Ir al Inicio
SINIC / Colombia Cultural

En Colombia existen un sinnúmero de manifestaciones culturales que expresan la variedad étnica, religiosa, de costumbres, tradiciones y formas de vida de su población, así como su riqueza natural y diversidad de climas, geografías y paisajes, entre otros.

En este módulo podrá consultar información relacionada con temas culturales como arqueología, festividades, mitos y leyendas, danzas y personajes, de cada uno de los departamentos de Colombia. Esta información le permitirá comprender de manera fácil y rápida los aspectos más relevantes de la cultura propia de cada región, con el fin de estimular el conocimiento y difusión de la riqueza cultural del país en todas sus expresiones.

Si usted considera que la información suministrada a través de este servicio puede ser mejorada, complementada o actualizada por otras fuentes, por favor háganlo saber Contactándonos haciendo click. Aquí

Colombia Cultural

Arqueología - PUTUMAYO

En el departamento existen en la actualidad más de 14 tribus indígenas disgregadas por todo el territorio, que comprende desde la subregión del alto Caquetá-Putumayo, hasta la llanura amazónica y en limites con Perú, Ecuador y el departamento de Amazonas. Las principales tribus indígenas que habitaban el departamento a la llegada de los españoles fueron los camsás, ingas, quichuas, sionas, huitotos (caimitos, mekkas, menekkas y muinanes) cofanes, y los macaguajes y coreguajes que eran familias de la misma tribu.

 

Las zonas de ocupación por los diversos grupos indígenas de Putumayo tuvieron dos rutas: a) La ruta caribeña, desde la desembocadura y subiendo el curso del río y sus principales afluentes, a través de la cual se logró la ocupación de la llanura. b) La ruta andina, desde Los Andes hacia la Amazonía, a través de la cual entraron esporádicamente los incas hacia la selva alta, para el cultivo de la coca.

 

El indígena dejó vestigios en el territorio de Putumayo que permitieron a los cronólogos registrar su presencia en esta zona geográfica hace más de catorce mil años. Todo basado en las pruebas de Carbono 14 y en avanzadas técnicas científicas.

 

Huitotos

 

Territorio

Los huitotos (witotos, uitotos), algunas veces llamados muinane-murui, habitaron tradicionalmente a orillas de los ríos Igara, Paraná, Cahuinarí y Caraparaná. Ya en los comienzos de la colonización del territorio amazónico se produjeron los primeros desplazamientos de los indígenas uitotos hacia otras regiones, asentándose en las localidades de Piñuña Negro, Tukunare y Lagarto Cocha en Putumayo, y en las localidades de Venecia, Montañita y Puerto Solano en Caquetá. Con la llegada de los evangelizadores y los caucheros al departamento, los uitotos terminaron por habitar pequeñas zonas de Perú y Brasil.

 

Los suelos que caracterizan el hábitat territorial de los uitoto son de dos tipos: aluviales y amazónicos; estos últimos se encuentran en las llanuras aluviales de los ríos que nacen dentro de la cuenca amazónica como el Mecayá, Senseyá, Negro y Yarí. La vegetación se caracteriza por su gran variedad, en la cual se pueden encontrar cientos de especies diferentes y árboles de más de cuarenta metros de alto. La capacidad hidrográfica de su territorio es importante, pues se cuenta con los ríos Caquetá, Putumayo, Amazonas y sus principales afluentes, los ríos San Juan, Vides, Orito, Acaé, Guamués, San Miguel, Blanco, Guineo, Uchupayaco, Cocayá, Piñuña Blanco y Caucayá; las alturas van desde los 400 hasta los 8000 metros sobre el nivel del mar y cuenta con una importante biodiversidad.

 

Etapa de formación

Los indígenas uitotos se caracterizaron por su dedicación a la cacería, la pesca, la recolección de frutos y de manera itinerante a la horticultura. Sus elementos de caza y pesca tradicionales fueron elaborados de piedra, huesos de animales y madera, entre otros materiales, que sustraían de plantas y animales. Por esto se pudieron considerar como cazadores-recolectores.

 

Sociedad

Se conocen como uitotos (witotos, huitotos) o murui-muinane, por ser los integrantes de una gran nación que hablaba esta lengua, pero que a la vez estaban divididos por los subgrupos dialectales bue, mika, minika y nipode. El nombre uitoto proviene del término peyorativo itoto, impuesto por sus enemigos los karibs (karijonas) que significa, “esclavo – hombre enemigo”. Los uitoto estaban socialmente agrupados de tal manera que la descendencia y filiación se enmarcaba en el patrilinaje (donde vienen a vivir en calidad de esposas las mujeres de otros grupos), preferentemente del ámbito del grupo tribal pero en una residencia patrilocal.

