla. Declamar fue una coincidencia de la vida; mi fuerte era el contrapunteo y lo sigue siendo... Todo coplero puede ser un poeta repentino. Es que en el contrapunteo, lo que uno tiene que llevar es el sentido de la situación".

 

"Reinaldo -dice el Cazador- ha sido un hombre muy noble conmigo. Fue un artista que yo hice; tuve la oportunidad de escribirle las primeras canciones y ponerlas a su nombre. Claro que posteriormente se convirtió en una de las plumas mas profundas de la poesía del llano. Ha sido un innovador, creador de un estilo muy diferente al que estábamos acostumbrados. Mi orgullo radica en que no aré en el mar... con él no me equivoque".

 

Recuerda las viejas notas del arpa, que contrastan con los carrerones como la tocan ahora. "Es que el Arpa dio lo que tenía que dar en manos de Omar Moreno, de David Párales o de Joseíto Romero. Era una ejecución con unos segundeos y bordoneos lindos, que se aceleraban un momento no más para que uno zapateara o la mujer escubillara, para luego seguir un compás bellísimo...".

 

A los seis años ya era un coplero afamado. En su juventud fue amansador de caballos y vaquero de muchos hatos. Su fuerte fue el contrapunteo, pero terminó siendo declamador. "Yo hice a Reinaldo Armas, lo conocí cuando era presentador de artistas, ahora me siento orgulloso de sus éxitos...".

 

Miguel Ángel Martín Salazar

(Se toma este texto del Libro Protagonistas de la Orinoquía Siglo XX, Corpes de la Orinoquia, 1999, aunque haciéndole adaptaciones).

 

Miguel Ángel Martín Salazar, sin lugar a dudas, es el creador de música más universal que ha dado la llanura colombiana y, en particular, el Arauca vibrador. Este llanero es para Colombia lo que Pedro Elías Gutiérrez, el autor de Alma Llanera, representa para el hermano país de Venezuela.

 

Miguel Ángel nació en Tame -segunda ciudad del departamento de Arauca y una de las más antiguas del oriente llanero, junto con San Martín- el 24 de mayo de 1932. Este araucano pura sangre se dedicó a hacer patria calladamente como creador, como músico de academia, como investigador de la cultura y el folclor de su gran pueblo y nación.

 

Miguel Ángel fue considerado en Colombia y más allá de sus fronteras como uno de los personajes más comprometidos con el desarrollo cultural y artístico del país.

 

"El Chueco", como cariñosamente se le conocía, no es únicamente el compositor de Carmentea, el himno sentimental de la media Colombia, sino de una cantidad admirable de pasajes, pasillos, corridos, golpes, poemas, cuentos, leyendas y consejas que no han sido debidamente catalogados y editados por las autoridades culturales para mayor afianzamiento de la nacionalidad. Fue, además, un estupendo narrador que dejó el relato largo Marcolino Carajón y un novelista que se regodeaba con el título ampuloso de su Casanaria. Editor, conferencista, crítico, músico, llanero a ultranza, Miguel Martín fue el Llanero Epónimo del Siglo Veinte, y así debería reclamarlo todo el pueblo llanero.

 

"Tu cuerpo de palma real, tus labios de corocora.

Y ese cabello de noche del que mi alma se enamora".

(pasaje de unos de sus escritos)

 

Miguel Ángel Martín, con rezagos de sangre francesa en sus venas, se crió y educó artísticamente en Tame, gran escuela natural de música donde todos sabían tocar o cantar aires de la llanura. En ese lugar basta un guitarro o guitarra para que los peones cantores, aprovechando la luna clara, interpreten romanzas criollas o hablen de relaciones amorosas con torneos medievales de por medio.

 

Para un creador como Miguel Ángel todo era motivo de alegría y complacencia: los niños vendedores, los borrachos liberales, los cantantes, el entorno ecológico, las mujeres de caminar elegante, la luna y los amaneceres de ese pedazo de Colombia.

 

La idiosincrasia del pueblo llanero se reflejaba con solo abrir la ventana de los Martín; por allí se filtraban también los aromas de la comida llanera: tungos, tamales, sancochos, mamonas, carnes ahumadas o procesadas con condimentos, génovas, longanizas, arepas asadas... Sin olvidar que en las noches de canto, corrio, de velada de ganado, Joropo, con motivo especial o sin él había parrandas de dos o tres días, todo por cuenta del dueño de Hato.

 

En 1948, después de haber estudiado en Villavicencio y Bogotá, regresa a Tame con el fin de dar mayor atención al área folclórica y popular de la provincia oriental colombiana.

 

Sus compañeros de fiesta y escuela musical fueron, entre muchos otros, Luis Trujillo, Álvaro Salamanca, Humberto Álvarez, Ariosto Riaño, Fernando y Tibaldo Domínguez.

 

Miguel Ángel, a diferencia de sus hermanos, no recibió clases con profesores particulares. Aprendió con músicos que lo instruyeron de singular manera; supo tocar y componer gracias a la anónima labor del llanero que canta e improvisa y fue así como uno le enseñaba el golpe, otro a afinar el instrumento y el de más allá a cantar entonadamente las canciones.

 

Ya la en plenitud de su juventud, enamorado y viajero, se dirige a la capital del departamento de Arauca. Allí es nombrado funcionario público de la entonces Intendencia. Comenzó a sobresalir en su carrera como promotor musical; en su grupo asesor se destacan: Miguel Matus, Juan Cayle, los hermanos Padilla, Pedro Herrera, Víctor Borja, Luis Tovar y Ramón Casanova.

 

Gracias a este ilustre grupo de folcloristas, la música llanera tuvo la oportunidad de ser difundida no sólo en el llano sino también a lo largo y ancho del país. En estas faenas de divulgación, Miguel Ángel Martín conoció a David Parales Bello, el arpista; a Luis Ariel Rey, el jilguero; a Rafael Martínez, el declamador; y a Héctor Paul, el romancero. Todos ellos brillantes artistas y amigos... Todos ellos unidos por el amor, el folclor y el llano.

 

De acuerdo con ese objetivo, comenzó una inquietud creativa que se tradujo en la organización de grupos musicales y la composición de canciones con ritmos populares, valses sureños, boleros y, ¡claro está!, joropos.

 

Estando inmerso en esa actividad cultural, Miguel Ángel Martín percibe la imperiosa necesidad de conformar escuelas especializadas y festivales de música; consciente de sus limitaciones viaja a Cúcuta, aceptando la invitación del maestro Pablo Tarazona, director del conservatorio de esta ciudad. Corría 1953 y su ánimo estaba intacto. Las expectativas de desarrollo folclórico de los llanos se ampliaron con su ingreso a la academia. Tecnificado su conocimiento respecto a la música, gestiona con el Gobernador de entonces la fundación de la academia folclórica de Villavicencio, y la creación del Festival de la Canción Colombiana, así como la del Torneo Internacional del Joropo, que han sido las instituciones de mayor raigambre en el llano colombiano.

 

Los eventos propuestos por Martín eran notablemente alimentados por su creación musical, destacándose canciones como: La carta de un ciego, el yaguazo, Ella, Los profesionales, Torito pitador, Llano y llanero, Canta cucaracherito, La turra petra, Olga Lucía, Reina del amor, Dulce María, Está pidiendo mi pueblo, Gavilán de rondón, Sueño, Arauca Martín, Torondoy, y muchas otras que, como él mismo lo afirmaba, están empañadas por la fama de Carmentea.

 

El Festival de la Canción Colombiana nació, pues, en 1962 y surgió gracias a la idea de formar un espacio para el encuentro folclórico de los distintos ritmos colombianos. Esta -como todas las campañas emprendidas por Martín- se hizo a costa de mucho sacrificio y tesón, teniendo que superar infinidad de obstáculos. En la primera versión del festival el galardonado fue José A. Morales, con su tema Ayer me echaron del pueblo.

 

Todos estos festivales fueron consecuencia del espíritu romántico y emprendedor de Martín, quien no admitía detenerse ante el firme objetivo de difundir la cultura popular de la región y de la Nación. Para ello no importaba el medio: buscaba participantes en las pensiones donde llegaban llaneros que supieran interpretar un instrumento, o entonar una canción, y los llevaba para hacerlos concursar para el crecimiento y consolidación del arte. Figuras como Arnulfo Briceño, Jesús David Quintana, Julio César Alzate, Carlos Julio Ramírez y Álvaro González, resplandecieron en el panorama musical colombiano.

 

Miguel Ángel Martín, en su lucha por promover las manifestaciones típicas de la región, se interesó también por la docencia. Así, su vocación folclórica aterriza en su vinculación al magisterio, constituyéndose en un medio eficaz de divulgación de lo llanero a través de seminarios, conferencias, charlas, artículos y libros.

 

Su obra folclórica editada tiene como mayor exponente el “Libro del folclor llanero”, un compendio cultural del llano, el cual abarca todo el espectro de la sabiduría popular del oriente colombiano.

 

Su significado es inmenso, así como todos sus ensayos, que constituyen un gran legado para el patrimonio nacional. Otros libros y ensayos sobresalientes son: Marcolino Carajón y Lemmings.

 

Al lado de él, cada vez que emprendía una gesta, estaba su esposa Nancy Castañeda, Química Farmacéutica de la Universidad Nacional, investigadora y catedrática, con quien tuvo a su hija, Arauca, cuyo nombre, "En honor a mis antepasados y como canto viviente a la hermosa y amada tierra araucana".

 

Su actividad artística y cultural fue reconocida profusamente a través de distinciones como El Centauro de Oro, la Orden de Villavicencio y la Medalla Camilo Torres, y con su aceptación en todas las academias.

 

Miguel Ángel murió joven -como siempre había vivido- en 1994. Cumplió con el destino del hombre y un poco más porque reforestó la tierra con árboles nativos. Escribió música inmortal y libros. Promovió festivales y el nacimiento de grupos y compositores. Se codeó con los grandes de Colombia, Venezuela y España.

 

Otoniel Ospina Rodríguez

Nació el 26 de junio de 1942, en la inspección de policía de El Caracol, Arauca. Fueron sus padres Daniel Tiberio Ospina, natural de Pereira, y la araucana María Rodríguez. Estudió la primaria en el Caracol y parte de la educación media en San José del Guaviare. Se graduó de bachiller en Bogotá, en el Voto Nacional.

 

"En cuanto a la composición -afirma Otoniel- la primera canción la hice en 1966. Me encontraba en La Culebra, Vichada, y compuse un pasillo instrumental titulado Sarayada que grabó el maestro Ernesto Rico Velandia, hace más de 30 años. Posteriormente seguí escribiendo pasillos, boleros y pasajes. En el año 1967 me afilié a Sayco y desde entonces pertenezco a esa sociedad activamente".

 

"Al comienzo de la carrera -continúa- se siente la ilusión del compositor que madura según las etapas de la vida. En mi caso, en 1986 en el Festival de la Canción Llanera, en Villavicencio, participé en la voz de Juan Farfán con el pasaje titulado Tu y mi llanura, que tuvo gran aceptación”.

 

“Posteriormente, en 1972, Juan grabó en Venezuela e incluyó el pasaje y ocho pasajes más de mi autoría. En 1980 hicimos el trabajo titulado Llano y nostalgia, que fue ganador del Festival Araucano de la Frontera y ha cosechado triunfos internacionales por su trama, que cuenta la historia del llanero que de Arauca llevaba ganado a Villavicencio y las incidencias de ese viaje. En el año 1998 volvimos a grabar con Juan Farfán y tuvo gran aceptación el trabajo titulado Camino Abierto. En este larga duración hay ocho temas de mi autoría".

 

José Emiro Palencia Álvarez

José Emiro Palencia nació en Arauca el 18 de marzo de 1952, en el hogar formado por Julio Roberto Palencia, de profesión peluquero, y Ana Beatriz Álvarez. Desde muy temprana edad cultivó el canto, la declamación y la ejecución de instrumentos musicales. Estudió sus primeras letras en el colegio General Santander.

 

A la par con su carrera militar que adelantaba con decisión en Bogotá, Emiro se dedicó a difundir también la música llanera alternando con David Parales Bello, Fernando Lizarazo y René Devia, pioneros con los que interpretó los temas más destacados del cancionero Colombo-Venezolano.

 

Inquieto siempre por defender la grandeza del terruño llanero, le escribe en prosa al gran río Arauca, a la mujer, al amor y a todas las cosas bellas que conforman su existencia.

 

La faena artística de este hijo de la llanura, se perfila como el producto de una vida ordenada que se enmarca en unos indeformables principios éticos y morales, que a su vez recaen de manera obsesiva sobre los principios de un auténtico llanero: mujer, sombrero, caballo, toro y sabana. En ese orden.

 

La oportunidad, Entiéndeme, Hoja seca, Sueños, Desengaño, son, entre otros muchos, los títulos de las canciones de Emiro hasta hoy grabadas. De este polifacético artista también se destacan sus composiciones en prosa. Y así lo encontramos como prologuista del libro de David Parales Bello que lleva por título “El arpa, estudio técnico, historia y bordoneos” y el no menos majestuoso Arauca, llano y folclor, de poemas de connotados hijos de Arauca.

 

Héctor Paúl Vanegas

Héctor Paúl Vanegas nació en la libertaria ciudad de Tame en 1939. Allí realizó sus estudios primarios y al terminar su bachillerato en Bogotá, adelantó dos semestres de Arquitectura en la Universidad de América. Parte de su adolescencia la vivió en hatos de la región, donde tuvo la oportunidad de mezclar sus ancestros con la naturaleza para moldear su personalidad sensible y auténtica.

 

El maestro Hector Paúl Vanegas, como se le llama con toda propiedad, es un sobresaliente escritor que tiene en su haber el libro Puntero de Lejanías, una obra en cuatro tomos que tratan las historias, los mitos y leyendas, el romance, y el folclor llanero.

 

En 1974 obtuvo en Villavicencio un segundo puesto con el cuento del Lecherito Llanero. Ha producido los poemas más representativos y sobresalientes del costumbrismo llanero, como el Ánima de Santa Helena, El caporal y el espanto, El ocaso de un llanero, Ser llanero cuesta caro, La leyenda del jinete misterioso y La princesa Wisirare, entre otros, que están consignados en el poemario Romances del llano, publicado en Bogotá en 1970. Estos poemas fueron grabados por el hombre de radio Juan Harvey Caicedo y han logrado el más alto registro en la Nación y en el exterior por su exotismo y su fuerza intrínseca.

 

La libertad con que analiza Héctor la cultura es impermeable a las innovaciones porque ella misma desembolsa generosidad, abnegación, solidaridad, dentro de unas características comunes y fundamentales: belleza y nitidez en la expresión.

 

Además de sus conocidos poemas, Héctor es un cultor de la canción llanera, que ha llevado a los más altos pináculos de la inspiración. Suyos son los temas cantados por las mejores voces del país: Flor de verano, Llanero cantor, Araucano mil por ciento.

 

Alexander Pinilla Canay

Alexander Pinilla nació el 20 de mayo de 1961 en un hato llamado El Capricho, a orillas del río Ariporo, Casanare, de propiedad de su padre Ciro Pinilla y su madre, Evelia Canay. Vivió su infancia en Puerto Rondón y luego se radicó en Tame hasta los 21 años.

 

En Saravena se destaca como compositor y declamador, obteniendo primeros lugares en festivales de renombre como El Arpa de Oro, el Festival de Tame, el Festival Araucano de la frontera; en Venezuela fue notable su desempeño en el Festival Internacional del Silbón realizado en Guanare, Estado de Portuguesa.

 

Ha actuado como jurado calificador en festivales de renombre de Colombia y Venezuela, por ejemplo la Voz del Alma Llanera que se celebra en San Fernando de Apure, y el Festival Internacional Cinco Águilas Blancas promovido por la Universidad de Mérida.

 

Como cantante y autor de música llanera ha grabado varios trabajos, entre los que se encuentran: La protesta del cantor, Vuelve el poeta y Dos voces y un sentimiento.

 

Alexander Pinilla logró institucionalizar en Saravena el Festival Internacional del Arpa de Oro, y crear entidades como la Asociación Sarareña de Folcloristas Llaneros y el Club de Coleadores “El Temblador”, de esta misma localidad. Fue el primer director del Instituto de Cultura y Bellas Artes de Arauca.