 

La vivienda habitual de los uitoto era la maloca de forma octogonal, con techo en forma de cono, algunas de ellas de tipo murui (masculino) de techo cerrado, o de tipo muinane (femenino) con aberturas en la cúspide; en los alrededores se ubicaban otras viviendas pequeñas que conformaban el contexto residencial en su totalidad. El linaje “maloquero” se estructuraba de acuerdo a las funciones dentro del grupo; así, por ejemplo, los chamanes, cantores o preparadores de coca se diferenciaban respecto a los nuevos miembros provenientes de otras tribus, ya que a éstos se les consideraba huérfanos.

 

Además, los colores se asociaban con los diferentes linajes y simbolizaban una política social. El dueño de la maloca era el responsable de la seguridad del grupo, la orientación hacia el trabajo común y la conservación del ritual de ingestión de la coca y el ambil, que se constituyen en plantas sagradas. Se caracterizaron por tener un sistema de siembra y recolección itinerante, cambiando así con frecuencia el lugar de residencia (de 20 a 30 años).

La yuca, el tabaco y la coca fueron elementos de su cotidianidad; la yuca era su principal alimento y se consumía como casabe o fariña, mientras que el tabaco y la coca hacían parte de los elementos culturales utilizados en ceremonias rituales y en algunos actos sociales, la mayoría de ellos realizados en las malocas como centro de integración grupal.

 

La caza y la pesca eran actividades exclusivas de los hombres y en algunas ocasiones se les permitía participar a los niños; también obtenían sustento a través de la recolección de frutos y algunas especies menores, como gusanos y hormigas que se recogían dentro del complejo residencial “maloquero” por parte de las mujeres y los niños.

 

Cultura material

Los uitoto, al igual que otros grupos indígenas de la región amazónica, se caracterizaron por no poseer riquezas materiales, ya que su cosmovisión estaba enfocada al uso de los recursos que meramente les brindaba la naturaleza para la subsistencia del grupo (lo que se obtenía de la madre tierra debía regresar a ella). Sin embargo, de manera artesanal realizaban instrumentos para la caza, la pesca y para utilidades del hogar.

 

Antiguamente los niños y las mujeres permanecían desnudos, mientras los hombres utilizaban el guayuco, que es una especie de taparrabo hecho con fibras vegetales de gran resistencia.

 

La ausencia de arte monumental en piedra y en otros materiales no refleja más que la compleja organización social que, entre otras cosas, fortalecía la comunicación niño-anciano como garantía para el mantenimiento de las tradiciones, costumbres y creencias generación tras generación. Es por tal razón que los mitos escuchados a través del tiempo en las reuniones familiares que se efectuaban en las malocas, encierran un completo atlas que indica sus elaboradas tradiciones filosóficas, médicas, artísticas, sociales, políticas y ecológicas.

 

Kamsá

 

Territorio

Se encuentran principalmente localizados en el Valle de Sibundoy, en el extremo noroccidental del departamento de Putumayo. El relieve de esta zona es montañoso, puesto que forma parte de la cordillera andina, con alturas importantes de 2.500 a 3.500 metros sobre el nivel del mar. Sus límites naturales son los cerros de Patascoy, Bordoncillo y Cascabel al noroeste y la cordillera de Portachuelo al suroeste. El clima es frío debido a la altura y su suelo es apto para la agricultura, pues se define como un suelo de montaña tropical húmedo.

 

También es importante reconocer los movimientos poblacionales de los kamsá, entre los territorios del medio y bajo Putumayo y el Caquetá para realizar intercambio, no sólo comercial sino además cognoscitivo.

 

Etapa de formación

Los kamsá se caracterizan por su habilidad para la agricultura, la ganadería y la explotación pecuaria; también por su interés por la artesanía, especialmente los trabajos en madera y la elaboración de collares de cuentas hechos con semillas y chaquiras; de este modo se les puede clasificar como agro alfareros.

 

Sociedad

Familia lingüística desconocida.

Como en la mayoría, si no en todos los grupos indígenas de Putumayo, la autoridad principal la tenía el abuelo y el padre, sustentada en su experiencia y el conocimiento de las manifestaciones de la naturaleza. Su descendencia se enmarcaba en el patrilinaje y el matrilinaje, es decir, los hombres conservaban el apellido de sus abuelos y padres mientras que las mujeres el de sus abuelas y madres. Los escalafones de respeto y autoridad no se hacían por el sistema de parentesco (tíos, primos, hermanos sobrinos), sino por rangos de edad que se dividían en tres: uno menor que yo, otro igual que yo y otro mayor que yo.