 

Arcesio Portela Flórez

Arcesio Portela nació el 10 de junio de 1967 en la vereda Las Gaviotas del municipio de Arauquita. Fueron sus padres el tolimense Juan Ángel, y su madre la venezolana Lucila del Carmen Flórez.

 

Estudió hasta octavo grado de bachillerato y aprendió a tocar el cuatro desde que tenía trece años. Vivió algunos años en las ciudades de Maracay, Valencia y Barinas, en Venezuela, pero se estableció de manera estable en Arauca donde empezó su producción musical. Obtuvo un primer lugar en el Festival de la Frontera, en Arauca, con un tema que dio mucho de qué hablar: La que está en la ventana. A partir de entonces se ha presentado exitosamente en Puerto Carreño, Villavicencio, San Martín, Saravena, Puerto Rondón, Tame, y ha hecho giras por las principales ciudades del país, como Bogotá, Bucaramanga, Cúcuta e Ibagué.

 

Patrocinada por la gobernación de Arauca, en 1990 hizo la primera grabación discográfica acompañado por el conjunto de Abdul Farfán. Su segunda grabación se produjo en 1995 e intervinieron en ella los arpistas Oswaldo Escalona, Armando Ramírez y Gustavo Sánchez. Sus canciones más aplaudidas son: La que está en la ventana y Canto a mi linda Arauca.

 

Oscar Quintero Sánchez

Oscar Quintero nació el 15 de febrero de 1960 en la población de Acacías, Meta, siendo hijo de Campo Elías Quintero y de Florinda Sánchez Parrado. Estudió la primaria y la secundaria en la ciudad de Arauca, así como una licenciatura en Filosofía e Historia auspiciada por la seccional de la Universidad Santo Tomás de Aquino.

 

Oscar se radicó en Arauca desde 1964 y siempre ha representado a esta comunidad en variados eventos. Desde temprana edad, este personaje trajinó con los músicos de la época como eran los hermanos Ramón y Marcos Neme, Daniel López y Ramón Murillo. Luego se inició como declamador y maraquero, logrando triunfos nacionales e internacionales en ambas modalidades.

 

En 1979 ocupó en Yopal el primer puesto en las modalidades mencionadas, al igual que en Ciudad Bolívar, Guanare y Portuguesa, importantes ciudades de Venezuela.

 

Por diversas circunstancias, se convirtió en coplero relancino, siendo la modalidad que más lo identifica actualmente como artista. Como coplero ha recibido estímulos y aplausos en Barinas, San Martín, Yopal, Arauca, Tame, Saravena, Acacías y en el Festival de la Cultura celebrado en la capital de Colombia. En esta modalidad ha acumulado 116 preseas.

 

A nivel internacional se ha presentado como exponente llanero en Venezuela, Panamá, Costa Rica, España, Inglaterra, Francia, Italia y Suiza. Alternó en la catedral de Nuestra Señora de París con artistas de todo el mundo, invitados por el gobierno de Francia.

 

Oscar también ejecuta a la perfección los diferentes instrumentos de la música llanera y funge como compositor con temas de renombre: Así era Arauca primero, Verso sabanero, el coplero colombiano y El mejor burro del llano. Algunos de ellos han sido grabados por artistas como Juan Farfán, Carlos Rico, Julián Estrada. Otra característica de Oscar es que lee y escribe música. Actualmente trabaja como profesor de música y filosofía en el colegio General Santander, y como tutor en la Universidad Francisco de Paula Santander, de la misma ciudad.

 

Marco Rodríguez Merchán

Nacido el 27 de febrero de 1963 en la ciudad de Arauca, Marco Rodríguez es hijo de Asunción Merchán Hernández, natural de Orocué, y del Sanmartinero Raúl Rodríguez Solano. Casado con Nery Oros, Marco es padre de Natalia y Ricardo.

 

Realizó la primaria en el araucano colegio General Santander, y el bachillerato en La Primavera, Vichada, y Villavicencio, Meta. Estudió segundo semestre de administración pública en la ESAP, pero la música lo absorbió totalmente.

 

Ha figurado como diputado del Vichada. Ha ocupado cargos como secretario de Hacienda, secretario de Cultura y Turismo, y vicepresidente Nacional de Sayco.

 

Al propio tiempo que estudiaba, escribía sus canciones y participaba en concursos en el colegio. Su primera canción la hizo a los doce años: La historia de este llanero, un pasillo con el cual obtuvo aplausos en los centros literarios.

 

Llegó a los 17 años a Villavicencio y grabó por primera vez tres canciones: Ayer y hoy, Hace algún tiempo, Yo, Un soñador. De allí en adelante vino el reconocimiento expreso y tácito a sus cualidades de compositor.

 

Temas de Marco han sido grabados por artistas de la talla de Teresita Pulgarín y de Yiber Prieto. A continuación lo hizo Aries Vigoth, el cantante más connotado del momento, que llevó unos treinta temas suyos a las prensas. Predestinación, Desesperación, A paso lento, Despedida, Déjame llorar, Traición, La Ley del Talión, y muchas mas canciones que han grabado Julia Morales, Yudi Lozano, Leyda Lara, Asdrúbal Monroy, Juan Farfán, Carlos Eduardo Sánchez, Javier Manchego, Gustavo Mojica, Miguel Unda, Alcides Sandoval, Rogelio Ortiz, Cheo Prisco, Germán Pelayo, Inaín Castañeda, Oswaldo Bracho, Jairo Parales, y el Cholo Valderrama, son de la autoría de Marco Rodríguez.

 

La canción más universal ha sido, sin duda alguna, Predestinación, en la voz de Aries Vigoth.

 

Marco tiene unas cincuenta baladas, unas diez rancheras y dos vallenatos, y aunque es empírico, su música se abre paso con facilidad en todos los escenarios nacionales. Este autor tiene en su haber unas cien canciones que no han sido grabadas. Como un récord musical especialmente significativo, este artista se enorgullece de decir que ha ganado casi todos los festivales del llano, como son: Arpa de Oro de Saravena (Arauca), Festival Internacional del Joropo (Villavicencio), Festival de San Martín (Meta), Festival del Retorno de Acacías (Meta), Ganador del Himno a los 30 Años del Meta, Ganador del Himno a los 150 Años de Villavicencio y Ganador del Himno al Coleo en 1998.

 

Por lo demás, ha recibido las más merecidas condecoraciones: Pasillaneando de Oro (Consorcio Artístico del Meta), el JES de Oro (Villavicencio - Meta), Centauro de Oro (Máxima presea del Meta), el Carrito de Oro (Villavicencio).

 

Pedro Felipe Sosa Caro

Pedro Felipe Sosa Caro, natural de Tame, Arauca, comenta acerca de sí mismo: “Pertenezco a la generación de venezolanos que creció oyendo música criolla, en las arpas del “Indio” Figueredo y de Juan Vicente Torrealba, y en las voces de Loyola, Marisela, Mario Suárez y Rafael Montaño.

 

Veníamos del Liceo... Inmersos en la Venezuela de Gallegos, de Andrés Eloy Blanco, de Picón Salas... Y en la calle nos esperaban los aires de un país que luchaba por defender su autonomía espiritual. Era el tiempo de la penetración intelectual a todos los niveles y del esfuerzo que libraban en todos los frentes, hombres y mujeres, por mantener los rasgos de la identidad nacional.

 

Freddy Reyna desde su cuatro, Alirio Díaz y Rodrigo Riera desde sus bandolas, Mateo Manaure, Carlos Cruz y Jesús Soto desde sus caballetes y talleres, Yolanda Moreno desde las tablas, los intelectuales desde su mesa de trabajo, y cada uno de los venezolanos desde las trincheras de sus esperanzas. Había, como hay ahora, un país positivo luchando por imponerse sobre los antivalores.

 

Dentro de ese ejército, había un soldado. Cuando lo conocí, me sabía de memoria muchas de sus canciones... Nos hicimos amigos para siempre...".

 

Así se presenta Pedro Felipe Sosa Caro. Sus padres cruzaron las fronteras llaneras y arribaron a Tame, un pueblo que perteneció a la antigua provincia de Barinas. Allí nació el poeta. Se puede afirmar que la música llanera, después del impulso inicial que le dieron Torrealba y Figueredo, remontó el vuelo con un segundo aire, "Vestida de garza blanca". Sosa Caro escribe poesía para ser cantada.

 

Hubo quien -como Arvelo Torrealba- escribió la mejor poesía llanera venezolana, sin presentir que en sus versos encontrarían los compositores del futuro la fuente más pura para sus composiciones.

 

Sosa Caro es diferente. Jamás pretendió ser leído sino cantado, pero no poniendo letras, sino escribiendo poemas con música. No como poeta sino como compositor.

 

Su obra anda en los labios del pueblo. Vestida de garza blanca, Son mentiras, Alcaraván compañero, son himnos. Son el pedestal de su gloria, porque el poeta es gloria nacional, como lo son Ernesto Luis Rodríguez, Alberto Arvelo, Luis Barrios Cruz, Héctor Guillermo Villalobos, Greco la Porta y tantos otros que ganaron batallas a favor de la patria... No con espadas sino con sus plumas. Las canciones de Pedro Felipe Sosa Caro han sido grabadas por artistas como Cristóbal Jiménez, Dennys del Río, Tito Ramón, Reina Lucero, Donoso Rodríguez, Anita Morillo, Nancy Galbán, Cristina Maica, Iris Camacho, Freddy Salcedo, Simón Díaz y Luis Silva.

 

Intérpretes de Instrumentos

 

Arpistas

 

Miguel Arturo Acua Lamuño

Miguel Arturo Acua Lamuño es un intérprete que cobra con el tiempo visos de leyenda. Nació en 1908 en la llanerísima población apureña de San Rafael de Atamaica, tierra que habitaron los indios Otomacos, y hasta que fueron exterminados los taciturnos indios yaruros. Fueron sus padres una mujer de armas tomar llamada Dolores Acua, y un llanero vehemente y apasionado que respondía al nombre de Emiliano Lamuño. En el llano venezolano de comienzos del siglo XX, el arpa estaba sentando reales y todos los mozos querían aprender a tocar el cuerderío. Rafael no fue la excepción, pero se encontró con la férrea oposición de sus padres que miraban con preferencia a la flauta.

 

El muchacho construyó un arpa, la aprendió a tocar en forma casi que instintiva y le dio las primeras y rudimentarias lecciones al mítico Indio Figueredo que, por entonces, hacía sus primeros ejercicios con el esquelético instrumento. Sin despedirse de los suyos, partió Rafael hacia el llano colombiano y sentó reales en la población de Arauca. Conoció a la que sería su esposa, tuvo con ellas diez hijos, y le enseñó a tocar ese instrumento a un muchachito moreno, de pelo ensortijado, que vivía cuidando en los barrancones de El Zamuro que los caribes no se comieran la carnada del anzuelo. ¡Ese morochito era David Parales!

 

A una edad cercana a los noventa años, murió Arturo en la ciudad de Arauca y su nombre, como antes se decía, va cobrando con los días estatura de leyenda.

 

Ramón Cedeño Peroza

Ramón Cedeño es otro de los grandes maestros del arpa en Arauca y Casanare. Nació en 1950 en Puerto Rondón, Arauca, siendo hijo del apureño Alejandro Alberto Cedeño. Vive en Yopal desde 1976, con su esposa Graciela Delgado y sus hijos.

 

De niño, Ramón vivió en la sabana pero ya joven se fue a Arauca, por allá en 1986, y comenzó con José Paredes y Francisco Macualo a incursionar en la música. Los intérpretes más destacados por entonces eran Juan de los Santos Contreras -El Carrao de Palmarito-, Ángel Custodio Loyola y Nelson Morales por Venezuela. Por Colombia, Tirso Delgado y los arpistas David Parales y Mario Tineo.

 

El primer festival en el que participó fue el de Barinas en 1969. Vino después San Fernando de Apure, Guárico, Portuguesa y Arauca. Después lo hizo en Acacías. Ramón conserva unos 44 trofeos obtenidos en festivales llaneros como mejor arpista, mejor conjunto, mejor compositor o mejor poeta.

 

En Boyacá ha participado en festivales de familia patrocinados por Confaboy y los ha ganado tres veces, ayudado de sus hijos, pues todos son músicos. Grabó con Juan Harvey Caicedo, Yesid Ángel, Alberto Curvelo y Héctor Paúl. En 1985 recorrió Guatemala, Méjico, Perú, Brasil, Costa Rica y Puerto Rico.

 

Abdul de Jesús Farfán

Abdul Farfán nació en la prolífica vereda de Caracol, Arauca, en 1963. Hijo de la antioqueña Magdalena Duque y del araucano Mamerto Farfán, su infancia transcurrió en la vereda hasta que la familia se estableció en jurisdicción de Saravena, en la vereda del Pescado, donde el niño recibió su primer año de educación.

 

Teniendo por padrino al patriarca Miguel Matus Caile, el niño culminó la primaria en la Monserrate, en Arauca. Como siempre mostró inclinación por la música, su madre le compró una guitarra vieja.

 

Entre notas y libros terminó el bachillerato en la Escuela Normal de Arauca. Su primer maestro de arpa fue Jairo Ignacio Mantilla Trejos. Circunspecto, reservado, Abdul grabó inicialmente el larga duración Cuerdas araucanas, un disco instrumental llanero que le dio un vuelco total al folclor de la llanura inmensa, por tener un sin número de arreglos e innovaciones en lo que a este género de música respecta. Para mencionar únicamente los más importantes, en 1982 obtuvo el primer lugar como arpista en el Festival de Barinas y en el del Silbón en Guanare. El mismo año ganó en Acacías y en Arauca, y repitió en esta última tres años después. Ha grabado unos veinte discos con los más destacados intérpretes.

 

Dentro de los temas de mayor aceptación de Abdul se destacan Juan Bochinche, Doña Magola y Don Joropo, entre otros. Vale la pena destacar los talentos artísticos que acompañaron al maestro en el trabajo discográfico: Ramón Mota en el cuatro, Andrés Coromoto en las maracas, y en el bajo Gilberto Romero, Otoniel Escalona y Ricardo Zapata.

 

José Yesid Fernández Zea

José Yesid nació el 17 de noviembre de 1963 en Puerto Rondón, Arauca. Sus padres fueron Manuel de Jesús Fernández, casanareño, y Flor Melania Zea. Criado en las sabanas de Hato Corozal, en el fundo Managua, su infancia transcurrió en los quehaceres del campo pero culminó exitosamente su bachillerato académico en el Colegio Nacional Integrado de San Martín, Meta.

 

A la edad de trece años tuvo su primer contacto con un arpa, siendo su maestro el arpista Víctor Hidalgo, que fue contratado para tal menester por el padre del niño. En 1978, José Yesid organizó un grupo musical que fue integrado por Ovelio Benítez, Orlando Palencia y Pedro Gaitán. La primera oportunidad de actuar como concursante se dio en Villavicencio, en el Primer Torneo Internacional del Joropo. Luego sigue participando en diferentes eventos como el Torneo de Acacías, el de San Martín, el Festival Araucano de la Frontera, el Silbón de Guanare, y el Festival de Barinas, en Venezuela, el Cimarrón de Oro en Yopal, el Festival del Arroz en Aguazul, el Arpa de Oro en Saravena, el Girara de Oro en Tame, el Festival Internacional de Arpa y Acordeones, entre otros.

 

Yesid resultó ganador en diferentes oportunidades en certámenes como el del Silbón en Guanare, en 1982, en San Martín en 1983 y 1984, en Acacías en los mismos años, en Arauca en 1985, y en Saravena en 1987. En 1988 obtuvo el primer lugar en el Festival de Arpas y Acordeones. Como conjunto ha sido premiado en varias oportunidades: tres en San Martín, dos veces en Acacias, una vez en Villavicencio, una vez en Arauca y una vez en Tame.

 

En el campo de la discografía igualmente se ha destacado. Tiene dos trabajos para San Martín, con ocasión de sus cuatrocientos años de fundación, celebrados en 1986, y unas diez grabaciones con diferentes artistas.

 

Yesid fue condecorado por parte de Sayco con la Lira de Oro en 1982. Igualmente lo fue por parte de Comfenalco, seccional Medellín.

 

Jairo Ignacio Mantilla Trejos

Jairo Ignacio Mantilla Trejos, hijo del santandereano Pedro y la venezolana Martha, nació en Arauca en 1950 y es uno de los arpistas más finos, reservados y circunspectos que ha tenido esta orgullosa capital. Se graduó de bachiller en Arauca y de ingeniero químico en la Universidad Nacional.