 

El cultivo de plantas medicinales y mágicas es un saber especializado y sólo lo pueden ejecutar los hombres. Debe hacerse en un lugar cercano a la habitación y cercarse para evitar que las mujeres entren en él o toquen las plantas; la chagra del chamán puede considerarse como un microcosmos donde se encuentran tanto los elementos básicos del mundo mítico como también las fuerzas que los animan.

 

Siempre se utilizaron dos formas de trabajo tipo asociativo o comunal: las “cuadrillas” y las “ingas”. Las primeras son equipos de trabajo permanentes de 10, 20, 50 ó más personas, que van de una parcela a otra y así mismo reciben igual cantidad de trabajo en las de cada cual; y la segunda son las ingas, es decir la convocatoria temporal para ayudar a algún miembro de la comunidad que requiera fuerza de trabajo a cambio de comida y bebida.

 

Cultura material

Los kamsá nunca realizaron monumentos alusivos a su sociedad, cultura o conocimientos filosóficos, pero sí realizaron algunos trabajos artesanales como la fabricación de collares, pulseras y adornos personales con plumas, semillas y elementos vegetales. Son reconocidas las coronas hechas de plumas de aves como guacamayos y loros, las que principalmente utilizaron para fiestas ceremoniales; también la fabricación de máscaras de madera y elementos utilitarios como bateas, cucharas, vasos telares y algunos instrumentos musicales. La elaboración de tejidos con fibras de bejucos y la confección de un vestuario sencillo se dio ante la necesidad de abrigo, al llegar a las tierras altas.

 

Mediante la práctica artesanal, llenaban necesidades culturales propias. Las mujeres se encargaban de la confección de mantas y abrigo mientras los hombres de la fabricación de objetos de carácter ritual.

 

Ingas

 

Territorio

Se encuentran localizados principalmente en el Valle de Sibundoy, en el extremo noroccidental del departamento de Putumayo. El relieve de esta zona es montañoso, puesto que forma parte de la Cordillera de Los Andes, con alturas importantes de 2.500 a 3.500 metros sobre el nivel del mar. Sus límites naturales son los cerros de Patascoy, Bordoncillo y Cascabel al noroeste y la cordillera de Portachuelo al suroeste. Los suelos son en gran mayoría orgánicos, considerados de fertilidad media debido a la saturación continua de agua.

 

La temperatura promedio está entre los 15° y 17° debido a su altura relativa. Actualmente se encuentran comunidades inga en el medio y bajo Putumayo, en Caquetá y Cauca.

 

La décima parte del municipio de Santiago es plana con tendencia a anegar; el resto es montañoso y cuenta con importantes fuentes de agua. La temperatura promedio es de 15°C. El primer asentamiento inga se realizó en el Valle de Sibundoy, en lo que hoy es la vereda El Cascajo, de la cual se trasladaron por motivos desconocidos para ubicarse definitivamente en el municipio de Santiago, en donde habitan actualmente. Mediante los estudios lingüísticos realizados años atrás, se pudo establecer que el grupo inga que habita en Santiago desciende de migraciones quechuas provenientes de Ecuador, a través del vecino departamento de Nariño, mientras que los ingas de San Andrés provienen de otra migración quechua, que antiguamente habitó el Valle de Sucumbios pero que entraron a la región del Alto Putumayo a través del río Balsayaco, hasta llegar al sur occidente de Santiago.

 

Etapas de formación

Los ingas, al igual que los kamsá del Valle de Sibundoy, vivieron principalmente del cultivo de maíz, se dedicaron a la crianza de aves y animales de corral; elaboraban sus elementos de utilidad doméstica de manera artesanal con materiales como el barro, la arcilla y la madera.

 

Dentro de las etapas de formación se los puede clasificar como agro alfareros.

 

Sociedad

Los ingas del Valle de Sibundoy pertenecen a la familia lingüística quechua, de origen peruano o boliviano; antiguamente se creía que eran originarios de Ecuador, pero más tarde se confirmó que ésta era apenas una ruta migratoria hacia nuestro país.

 

Las relaciones familiares de los ingas son muy fuertes y estrechas; tanto, que la misma comunidad es vista como una gran familia. La residencia es patrilocal pero ha tenido la influencia colonizadora para inclinarse más hacia lo nuclear, neolocal.