 

Tras hacerse arpista por su cuenta y con las orientaciones de David Parales, en 1981 formó el Grupo Joropo, con el fabuloso maraquero Diego Mosquera y, esporádicamente, los cantantes Aleida Tombé, Amín Castellanos, Aries Vigoth, Alberto Curvelo y el Cholo Valderrama. Cabe mencionar que Jairo fue quizás el primer maestro de arpa que tuvo Abdul Farfán.

 

El Grupo Joropo ganó en 1982 el Festival Internacional de la Frontera en Arauca y el Torneo Internacional del Joropo en Villavicencio. En 1983 se consagró la agrupación a nivel nacional, al ganar por la zona llanera y en el Teatro Colón el Segundo Congreso de Intérpretes de la Música Llanera organizado por Colcultura. Como reconocimiento, el gobierno envió al grupo a los Estados Unidos, Méjico, Japón y China.

 

A partir de entonces, como Viriato, se retiró de todo lo que sonara a escenario. Se especializó en ingeniería petrolera en Méjico y luego se radicó con su familia en Canadá.

 

José David Parales Bello

(Se toma este texto del Libro Protagonistas de la Orinoquía Siglo XX, Corpes de la Orinoquia, 1999, haciéndole adaptaciones).

 

Comienzos de los años 50. Los centros literarios del colegio General Santander de Arauca son animados por un talentoso niño de primaria que, desde los nueve años, ha obtenido los más destacados honores. Nació en 1947, de la unión entre Joaquina Bello y José Antonio Parales, en la verde capital de Arauca, de calles polvorientas con palmeras, ambiente fiestero y un verdadero aprecio por lo criollo.

 

David Parales sobresalió en su familia, incluso entre sus nueve hermanos todos músicos espontáneos, dando muestra de una gran sensibilidad y habilidad para ejecutar primero el cuatro y luego el arpa, además de la obstinada y perseverante práctica de esos instrumentos, que lo hacían dejar de lado los juegos, oficios y deberes académicos. Aun así, fue muchacho de trompo, bicicleta, idas al río a nadar y a montar en canoa.

 

Pero la influencia de las parrandas sabaneras fueron marcando lo que sería un gran destino en la música llanera. Precisamente en estos festines tuvo sus primeros retozos con los instrumentos llaneros, cuando el venezolano Miguel Arturo Acua Lamuño, primer arpista conocido en la región, descansaba o terminaba sus tandas musicales en las reuniones que animaba José Antonio Parales. Acua Lamuño fue el primer maestro de arpa que tuvo David Parales.

 

Aprendió escuchando y mirando con horas de práctica hasta las diez de la noche, que no interrumpían sus estudios pero sí le hicieron ganar más de una paliza por no cumplir con las diligencias caseras. Ante estas demostraciones y con justificada razón, su padre le manda a fabricar en Venezuela su primer arpa.

 

Con el apoyo de su familia y del Intendente de Arauca de esa época, Carlos Castellanos, David participa en el Festival de la Canción Colombiana celebrado en Socorro, Santander, y obtiene el primer puesto en la categoría de conjuntos nacionales; era el ganador más joven pues sólo contaba con once años. Este triunfo trae consigo diferentes propuestas y nuevas posibilidades, de las cuales, dos años después, el joven David escoge trabajar en Villavicencio como profesor de la música llanera. "De ahí -como él mismo dice- salieron todos los artistas llaneros que hay ahora en Colombia".

 

En el departamento del Meta la experiencia no sólo fue musical, pues allí también se acercó al amor, al enamorase de una alumna un año mayor que él.

 

Es un periodo de mucha actividad; tanto, que sus estudios empiezan a ser seriamente desplazados por los compromisos e intereses musicales, pero la disposición por lo académico lo lleva a estudiar interno en Medellín, donde termina el bachillerato sin poder graduarse por salir de gira con el cantor Luis Ariel Rey. Ya casado con Martha Ojeda llega a Bogotá, ciudad donde culmina sus estudios, recibiendo el diploma de bachiller en el Colegio Externado Nacional Camilo Torres, a través del sistema de validación.

 

Deseando formalizar una carrera profesional va a la facultad de periodismo de la Universidad Los Libertadores y obtiene el título de periodista, profesión por la que siente mucho aprecio y que ha ejercido como colaborador en diferentes publicaciones nacionales. Quizás por su formación académica llegó a trabajar como asesor de prensa de Caminos Vecinales, de la Gobernación de Cundinamarca y asesor cultural del departamento de Arauca, además de dirigir la Academia de Música del departamento del Meta y ser asistente en el Senado de la República.

 

Pero es la música el arte que colma sus expectativas sentimentales y económicas, y a la cual dedica todo el gusto y la fuerza de su alma. Y es este oficio el que muestra en toda su dimensión a David Parales, músico y compositor desde los nueve años. De su obra discográfica se destaca Atardecer, por ser la primera melodía que compuso y grabó para el sello Sonolux, y Enamorado de ti, letra realizada en la adolescencia e inspirado en una muchacha de Paz de Ariporo.

 

David no ha sido un compositor por encargo o comercial; sus composiciones nacen en momentos de inspiración motivados por algún sentimiento de nostalgia por el llano, o un episodio triste, o momentos románticos de euforia.

 

Este perpetuo músico se estrenó como número uno en el Festival Internacional de Joropo, realizado en Villavicencio, Meta, ganándolo tres veces consecutivas; luego, en San Fernando de Apure, Venezuela, ganó el trofeo El Güicapuro de Oro en 1972, distinción exclusiva para artistas venezolanos y que por gestión del Indio Figueredo, uno de los mejores artistas criollos de todos los tiempos en Venezuela y jurado en el concurso, le fue otorgado al colombiano, porque "el llano es uno solo".

 

A estos triunfos siguió su participación en el Festival de la Primavera en Trujillo, Perú, donde obtuvo el segundo puesto con la canción Distancia, y el Festival del Lago de Ypacarai, 1982, donde recibió el titulo de Maestro de Maestros, categoría que le impide participar como competidor y lo eleva al nivel de fuera de concurso.

 

Su gusto por el arpa también se debe a la influencia de Juan Vicente Torrealba, El Grande de Venezuela, y compositor de temas como La potra zaina y Concierto en la llanura, a quien David escuchaba a través de las ondas de A.M del vecino país, y cuyas melodías memorizaba para, después de horas de práctica, interpretarlas con su arpa. La actividad artística lo lleva de gira por Venezuela, Paraguay, Perú, Brasil, España, Cuba, Puerto Rico, Argentina, Alemania y, últimamente en 1995, al lejano Oriente, haciendo presentaciones en Hong Kong, Singapur, Beijing, donde actuó una semana y, debido al gran éxito, repitieron a la semana siguiente. Igual de exitosa fue su gira con el Ballet Folclórico de Colombia, bajo la dirección de Jacinto Jaramillo, cuando visitaron Madrid, París y la Union Sovietica, constatando que el folclor colombiano es muy apetecido.

 

Como artista, varias veces participó en musicales de televisión como el Show de Jimmy, Espectaculares Jes, Embajadores de la Música Colombiana y el Show de las Estrellas.

 

Con Hugo Mantilla Trejos fundó Los Copleros del Arauca, único grupo al que ha pertenecido, no sin dejar de colaborar con renombrados artistas o ceder los derechos para que otros interpreten sus melodías. Entre estos están: José Castillo, José El Catire Carpio, Rafael Martínez Arteaga, Juan de los Santos Contreras El Carrao de Palmarito, por Venezuela, y en Colombia Aries Vigoth, Oswaldo Bracho, Alberto Curvelo y otros.

 

Ha realizado 45 discos larga duración, de los cuales sobresalen según su gusto, Enamorado de ti, tercer trabajo que grabó para la extinta Compañía Discos Orbe, aunque ha participado en más de cien producciones discográficas. Su última producción es Llano sin fronteras, trabajo que realizó a través de su propio sello discográfico, Parales Records, que pretende apoyar y promocionar a las nuevas figuras del folclor llanero.

 

Pero la obra de David Parales no se ha quedado en discos y cintas, ni en los artículos que escribe donde resalta, sobre todo, el folclor llanero, sino que ha escrito la obra El Arpa, estudio técnico, historia, arpegios, y bordoneos, libro - método que pretende iniciar y capacitar a las nuevas generaciones en la admirable interpretación del instrumento que desde las épocas del rey David colma de placer a quienes lo escuchan.

 

El interés por preservar el folclor llanero y promocionar la provincia ha sido una constante en la actividad profesional de David Parales. Es miembro fundador en Bogotá de La Casa Llanera y de la escuela Centro Folclórico del Meta; en Arauca propugnó por la creación de Festival del Contrapunteo, instituciones que se han multiplicado y extendido por los diferentes municipios del oriente Colombiano.

 

Desde 1996 el Festival de Música Llanera de Villavicencio, que se realiza en la primera quincena del mes de diciembre, lleva su nombre, honor entre otros por ser la primera persona que trajo el arpa al Meta y a Colombia. Este homenaje en vida se otorga gracias a la propuesta de Isaac Tacha.

 

Pedro Nel Quintero Sánchez

Pedro Nel, hermano de Oscar, nació en Acacías, Meta, el 13 de febrero de 1964, en el hogar de Campo Elías Quintero y Florinda Sánchez Parrado. Bastante joven se trasladó a Arauca y estudió parte de la primaria en el colegio Almirante Padilla.

 

Tras un período como vendedor de leche se radicó en Maracay, Venezuela, donde trabajaba en una concretera y sacaba tiempo para asistir a una academia de música llanera. Al cabo de cinco años regresó a Arauca y pasó a formar parte de un grupo que participó en el Festival de San Martín y ocupó como conjunto el segundo lugar. En ese grupo estaba su hermano Oscar y Marcos Parales.

 

A partir de entonces se sucedieron las competencias y los triunfos en los festivales más acreditados del llano: en Saravena, nuevamente en San Martín, Guanare, Acacías, Barinas y Tame. Validó el bachillerato y para subvenir sus necesidades se hizo instructor de arpa en instituciones como Comfiar y el Instituto de Cultura de Arauca. Tras un accidente que casi le inutiliza una mano, se dedicó a la parte teórica de la música. Pedro Nel maneja el arpa, el cuatro y las maracas.

 

Luis Armando Ramírez Torres

Luis Armando, hijo de Cándida Ramírez y Manuel Torres, nació en Arauca el 22 de Marzo de 1966 y en esta misma ciudad adelantó sus estudios primarios y de secundaria.

 

Arpista consagrado, ha representado a Arauca en diferentes eventos folclóricos nacionales e internacionales, como el Festival Nacional del Folclor en el Tolima y un festival celebrado en Barquisimeto, Venezuela, donde fue homenajeado. Además es compositor, destacándose el tema Enamorándote, grabado por los artistas Carlos Rico y Armando Martínez.

 

Luis Armando ha sido galardonado como mejor arpista en festivales celebrados en Arauca en cuatro oportunidades; San Martín en dos oportunidades; y en Acacías, Tame y Saravena, Colombia, y en Guanare, Venezuela, en una oportunidad.

 

Entre 1989 y 1996 había participado como arpista en la grabación de 47 discos de larga duración.

 

José Alejandro Tineo Peroza

Hijo de Luis María Tineo y de Martina Peroza, José Alejandro nació en Arauca el 3 de mayo de 1958. Es hermano de José David, del reputado arpista Mario, de Enrique y de María. Cursó hasta séptimo de bachillerato en Arauca.

 

Su carrera artística la empezó con su hermano Mario como cuatrista pero tenía inclinación por el instrumento mayor que es el arpa. Alejandro había aprendido a oído a tocar este instrumento. En el colegio formó parte de un conjunto, con Pedro y Mario López, que se llamó Los Cuatro Amigos del Llano. Posteriormente, en un encuentro celebrado en Villavicencio reemplazó a su hermano Mario, y fue reconocido como arpista.

 

Participó en encuentros en San Martín, Acacias, Villavicencio y Puerto Carreño y se radicó en Villavicencio, trabajando la música llanera al lado del maestro Luis Quinitiva.

 

Ha hecho giras por varias ciudades de Colombia y estuvo algunos años enseñando en la Casa de la Cultura en Yopal y Monterrey, Casanare, al lado de Dumar Aljure. Luego se radicó en Arauca y trabajó en una fábrica de instrumentos llaneros de música de su propiedad, y enseñando a tocar arpa.

 

Mario Tineo Peroza

Mario Tineo es una de las grandes glorias de Arauca. Nació en 1957, un 15 de octubre, en la ciudad de Arauca, en el hogar formado por Luis Tineo y Martina Peroza. Se desempeñó en las labores propias de los niños criollos que sueltan los becerros durante el ordeño y manejan como sabios las agujetas de las canoas. Sin embargo, el muchacho sentía una viva atracción por el arpa que llevaban los gamberros a los parrandos sabaneros.

 

A los doce años, con la complicidad de su padre, se presenta en una fiesta de mayores con un arpa y deja pasmada a la audiencia con los acordes que arranca al instrumento. Mario había aprendido sin maestro.

 

Años más tarde, en 1975, se presenta y barre con su conjunto en el Festival del Retorno de Acacías. Su maestría es sencillamente insuperable.

 

Como mejor arpista y mejor conjunto, a lo largo de 1977 fue galardonado en Barinas, en el Festival de Arauca, en el de Villavicencio, en el de San Martín, y en un torneo relámpago de joropo organizado en Bogotá. Todo esto realizado por un muchacho que apenas sí llegaba a los veinte años.

 

Para 1979 no hay certamen importante en el llano colombo venezolano que Mario y su conjunto no hayan ganado. Al punto que fue invitado en forma especial a Miami a un festival organizado en esta ciudad por la colonia colombiana. De allí se trasladó a Disney World para participar en la celebración de sus quince años.

 

Mario ha sido arpista en la grabación de 118 larga duración, con los más connotados cantautores de Colombia y Venezuela. También ha grabado cuatro discos de música llanera instrumental.

 

Ovelio Hernando Toroca Benítez

Ovelio nació en Arauca el 12 de diciembre de 1962. Su padre es el venezolano Julio Ramón Toroca, y su madre la tameña María Helena Benítez. Empieza a tocar el arpa a los quince años por su propia iniciativa. El primer festival al que concurrió fue el de Tame en 1977. Luego, en Barinas obtuvo el premio como mejor Arpista.

 

Ovelio ha ganado festivales en Acacías, Villavicencio, Aguazul, Paz de Ariporo y en Arauca, donde obtuvo el primer lugar en tres ocasiones. Ha grabado unos cincuenta trabajos discográficos. Estando en el ejército fue enviado al Sinaí, donde llevó la música llanera. Al regresar, hizo estudios técnicos de arpa y entró a trabajar con la gobernación como instructor en la academia.

 

Félix Ramón Torres Medina

Hijo de Segundo Torres y Juana Medina, Félix Ramón nació en Arauca el 24 de febrero de 1966 y desde muy niño, gracias al apoyo de sus padres, tuvo la oportunidad de desempeñarse como bailador del joropo, maraquero y cuatrista.

 

En 1978 obtuvo el primer puesto como compositor e interprete del mejor poema en honor de Guadalupe Salcedo, concurso promovido por la Organización Liberal Popular de Arauca.

 

En 1980 obtuvo el primer puesto como cantante en el primer festival intercolegiado de canto, al que siguió el primer puesto como parejo de baile en el Festival Luis Eduardo Camejo, realizado en Barinas, Venezuela, en honor de ese esclarecido araucano. En 1985 grabó como arpista el larga duración Plegaria por el llano, en Barquisimeto, Venezuela. Luego se radicó definitivamente en Bogotá, actuando en diferentes escenarios.

 

Reinaldo Armas, Julio Miranda, Simón Díaz, Juan de los Santos Contreras, El Carrao de Palmarito, Cristina Maica, José Catire Carpio, Orlando el Cholo Valderrama, Aries Vigoth, son algunas de las importantes figuras que ha acompañado.

 

Participó como arpista en el Torneo Internacional de Joropo celebrado en 1991 y 1992. En 1991 fue reconocido como mejor conjunto en el X Festival Internacional de Música Llanera Arpa de Oro. El 31 de Mayo de 1992 fundó la Embajada Llanera, institución dedicada a la enseñanza difusión de la música y el folclor Llanero en Bogotá.