 

La tradición más arraigada dentro de ésta cultura es indudablemente el dominio sobre las plantas. Éstas aparecen como reveladoras del trasfondo filosófico y sobrenatural, bien para determinar el destino, bien para contrarrestarlo o para permitir el paso del alma de un difunto a otro mundo y señalarle su camino; en otro momento para alejar influencias nefastas sobre los niños o para entrar en el mundo esencial de la cultura.

 

El yagé es la base principal de la cosmovisión de los ingas; por esta razón son muy cuidadosos en el manejo del ritual de ingestión que se encarga de realizar el chamán, el cual es un reconocido personaje de gran estatus social, que se caracteriza por tener coraje, decisión y buen equilibrio mental.

 

La jerarquía la adquirían los padres o abuelos de más avanzada edad, basados en el concepto de a mayor edad más conocimiento del mundo; sin embargo, durante la Colonia surgió el cabildo como institución política mediada entre la administración colonial y la organización sociopolítica indígena, en la cual el gobernador es el jefe supremo del cabildo y el encargado de escoger al alcalde mayor y a cuatro alguaciles que son sus colaboradores.

 

Cultura material

Al igual que la mayoría de grupos indígenas habitantes del departamento, los ingas nunca conocieron más que sus instrumentos rudimentarios de trabajo como hachas de piedra y otros elementos elaborados con huesos de animales. En cuanto al arte cerámico, éste se desarrolló en menor medida, enfocado ante todo a la satisfacción de la necesidades básicas de alimentación, vivienda y prácticas culturales.

 

Los indígenas del alto Putumayo eran los únicos del departamento que usaban vestido a la llegada de los españoles; a pesar de esto, nunca se caracterizaron por la confección textil, aparte de la elaboración de vestidos para el abrigo personal.

 

En cuanto a la metalurgia, no se tiene ninguna prueba que demuestre que conocieron este arte o lo utilizaran para el mejoramiento de sus condiciones de vida. Siempre fueron pobres materialmente, pero sus conceptos de sociedad, cultura y organización política tenían gran validez filosófica.

 

Se tiene conocimiento de que los ingas realizaban travesías por el piedemonte amazónico para el intercambio cognoscitivo y comercial con las demás tribus nativas del bajo Putumayo.

 

Mocoas

 

Territorio

Aunque el primer hábitat históricamente registrado fue la laguna de Calosama en el departamento de Nariño, la nación indígena de los mocoas habitó el valle intermedio de la Cocha, Laguna del Guamués hasta más allá del Valle de Sibundoy, en las vertientes de la cuenca hidrográfica del río Mocoa; las alturas de su territorio van desde 400 a 1.000 metros sobre el nivel del mar y se encuentra al pie de la Cordillera de los Andes.

 

La nación indígena de los mocoas habita lo que es hoy jurisdicción de Sibudoy, Santiago, San francisco, Colón, Mocoa y Villagarzón, como parte central de su movimiento territorial.

 

El clima de esta zona es propio de la amazonía colombiana, clima ecuatorial sin estación seca definida y con lluviosidad constante, y una alta humedad relativa que supera el 50%.

 

Etapas de formación

Los mocoas vivían de la siembra y recolección de frutos, la caza y la pesca; tejían en fibras de palma y bejucos para cestería y para la elaboración de elementos de uso diario. También se dedicaron a la cerámica y al curtido de pieles. Por tal razón se les puede clasificar como agro alfareros.

 

Sociedad

La familia lingüística Mocoa es la clasificación genérica que se le ha hecho por algunos autores al grupo Kamsá-Ingano-Andaquí, dadas las similitudes en los aspectos sociales, que incluyen ideologías, sistemas de producción, prácticas culturales y artesanales, entre otras características, que permiten apuntar hacia el pronunciamiento de la nación indígena de los mocoas como un nuevo y amplio grupo tribal, pero expandido a los términos de nación.

 

El kamsá, aunque hasta el momento no es comprobado, se cree que tiene procedencia polinésica, del grupo lingüístico australopolinésico. El ingano procede de la familia lingüística quexua (quechua) del tahuantistuyo, y tiene como subdivisión el mocoano, aponteño, mapeño. El andaquí, según “The Classifield Indigenous Languajes of Latinamerica” proviene del ingano.