 

En 1993, desempeñándose como arpista, obtiene el primer puesto como mejor conjunto en el Festival Araucano de la Frontera. En 1994 termina sus estudios como Tecnólogo en Pedagogía Artística en CENDA. En 1995, por invitación del Grupo Colombia Pro-Arte, participó con el Grupo Cantaclaro en el Festival Internacional de Houston, Texas (E.U) actuando en la universidad de Houston. Igualmente ha tomado parte en programas de televisión como el Show de las Estrellas, Fiesta RCN y Espectaculares JES.

 

Ha tomado parte en la grabación de los siguientes trabajos discográficos: Plegaria por el llano, con Joaquín Rico; Mi viejo pueblo, con el Cholo Valderrama; Tierra majestuosa, varios Interpretes; Mi más preciosa mujer, con Jorge Gámez; La soisolita, con Briceida Gualdrón; Déjame quererte, con Deysi Arias; El silbón de Casanare, con Alejandro Velandia, Félix Ramón y su Grupo Cantaclaro con Giovanny López y Luz Marina Mendieta.

 

 

Cuatristas

 

Luis Alberto Carvajal Reyes

Luis Alberto nació en Arauca el 6 de julio de 1967, siendo hijo de Rafael Carvajal y de Emperatriz Reyes de Carvajal. Hizo la primaria en el colegio General Santander de Arauca, y la secundaria en el colegio Nacional Simón Bolívar, de la misma ciudad.

 

Realizó estudios universitarios en la ciudad de Bogotá en la Universidad Agraria de Colombia, obteniendo el titulo de Ingeniero Civil.

 

Desde niño tuvo señalada inclinación por la ejecución del cuatro, instrumento de estirpe llanera que es indispensable para la conformación de los conjuntos folclóricos. Estando en el colegio Simón Bolívar, su maestro Wilson Valbuena captó sus aptitudes musicales y lo vinculó a la orquesta del pueblo, La Gran Sonora, como bajista.

 

Posteriormente acompañó con el cuatro en Arauca a los maestros del arpa Abdul Farfán, Félix Ramón Torres y Armando Ramírez, y fue incursionando a nivel profesional en el arte mediante su participación en festivales nacionales e internacionales y en grabaciones.

 

Al desplazarse a Bogotá para seguir estudios universitarios, se integró como cuatrista al Grupo Centauro del maestro Darío Robayo.

 

Luis Alberto ha obtenido individualmente, con el cuatro, y con el conjunto musical, varios triunfos que se pueden resumir así: Arauca: en 1984, 1985, 1988 y 1989; Villavicencio en 1985, 1987 y 1988; Vichada en 1987; Guanare, Venezuela, en 1988; Yopal, 1989, 1990 y 1991.

 

Ha grabado unos 40 discos de larga duración acompañando a cantantes tan destacados como Aries Vigoth, Orlando Valderrama, Inaín Castañeda, Jesús Centella, Javier Manchego, Amín Castellanos y Maria del Socorro, entre otros. Ha realizado presentaciones a nivel internacional en Panamá en 1986, San Fernando de Apure, Barinas, San Cristóbal y Barquisimeto, en Venezuela y en las ciudades españolas de Madrid y Barcelona, así como en la Feria Internacional del Turismo celebrado en esta última en 1996.

 

Pedro Pablo Eregua Castillo

Pedro Pablo Eregua, hijo de Carmen Cecilia Eregua y de Pedro Pablo Castillo, es uno de los decanos en la ejecución del cuatro llanero. Nació en el criollísimo pueblo de Puerto Rondón el 13 de febrero de 1959 y a muy temprana edad se estableció con su familia en Arauca.

 

En 1973 pasó a trabajar como pescador en el río Apure, Venezuela, donde era tradición saber tocar un instrumento y defenderse, así fuera silbando, en la ejecución del joropo. Pedro Pablo prestaba un cuatro mientras sus amigos dormitaban y le arrancaba las esquivas notas y compases que lo ponían en inferioridad de condiciones con los demás pescadores de las bocas del Guariquito.

 

Al regresar a Arauca ya tocaba el cerrero instrumento y con Evelio Benítez y Jaime García montó un conjunto para tomar parte en los concursos pueblerinos. Ratificando sus méritos, quedó de segundo en los festivales de Arauca y Yopal. Eregua ya no tuvo contendores. Ganó en unas veinte ocasiones y, sucesivamente, formó parte de los conjuntos de Mario Tineo, Ramón Cedeño, Juan Bimba, Alberto Sáenz, Darío Robayo, Armando Ramírez, Abdul Farfán, Mario López, Enrique Tineo y Pedro Pablo Pérez.

 

Ha participado como cuatrista en unos 140 discos grabados por los mejores cantantes del llano, entre los que se cuentan Arnulfo Briceño, Juan Farfán y Alfonso Niño. En Venezuela ha acompañado a los mejores pulsadores de las cuerdas.

 

Rafael Santiago Padilla Sequera

Rafael fue un artista polifacético que sabía defenderse a las maravillas con un cuatro y nada tenía que envidiarle al mejor bailador de joropo o al mejor cantador de tonadas. Cierta vez en Paraguay se cambió el uniforme de cuatrista por el de bailarín con tanta rapidez, que la falda de la camisa se le salía por la bragueta y en vez de aplausos lo que cosechó fue una tremenda carcajada colectiva.

 

Rafael Santiago nació en el casco urbano de Arauca el 4 de mayo de 1954. Sus padres fueron Rafael María Padilla y Carlota Sequera, ambos araucanos. Estudió hasta quinto de primaria con Jairo Mantilla Trejos y Diego Mosquera, y al salir de clases en el General Santander se iban a los potreros selváticos, donde jugaban a Tarzán mientras comían mortiños y guayabas ácidas. Fue remitido con no pocos sacrificios a Bogotá a terminar el bachillerato. Recuerda que el viaje a la capital se hacía en lecheros, unos aviones de pistón que entraban a todos los pueblos y gastaban en el recorrido el día completo, obligando a los pasajeros a llevar marrano frito en un talego.

 

Concluyó su educación media en el Instituto San Jorge e ingresó a la Universidad Jorge Tadeo Lozano donde hizo seis semestres de Publicidad. En tanto que estudiaba, pacientemente iba domando los caprichos de su cuatro, afición que su familia nunca compartió.

 

Se puso en contacto con David Parales y tuvo entonces la oportunidad de conocer mucha gente y viajar a diferentes países como Estados Unidos, Méjico, Paraguay, Uruguay, España y China.

 

Al tiempo que ejecutaba el grácil instrumento, también se desempeñaba como bailador o declamador, según las exigencias del momento. En algunas oportunidades hizo parte del Ballet Cordillera, la afamada agrupación del maestro Jacinto Jaramillo. En 1982 ganó en el Festival de la Canción en Villavicencio. Su máxima aspiración como cuatrista fue hacer parte de la agrupación de Manuel J. Larroche, un maestro excéntrico del arpa que se tiene entre los mejores del mundo. Participó en la grabación de innumerables trabajos discográficos, se presentó en afamados espacios de la televisión, fue modelo en comerciales de jeans y sombreros, y participó en la novela Hato Canaguay.

 

Un buen día se desentendió de los oropeles y se dedicó al cultivo de la inteligencia.

 

Orlando Palencia Álvarez

Orlando Palencia, hijo del mejor peluquero y vendedor de queso que tuvo Arauca, don Julio Roberto Palencia, y de doña Ana Beatriz Álvarez, nació en Arauca el 17 de abril de 1960. Estudió la primaria y la secundaria completa en el Colegio Santander, bajo la mirada implacable de un azorín llamado Aníbal Soriano. Como escolar aprovechado, recibió las primeras lecciones de música, en compañía de Wilson Valbuena, del gran guitarrista y compositor araucano Román Cisneros Gallardo. Se inicia con el cuatro y el baile, y en algunas oportunidades pudo tocar al lado de los gurúes de la música como David Parales, Mario Tineo y Miguel Ángel Martín, o los venezolanos Eudes Álvarez y Omar Moreno.

 

Se injerta, por decirlo de alguna manera, en la delegación que en 1978 representa a Arauca y obtiene en Barinas el primer puesto en un baile que realizó con Abigail Quenza. Ese mismo año ganó el conjunto en Acacías. Tras un breve recorrido por Antioquia con Abdul Farfán, entró a formar parte del Grupo Joropo que, en Bogotá, organizaban Jairo Mantilla Trejos y Diego Mosquera. De esta agrupación hicieron parte en forma esporádica Aleida Tombé, Amín Castellanos, Aries Vigoth, quien se estaba iniciando en el canto, Alberto Curvelo y el Cholo Valderrama. Esta agrupación ganó en 1982 el Festival Internacional de la Frontera en Arauca, y al siguiente año, el Torneo Internacional del Joropo en Villavicencio. Este mismo año, 1983, se consagró la agrupación a nivel nacional al ganar por la zona llanera y en el Teatro Colón el Segundo Congreso de Intérpretes de la Música Llanera organizado por Colcultura. Como reconocimiento, el gobierno envió al grupo a los Estados Unidos, Méjico, Japón y China.

 

Orlando ha participado en programas de televisión como el Show de las Estrellas y Producciones Jes, y en las telenovelas Hato Canaguay y Carmentea.

 

Posteriormente hizo parte del grupo de David Parales y los Copleros de Arauca; hizo unas cincuenta grabaciones discográficas y trabó amistad con Miguel Ángel Martín y el renombrado y prematuramente desaparecido compositor Arnulfo Briceño. También trabajó con Reinaldo Armas haciendo giras con los exponentes más grandes de la música llanera: Julio Miranda, Adilia Castillo, Simón Díaz, Francisco Montoya, el Catire Carpio, Cándido Herrera, entre otros.

 

En tal compañía, siente nacer la inspiración como nace al influjo del sol la cola de la lagartija, y compone Viejo Arauca, Mi llanerita, Río Casanare, Indulgencias, Pesadumbres, Canto al Arauca y Comprenderás, algunas de las cuales ya han sido grabadas. En 1977 ganó en Villavicencio, en el Torneo Internacional de Joropo, con el tema Entre el tiempo y la balanza, defendido por Aries Vigoth. Orlando se casó y luego se radico en Bogotá con Sonia Ospina.

 

Marcos Hernán Parales Bello

Marcos Hernán, hermano de David, nació en Arauca el 10 de Julio de 1941 de la unión de José Antonio Parales y Joaquina Bello. Inició su carrera artística tocando el cuatro y la bandola. Hizo parte del conjunto Los Copleros del Arauca que dirigía su hermano David, y en su condición de cuatrista recorrió el país y obtuvo los más altos reconocimientos por sus méritos artísticos. Esta agrupación legendaria fue la primera en llevar al interior del país el mensaje de la tierra llanera.

 

Retirado del conjunto, Marcos se dedicó a la enseñanza del cuatro en Arauca y por más de dieciocho años ejerció ese venerable oficio. La Sociedad de Autores y Compositores de Colombia, Sayco, le otorgó en reconocimiento el grado de maestro. Como cuatrista, Marco ganó en Barinas, en 1982, el Festival de Música Llanera Luis Eduardo Camejo.

 

Julio J. Sepúlveda Serrano

Julio J. Sepúlveda, araucano, es hijo de Pedro Jesús Sepúlveda y Arcelia Serrano. Estudió hasta séptimo grado en el Colegio General Santander, de Arauca.

 

Julio expresa que por ser vecino de la familia Quintero, diariamente escuchaba los ensayos que hacían estos músicos y un buen día se apersonó de un cuatro, y le pidió a Oscar que lo enseñara a tocar. Su primera presentación fue en Saravena al lado del arpista Alberto Sáenz.

 

Julio ha tocado con los mejores arpistas: Abdul Farfán, Armando Ramírez, Nelson Acevedo, Félix Ramón Torres. Y ha acompañado a cantantes tan reconocidos como Amín Castellanos, Juan Farfán, Jesús Centella y Reinaldo Armas.

 

Como cuatrista ha participado en todos los festivales de los municipios araucanos, en Bogotá, Villavicencio, San Martín y Acacías.

 

En Venezuela ha estado en Barinas, Mérida, Guanare y Barquisimeto. Fue cuatrista en el encuentro de CREA, organizado por el Ministerio de Cultura.

 

En Saravena y Villavicencio, Julio ganó en dos oportunidades como maraquero. En 1997 el conjunto en que tocaba ocupó el primer puesto en Arauca. Ha participado en la grabación de tres trabajos de larga duración. Es músico de orquesta, manejando la trompeta, los platillos, la bombardina y el bombo.

 

José Ismael Paredes, “Noche Oscura”

Nació José Ismael el 5 de noviembre de 1950 en Arauca, en la vereda de Cabuyare, hijo de Carmen Paredes y Pablo Mauricio Quenza. Estudió un año en la escuela rural de Mata de Piña.

 

Comenzó a pulsar un cuatro con la ilusión de hacerse músico a muy temprana edad. Sus ídolos eran Eneas Perdomo, Ángel Custodio Loyola y Adilia Castillo.

 

El primer cuatro que tuvo lo hizo con palo de yagrumo, poniéndole cuerdas de hilo embebidas en cera de abejas; las clavijas eran de madera y la caja la fabricó con una totuma. Lo aprendió a tocar solo. Con su hermano Juan Paredes tocaba en los bailes de Mata de Piña, el Caracol, y La Panchera, veredas de Arauca.

 

Trasladado a Arauca, José conformó con el maestro Ramón Cedeño el grupo Palmaritales de Arauca, que empezó a darse a conocer. Posteriormente formó otra agrupación con el maestro Pedro Herrera que tocaba el bandolín y empezaron a concursar teniendo como vocalista a Juan Francisco Macualo. En 1956 viajó a Villavicencio con David Parales pero retornó a Arauca y concursó en su festival. Con Los Turpiales del Llano viajó por Venezuela y obtuvo experiencia en Barinas, Caracas y Valencia.

 

Después se agrupó con Mario Tineo, Pedro Castillo, Carlos Bona y Juan F. Macualo y participó en casi todos los festivales de Casanare. Con una agrupación de 25 personas, José representó a Arauca en el concurso promovido en Medellín por Polímeros de Colombia. A continuación, vinieron exitosas presentaciones con Mario Tineo en el festival de Barinas, en Villavicencio, en Portuguesa, en San Martín y en Acacias. Incorporado al conjunto del maestro Luis Quinitiva, obtuvo trofeos ganadores en unos veinte concursos.

 

Vino luego la televisión con Alfonso Lizarazo, una presentación en el Teatro Colon, en la Media Torta acompañando al español Raphael, y en la isla de San Andrés. A nivel internacional esta agrupación recorrió casi toda Europa.

 

 

Bandolinistas

 

Pedro Herrera

Pedro Herrera es uno de los decanos de la música llanera y sus comienzos no fueron fáciles. Le trabajó toda una semana, de sol a sol, al señor Sergio García para recibir como pago un bandolín, y cuando lo tuvo en su poder lo tumbó el burro que montaba y el instrumento quedó hecho pedazos. Como quedó su alma.

 

Nació el 23 de febrero de 1933 en el Caracol, en una vereda llamada El Cubarro. Fueron sus padres Pedro Quintero y Rita Herrera, naturales ambos de un pueblo que fue de Colombia y pasó a ser venezolano en el arreglo de límites. Hoy nombrado Elorza, este pueblo tuvo uno de los nombres más bellos de toda la llanura pues se llamaba El Viento.

 

Pedro se entusiasmaba tanto con la música de cuerdas, que siendo niño fabricaba guitarritas de maderas con cajas de totuma, y descubrió que las cuerdas de hilos retorcidos daban mejor sonido si se tallaban con hojas de brusca. Fabricó un cuatro de madera y aprendió a tocarlo; luego le modificó los trastes, le agregó dos cuerdas más y lo afinó como bandola.

 

Pasó luego a fabricarse un bandolín... “El bandolín se afina como un violín y tiene forma de corazón, de bandola pequeña, son ovalados...". Pedro Herrera enseñó a mucha gente a tocar ese instrumento y fue artífice de una de las comparsas más hermosas que tuvo pueblo alguno: El Paloteo. Haciendo el papel de juglar, y mientras el rey de España peleaba con Moctezuma, Pedro Herrera se llevaba el bandolín al pecho y un estremecimiento recorría el alma de los buenos araucanos.

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