 

La organización política y social que caracterizó a esta nación indígena se centró en el consejo de ancianos, que no podía ser renovado ni derrocado salvo por la muerte de alguno de sus miembros y gozaba de supremo poder, ya que ellos eran los encargados de nombrar al jefe de la tribu, realizar las curaciones y decidir en los aspectos más relevantes del grupo. Se caracterizaron, al igual que los demás grupos ocupantes de la región amazónica, por las tendencias supersticiosas y la toma del yagé como rito espiritual, médico y cabalístico.

 

Utilizaban la lanza, el arco y la flecha como armas ofensivas; además, la cerbatana, el chinchorro y otros elementos fabricados de huesos de animales y madera para la caza, la pesca y la recolección.

 

Para animar sus fiestas y ceremonias utilizaban la flauta, rondadores, sonajeras, fotutos y tambores de parche. Los mocoas siempre se caracterizaron por su temor a los espíritus de los muertos, a los wattis y curacas que según ellos poseían poderes sobrenaturales y eran capaces de realizar encantamientos, rezos y maleficios; por esta razón, a menudo efectuaban ritos temerosos.

 

La vivienda era de yaripa, con bases de barbasco (barro y bareque) y con techo de paja. Generalmente se asentaban a orillas de los ríos para facilitar las labores de pesca y agricultura.

 

Cultura material

Por ser grupos precolombinos y con antecedentes migratorios diversos, los mocoas formaban una nación que acumulaba aspectos relevantes de cada tribu y grupo social y los adoptaba en un proceso de transculturación de mediano desarrollo, que los llevó a avanzar más que las demás tribus amazónicas en cuanto a cultura material; sin embargo no es comparable con los avances de otras comunidades indígenas asentadas en el resto de las regiones colombianas.

 

Así, por ejemplo, el Fray Juan de Santa Gertrudis describe a los “indios bárbaros” según su primera impresión: “venían ellos desnudos del todo, con la melena tendida... Venían pues estos indios pintados con achiote... Los indios de nuestra misión con la cerbatana tiran flechas con veneno... las flechas las fabrican de la corteza de la caña brava, traen también un canastico como de media cáscara de huevo, barro y en otro algo semejante a algodón y en otro, colgado traen la quijada de un pescado, que forma con los dientecitos una sierra muy útil”.

 

A partir de este testimonio se puede recrear el tipo de cultura material implícito en la sociedad de los mocoas; pero a grandes rasgos se distinguieron por sus habilidades para la cestería y la cerámica enfocada al uso doméstico, para la recolección y preparación de alimentos.

 

Atum Curu Uhahuacuna (hijos de la serpiente)

 

Esta sociedad hoy desaparecida fue descubierta hasta hace algunos años en la zona de Villagarzón, más precisamente en las veredas Santa Teresa y Sinaí, importante gracias al hallazgo de varias piedras gigantes con petroglifos alusivos a su estructura social, mitología, medicina, costumbres y cosmovisión.

 

El raro descubrimiento se hizo de manera espontánea en las riveras del Vides, río del municipio de Villagarzón, en un área de 6 kilómetros en la cual se encontraron 18 piedras gigantes a los lados izquierdo y derecho del río; dichas piedras estaban inscritas con petroglifos amazónicos de arte rupestre.

 

Etapas de formación

De acuerdo al estudio comparativo, corresponde a una comunidad de la Edad de Piedra. Su economía se basaba en la recolección de frutos silvestres, la caza de animales salvajes y la pesca mediante trampas de agua. Los utensilios empleados para estas actividades eran elaborados en piedra. Según lo anterior se pueden clasificar como cazadores recolectores.

 

Sociedad

De acuerdo a las interpretaciones generales los Atum Curu Uhahuacuna, fueron una sociedad supremamente avanzada en conocimiento y entendimiento ecológico, además demostraron gran interés por la filosofía, la evolución del ser y la botánica. Todo esto se puede apreciar en los distintos petroglifos alusivos a su comportamiento social, filosófico y cultural. La lengua utilizada se relaciona con el inga-ingano proveniente del quexua y según los estudiosos su significado alude a un gusano gigante o culebra.

 

El cultivo de la coca era un aspecto esencial de su sociedad y la utilizaban para el mambé en sus trabajos forzados.

 

Cultura material

Se refleja principalmente en sus tótems. Además, se rescatan algunos elementos de piedra como hachas, cuchillos y mazos. En cerámica realizaban vasijas y ollas de gran significado artesanal, ya que expresaban sus conocimientos e influencia mitológica del llamado “hombre serpiente” (en una de las piedras con petroglifos, denominada la evolución, se encontró una secuencia evolutiva en la cual se observa una serpiente dando a luz a un ser antropomorfo).

Búsqueda
Departamentos:
Temas Culturales: